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lunes, 18 de abril de 2016

Denuncian que funcionarios macristas compraron "dólar futuro"

La investigación sobre la compra y venta de dólar futuro, por la cual fue indagada ante la Justicia la expresidente Cristina Fernández de Kirchner, se podría ampliar a actuales funcionarios del Gobierno de Mauricio Macri.


Los nombres mencionados fueron los de los macristas José María Torello, Gustavo Lopetegui y Mario Quintana. En la denuncia viralizada en las redes sociales, cuya divulgación fue realizada en el programa Economía Política (C5N) y en el portal de noticias El Destape, también se menciona al amigo de Mauricio Macri, el empresario Nicolás Caputo, y a la empresa Chery-Socma, propiedad de Francisco Macri.
En la noche de este domingo, durante la emisión de La Cornisa, conducido por Luis Majul, el periodista Alejandro Fantino tomó la palabra y mencionó el caso y lo calificó como "antiético".
"Me están reventado el celular. Tenemos que hablar de los que compraron dólar futuro.Están todos cerca de Macri, muchos de ellos", comenzó por explicar Fantino.
Y amplió: "Compraron Lopetegui, Quintana, Torello. Compraron 800, 1 millón... Nicky Caputo...". ¿Está mal eso?, lo interrumpió Majul. Tras lo cual, Fantino opinó: "Si está Cristina próximamente procesada por dólar futuro y están llamando a Vanoli y compañía, y a vos te parece que eso no es ético, vos no podés tener en tu grupo de trabajo, del manejo de Argentina, a gente que compró hasta 2 millones dólares. De entrada es antiético, no es ético. Lo tengo a Quintana que renunció a Farmacity y compró un palo y medio y pregunto, pará ¿vos lo compraste en octubre esto? Es raro".
"En este caso podés decir que Nicky Caputo no es funcionario de Macri... Pero si se confirma que compró Torello, y Quintana y Lopetegui que son mano derecha de Marcos Peña y están en la mesa chica", criticó.
"¿Hay delito?", preguntó Majul. "No, pero no es ético", subrayó Fantino.
Qué dice la denuncia periodística. Según informó el periodista Roberto Navarro en sus medios, entre el ocho y el 27 de octubre, la empresa constructora Caputo S.A., propiedad de Caputo, operó más de 3 millones y medio de dólares mediante "agentes de liquidación y compensación Intl Cibsa S.A. y Capital Markets Argentina con vencimientos que van de febrero a junio de este año".
En la lista figuran demás el jefe de asesores del Presidente, Torello con US$ 800.000 vía la agencia Schweber Securities S.A. que vencieron en febrero. Chery-Socma Argentina S.A operó entre el cuatro de septiembre y el 23 de octubre US$ 8.000.000 gracias a Puente Hermanos S.A. También a través de Intl.
Siempre a través de Intl Cibsa S.A., quien también habría aprovechado el dólar barato fue el secretario de Coordinación de Políticas Públicas, Lopetegui. Entre el 23 y el 26 de octubre, compró y vendió 310 contratos –que representan 310 mil dólares-. Por su parte, el Fondo Pegasus cuyo número uno era el hoy secretario de Coordinación Interministerial, Quintana, operó US$ 1.480.000 a mediados de septiembre del año pasado.

martes, 10 de noviembre de 2015

La advertencia de Majul a Scioli: "CFK te está haciendo perder la elección"

A dos semanas del primer balotaje, el candidato a presidente Daniel Scioli fue entrevistado por el periodista Luis Majul donde se cuestionó el rol de la mandataria Cristina Fernández de Kirchner en plena campaña electoral.


La presidenta les está haciendo perder las elecciones”, sentenció el conductor de La Cornisa TV al gobernador bonaerense y continuó: “Se lo hizo perder cuando eligió a (Carlos) Zannini, se la siguió haciendo perder cuando lo quiso convencer a (Florencio) Randazzo y terminó con Aníbal Fernández en la provincia de Buenos Aires y el otro día en Palermo diciendo 'Guarda que Macri es como De La Rúa, cuidense mucho' esta generando de nuevo campaña de miedo y lo aleja de sectores independientes que usted genuinamente representaba".
Por su parte, en candidato oficialista sostuvo que en realidad la mandataria "defiende las conquistas, que en definitiva son de la gente" y consideró que ella "tiene la responsabilidad de decir al pueblo argentino 'esta es mi visión'".
En la entrevista, que se realizó en la sede de Margen del Mundo, Scioli pidió a la clase media que preste “atención” ante Cambiemos en relación a los subsidios porque “a los primeros que dicen que se los van a sacar” es a ellos. Ante esto, el candidato fue cuestionado por la “campaña del miedo” a lo que argumentó: "Yo no hago campaña de esas características".
A su vez. el gobernador señaló en cuestión de educación que para Mauricio Macri, representa un “gasto” a diferencia de él, que lo considera una “inversión".

sábado, 4 de julio de 2015

Mirtha Legrand: “A este Gobierno no lo quiero”

Mirtha Legrand fue homenajeada en Margen del Mundo, el espacio creado por Luis Majul. En diálogo con el periodista, la conductora realizó fuertes declaraciones políticas. “Yo a este gobierno no lo quiero”, aseguró.


La diva de los almuerzos fue homenajeada por su labor como entrevistadora, y consultada sobre Cristina Fernández, dijo: “Es una actriz frustrada. Conoce los silencios, mira hacia un lado, hacia el otro, sabe cuándo tiene que sonreír. Además le gusta el cine, es cinéfila. Es frustrada porque no fue actriz”.
“Le gustan los artistas, los artistas que están a favor del kirchnerismo”, agregó sobre la mandataria.
Al preguntarle sobre sus metidas de pata, la conductora recordó cuando dijo “se viene el zurdaje”.  “Es una palabra que nunca en mi vida la había dicho. Nunca la volví a repetir”, aseguró, y agregó: “No sé de dónde la saqué. Escuché a un muchacho decirla y me salió naturalmente mencionarla en la mesa. Al Presidente no le molestó pero a la doctora Kirchner sí“.
Además, considera “injusto” que la tilden de “gorila”. “Yo no soy gorila. Soy demócrata cien por ciento. A mí me gusta la democracia.Detesto la dictadura. No me gusta que me manden, no me gusta que me mientan. Yo quiero que me cuiden, estamos muy descuidados los argentinos”, precisó Mirtha.
Mordaz como siempre, Mirtha habló sobre las próximas elecciones y la fórmula Scioli-Zannini: “Me parece que a Daniel Scioli le impusieron a Carlos Zannini. No creo que él lo haya elegido. Por ahí, pasa algo y afuera Scioli y arriba Zannini”.
Y advirtió que la fórmula es una cosa de Cristina: “La Presidenta es muy inteligente, es muy viva, ese cerebro trabaja todo el día. Son cosas que define ella, ella elucubra todo“.
Finalizando, consultada por quien votaría en las PASO, dijo que si estuviera en provincia, iría por María Eugenia Vidal porque “Yo a este Gobierno no lo quiero. Yo no hago política, no busco votos,no busco la complacencia del público, yo ya estoy más allá del bien y del mal. Entonces, digo lo que pienso”.

lunes, 4 de mayo de 2015

A Cristina: "No me quedan dudas de que la jefa de 678 es usted"

El periodista Luis Majul cruzó otra vez a Diego Gvirtz, cuya productora realiza el programa 678 de la TV Pública, y responsabilizó a Cristina Fernández por los contenidos y la orientación de ese ciclo: "No me quedan dudas de que la jefa de 678 es usted", dijo Majul.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Luis Majul volvió a cruzar a Diego Gvirtz, productor y creador de 678 y responsabilizó a la Presidente Cristina Fernández por los contenidos y la orientación de ese programa que se emite por la TV Pública.
 
"No me quedan dudas de que la jefa de 678 es usted", dijo Majul en su editorial realizado en el programa 'La Cornisa'.
 
"La que lo convalida es usted", dijo Majul quien llamó a los panelistas de ese ciclo "pequeños killers a los que Lanata les dice 6 7 Rrocho".
 
"Es usted la que le suministra al mercenario Diego Gvirtz 40 millones de pesos por año para que destroce a gente a la que no le cae simpática", detalló el periodista de América TV y Radio La Red.
 
"Es usted la que está detrás de la banda", dijo Majul al señalar que desde ese programa, se persiguió  a Marcelo Tinelli, Beatriz Sarlo, Alfredo Leuco, Martín Caparrós, Magdalena Ruiz Guiñazú y Ernesto Tenembaum. Y también al juez Ricardo Lorenzetti o al fiscal José María Campagnoli.
 
"Así como el peor Juan Perón tenía su López Rega, estos peudos periodistas, estos cachorros ladran y muerden, se parecen mucho a usted"; y los acusó también de utilizar "a Jaime Stiuso para usar una cámara oculta contra un periodista y ahora, Stiuso, resultar ser el peor de todos".
 
Y contó que Gvirtz, a quien denominó como "su Lopecito de los medios", antes criticaba el tren bala y el Indec y que ahora, "le entregó su alma a su amigo, el zar del juego, Cristóbal López", pues la productora fue comprada por el empresario K.
 
Majul además, relacionó los ataques de 678 a que pronto, desde su editorial saldrá un un libro sobre "las fechorías" de Gvirtz. Y cerró su comentario con un video donde se ve al matrimonio Kirchner apoyando a Carlos Menem, en dos actos diferentes.
 
Antes, Majul había dedicado una carta abierta dirigida a Cristina Fernández luego de que en el programa oficialista se lo acusara de recibir un subsidio de la provincia de Santa Fe. 
 
En el texto, Majul negó haber cobrado el subsidio y además cruzó fuerte al programa de la Televisión Pública: "Ordénele a sus perros que dejan de ladrar y de morder porque son impresentables. La hacen quedar cada día peor. Si hasta da un poco de pena mirarlos últimamente".

lunes, 25 de agosto de 2014

Nelson Castro: "La Presidenta tiene un problema de personalidad”

"La Presidenta tiene un problema de personalidad", afirmó Nelson Castro en su visita a La Cornisa, el programa que conduce Luis Majul en América TV.




El columnista del Diario Perfil aseguró que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner"tiene un problema psicológico de contacto con la realidad, es un hecho político claro y comprobado".
"¿La Presidenta en qué país vive? La Presidenta habla de la mejoría de esto y de lo otro, de la cantidad de cosas que se inician y no se concretan. ¿Uno lo puede decir con alegría esto? No, porque vivimos acá todos nosotros", planteó el periodista, y remató: "Está sin contacto con la realidad".
Así se refirió al llamado "síndrome de hybris", la enfermedad del poder que, según él, padece la mandataria. Su diagnóstico a fines de 2013 motivó una dura respuesta de la jefa de Estado que en una entrevista consideró que "el que necesita el psicólogo es él".
Castro opinó también sobre el rol del periodismo y afirmó: "La función del periodista es decir las cosas como son. Los periodistas tenemos que molestar. Las cosas que nosotros decimos las basamos en hechos". "Nada es mejor que hablar con el que piensa distinto", agregó.



jueves, 8 de mayo de 2014

¿Quién protege a Cristóbal López?

Por primera vez, la justicia argentina se encuentra en posición de desbaratar un oscuro y complejo mecanismo que consistiría en recaudar miles de millones de pesos sin el debido control ni registro, provenientes de las tragamonedas de los casinos de Cristóbal López. A esta posibilidad la hicieron cierta los legisladores de la Ciudad Paula Olivetto y Maximiliano Ferraro, quienes presentaron una denuncia penal, muy bien fundamentada, para que Lotería Nacional muestre y explique cómo se realiza el control online de cada máquina tragamonedas, ante la sospecha de que es un sistema precario.


Por Luis Majul | LA NACION

La sospecha no es nueva, pero se puso de manifiesto en el primer programa de la temporada deLa Cornisa, cuando el periodista Lucas Morando mostró imágenes de una oficina desarreglada desde donde se controlaría toda la información de las más de 6000 tragamonedas que poseen las salas de juego de los casinos del hipódromo de Palermo y de los barcos de Puerto Madero. Antes de presentar la investigación, pedimos entrevistas al presidente de Lotería Nacional, Roberto Armando López. También pedimos que nos dejaran filmar con nuestras cámaras las salas de juego y el centro de cómputos donde se almacenaría la transmisión de datos. Ambas solicitudes fueron denegadas. La primera respuesta oficial de Lotería no se dirigió al programa ni al canal América. Fue comunicada, por medio de una solicitada -que terminaremos pagando todos los argentinos- publicada en LA NACION y Perfil. La solicitada no contenía ni un solo dato preciso sobre cómo ejecutan el control de las máquinas y la recaudación efectiva. Sólo confirmaba, como al pasar, una información escandalosa: la misma empresa a la que Lotería le encarga el servicio de transmisión de datos para controlar la recaudación es la que provee de tragamonedas a Casino Club, la sociedad de Cristóbal López. Por estas inconsistencias, el fiscal Guillermo Fernando Marijuán imputó a todo el directorio de Lotería y también dejó sentado en el expediente el nombre y el apellido del principal empresario involucrado: Cristóbal López.
Roberto López, que no es pariente del zar del juego, ocupa ese sensible puesto oficial desde el 25 de mayo de 2003. El López de Lotería siempre fue uno de los pocos elegidos de Néstor Kirchner para manejar las cajas más suculentas de la política. Condujo, durante los malditos años 90, junto con Lázaro Báez, el escandaloso proceso de liquidación del Banco de Santa Cruz. Antes de privatizar la entidad, López y Báez, bajo la supervisión del entonces gobernador, revolearon créditos por 200 millones de dólares que fueron a parar al bolsillo de empresarios, amigos y funcionarios, y que nunca fueron devueltos. Eso sí, tuvieron que ser pagados por todos los habitantes de Santa Cruz. En su requerimiento, Marijuán reclamó al juez Rodolfo Canicoba Corral una serie de medidas para terminar con la oscuridad informativa. Pidió a Lotería que explique las normas que dieron origen a la autorización para el funcionamiento de las salas de juego de los barcos del casino de Puerto Madero y del hipódromo. Que informe cuántas son las tragamonedas y cuánto dinero recaudan. Que aclare si cuenta con un programa de control de lavado de dinero y, en ese caso, especifique cómo se implementa. Que Roberto López informe cómo Lotería Nacional determina los beneficios y las ganancias de Cristóbal López. Que detalle cuáles son los organismos de control que deberían auditar a Lotería. Y que responda cuál es el porcentaje de devolución en premios a los apostadores establecido en la norma vigente.
Marijuán, un fiscal que no come vidrio, también le pidió información al Instituto de Juego de la Ciudad de Buenos Aires. Quiere saber en qué consiste el convenio entre el Instituto y la Lotería donde se detalla la distribución del resultado de las tragamonedas de Casino Club. Que el Instituto de la Ciudad le aclare cómo audita la actividad que realiza Lotería Nacional en las salas de juego de Puerto Madero y el hipódromo. Que el Instituto de juego porteño responda qué herramienta utiliza Lotería Nacional Sociedad del Estado para ejecutar el control de las máquinas. Marijuán quiere saber no sólo si los integrantes del directorio de Lotería cometieron el delito de administración fraudulenta y violación de los deberes de funcionario público por hacer la vista gorda y no controlar cómo se debe al nuevo dueño de la Argentina. También quiere saber si los funcionarios del gobierno de la ciudad, por acción u omisión, comparten esa negligencia o esa falta de celo en el control.
A todos los requerimientos de Marijuán Canicoba dijo que sí. A todos menos a uno. El problema es que se trata de la medida más importante. La que nos permitiría saber si la sospecha sobre el precario sistema de control, supuestamente online, es un mito, o si en efecto le permite a Cristóbal López y a sus socios quedarse con dinero no registrado, o sin auditar. Marijuán le pidió a Canicoba la implementación de "una inspección ocular en la sede de Lotería" por parte de personal especializado. Argumentó que se trata de una acción imprescindible para confirmar, más allá de las palabras, si la empresa del Estado cuenta con un sistema de control en línea, continuo y en tiempo real "para monitorear las actividades de las empresas denunciadas". El fiscal solicitó que se le responda desde dónde se ejecuta el control, que se les muestre las oficinas, que se identifique a sus responsables y que se informe si los operadores pertenecen a Lotería o a una empresa tercerizada y vinculada con el mismo Cristóbal López. Al final requirió precisiones para saber cómo funciona el sistema y con qué medidas de seguridad cuenta.
Le pregunté a Paula Oliveto por qué el juez aceptó todas las medidas de pruebas requeridas por el fiscal, menos la más importante. Respondió: "Es muy raro. Lo único que pidió el fiscal y que no se le habilitó fue constituirse en los casinos de Cristóbal López para ver cómo era el control en ese momento. Porque la mejor manera de saber si hay delito es la verificación in situ, y certificada por especialistas". Ayer, después de mis insistentes llamadas, Canicoba me respondió. Le pregunté por qué no quiere que se inspeccionen los lugares físicos desde donde se habrían cometido los presuntos delitos. Me explicó que necesita tiempo para contar con expertos y que no lo engañen por falta de conocimiento. También me invitó a prestar declaración testimonial. El viernes visitaré Comodoro Py. Espero que no sea demasiado tarde.
© LA NACION

domingo, 30 de marzo de 2014

Luis Majul dialogó con Crónica sobre el debut de La Cornisa, en la pantalla de América, este domingo. Junto al periodista estarán Tomás Bulat, Luis Novaresio, Hugo Macchiavelli yJavier Mozzo. Entrá a la nota. 


Por Viviana Romano
vromano@cronica.com.ar
Sus días transcurren con diversas actividades y reuniones antes de comenzar su programa de radio y otras, explica Luis Majul, después de las 16 cuando finaliza su ciclo por La Red. A partir de este domingo además, le pondrá la cara nuevamente a “La cornisa” por América, en lo que ya se convirtió en un clásico: 16 temporadas al aire. 
Él mismo aclara que sostiene sus proyectos en el tiempo y que, a veces, va a contramano de los medios. 
La vida de un periodista no es relajada; sin embargo, trata de organizarse para hacer actividad física a partir de las 8. “Entreno, luego voy a mi productora, que está ubicada atrás del cementerio de la Chacarita y se llama Margen del Mundo”.
Adelanta que el domingo el público se encontrará con un programa con varios cambios. Se incorporaLucas Morando, que presentará un informe denominado, “El nuevo dueño de la Argentina”, también habrá mesa de periodistas con Tomás Bulat y Luis NovaresioHugo MacchiavelliJavier Mozzoy una mujer “de la que me reservo el nombre, para debatir polémicas de actualidad, mano a mano con invitados”, detalla el conductor.
TOQUE FARANDULERO
A diferencia de otros ciclos del mismo género, Majul se permite dialogar con periodistas especializados en otros temas, como Jorge Rial –primer invitado- y Luis Ventura.
“Creo que se pueden tocar otras cuerdas, desde política dura hasta la actualidad del espectáculo. El gran desafío es abrirse y ser menos prejuicioso”, explica, y aclara que no es él quien escribirá la biografía del conductor de “Intrusos”. “Lo edita mi editorial, Margen Izquierdo, lo que yo hice fue invitarlo a que escriba su propia biografía. La única condición que le puse es que no mintiera y estuviese dispuesto a contar todo. Y le puse como ejemplo lo que leí de Keith Richards, el guitarrista de los Rolling Stones; porque él cuenta que en su camioneta ploteada llevaban heroína y cocaína. Así arranca, con una verdad absoluta. Yo le dije a Rial que iba a ser muy liberador, quiero que cuente su vida profesional y personal”.
SU RELACIÓN CON LANATA
Con respecto a la competencia, señala que el año pasado “La cornisa” ocupaba prácticamente la misma franja horaria que “Periodismo para todos”, el “boom” que tuvo algunas semanas Lanata y, a pesar de eso, le fue muy bien. “Fue el mejor año a nivel rating de mi programa, con 6 puntos de promedio. Aguantamos con dignidad porque mi programa es compacto, y el domingo nos visita Aníbal Fernández, un funcionario del gobierno que hacía mucho tiempo no entrevistaba. Nosotros trabajamos mucho, insistimos, y no voy a bajar los brazos hasta tener a la Presidenta de la Nación. No sé si lo hará dentro de dos meses o cinco, pero la voy a tener”, explica con energía. De su relación con Jorge Lanata es contundente. “Nos llevamos bien. Jorge es una personal temperamental, dice lo que se le antoja, yo no me quedo callado, de modo que la relación es franca, sincera, aunque no sea del agrado del otro, y eso está bueno”, finaliza.

Majul: "Los periodistas que se metieron en la mierda, quedarán con olor"

Luis Majul está convencido que los últimos 40 años de periodismo en Argentina tienen que ser polemizados y debatidos para “enriquecer el oficio”. Es que el conductor de La Cornisa sostiene que el periodismo sufrió un embate feroz por parte del kirchnerismo, donde a través de políticas públicas como la Ley de Medios -sostiene- “se intentó aniquilar el oficio y destruir a las personas” que lo encarnan.


El periodista impulsa ese debate desde todas las plataformas que tiene a su alcance: en un libro que editará Margen Izquierdo, que escribirán Pablo Marchetti y Pablo Sirvén; un ciclo que emitirá Canal A, denominado “Un Mundo con Periodistas” y la muestra interactiva “De Walsh a Lanata, 40 años de periodismo en Argentina”.
Los tres proyectos estarán sustentados en una encuesta que encargó de manera exclusiva, con las que determinará quiénes son los 40 periodistas más influyentes de los últimos 40 años, según explicó en una entrevista que Perfil.com le realizó al periodista en Margen del Mundo, el predio de 400 metros cuadrados donde mudó su productora y piensa montar la muestra con un bar café al “estilo periodístico”.
Perfil.com: ¿Por qué creés que es tan importante ese debate periodístico?
Luis Majul: Primero porque el periodismo de los últimos 40 años es expresión de una grieta cultural que todavía no está saldada. En segundo lugar, porque es necesario una polémica, un debate que esclarezca qué representan esos periodistas. La muerte de Juan Gelman disparó un debate apasionante: si el hombre que había muerto era un hombre que era un gran poeta argentino, que lo era, si era uno de los grandes intelectuales, que lo era, y si también era una persona que defendía haber matado a gente desarmada.
- ¿Cuál es el objetivo?
- Es rescatar el oficio. Es un debate que hay que darse. Y no lo hago por un punto más de rating. Mi objetivo es que en este lugar (Margen del Mundo) se debata, se discuta, se mire. Se van a presentar biografías audiovisuales de cada uno de esos periodistas. Se va a mostrar una época. Los últimos 40 años en Argentina han sido riquísimos. La TV cambió de negro a color. Una dictadura militar. La Triple A. Momentos icónicos de la cultura como cuando se tiró Charly García de un noveno piso, lo que le pasó a Cerati. Pasaron cosas muy fuertes que yo creo que deberían ser debatidas, polemizadas y reivindicadas.
- ¿Ya pasó el furor del gobierno por “democratizar” a los medios?
- De a poco va haciendo mella. Pero para mí, esta guerra va a dejar saldos diversos. Uno es: los que se embadurnaron y metieron la mano en la mierda de la dignidad profesional y humana, van a quedar con algún olor. Que se los vayan o no a sacar con los años, bueno, pero la mierda es mierda.
- ¿Por ejemplo?
- Los he nombrado miles de veces. El tipo que era jefe de la barra brava de Boca, y al otro día es jefe de la barra brava de River. Yo creo que para gente como Diego Gvirtz, o Víctor Hugo Morales, o José Pablo Feinmann. Un montón de tipos que salieron de su eje para convertirse en propagandistas, va a ser complicado recuperar el prestigio y la credibilidad que tuvieron alguna vez. Luego la cosa aflojará. Creo que después hay que rescatar a los que hicieron bien. Pero no es gratuito pasar de informar, periodista, filósofo, historiador, a propagandista. Eso va a dejar una mella. Se va a empezar a rescatar la esencia del oficio.
- ¿Un periodista no puede estar a favor de un gobierno?
- A ver, yo puedo recontra bancar a un periodista que piensa que este gobierno hizo bien las cosas o que no es tan crítico como yo. Pero que haga periodismo. A los que hacen periodismo, yo los banco.
- ¿Pensás que esta guerra sigue ahora, ya sin la Ley de Medios en debate?
- La Ley de Medios fue una excusa política para plantear una trinchera de un lado y del otro. Si la ley hubiera realmente a desconcentrar y a democratizar, no hubiera habido ninguna grieta y ninguna trinchera, se hubiera apoyado sin ninguna disidencia.
- Entonces, ¿con qué fin impulsaron la ley?
- Hubo una estrategia política pensada, elucubrada, para destruir al oficio. Para meterse con el oficio. No es que no estuvieron de acuerdo con lo que yo haya dicho, escrito o publicado, directamente quisieron meterse con las personas. A muchos como nosotros, a mí, incluido, me quisieron destruir como persona. Me quisieron aniquilar: inventaron que era evasor, no lo pudieron hacer. Fui sobreseído. Ni siquiera me pudieron imputar.

(*) De la redacción de Perfil.com.

sábado, 29 de marzo de 2014

Majul: "El gobierno trató de aniquilarme, pidió mi cabeza muchas veces"

Cuando el reloj marque las 21.30 del domingo, Luis Majul estará comenzando la decimo sexta temporada de La Cornisa y, de esa forma, le estará demostrando a la audiencia que le ganó la pulseada al oficialismo. Es que, según dijo el periodista en diálogo con Perfil.com, el gobierno “trató de aniquilarme, pidió mi cabeza muchas veces y nunca la tuvo”.


El conductor no llegará sólo a la pantalla de América. Lo hará con un staff periodístico renovado y con distintas novedades entre las que se destacan investigaciones sobre “El nuevo dueño de la Argentina” y el anticipo de lo que promete ser el libro más polémico del año: las confesiones de Jorge Rial. “Si cuenta todo lo que me contó a mí, muchas personalidades de la política y la farándula tienen que estar muy preocupadas”, lanzó Majul.
El periodista recibió a Perfil.com en su nueva locación ubicada en el barrio porteño de Chacarita, donde tiene pensado montar un verdadero paraíso periodístico que abrirá sus puertas con una muestra interactiva denominada “De Walsh a Lanata - 40 años del Periodismo Argentino”. Allí, funcionará Margen Izquierdo, su firma editorial, y La Cornisa Producciones. “Lo bautizamos Margen del Mundo, porque algunos pueden pensar que está en el traste del mundo, pero queremos marcar una nueva tendencia”, explicó.
Con la adrenalina que se respira en cualquier productora televisiva una semana antes de salir al aire, el periodista confesó que cada año es más complicado llevar La Cornisa a la pantalla chica. “La producción es cada vez más costosa, la política del gobierno en contra del periodismo hace las cosas más complicadas y el año pasado competí con Lanata y Fútbol Para Todos, pero yo estoy acá con un programa renovado”.
- Perfil.com: En ese contexto, ¿cuáles son las claves para que La Cornisa tenga un buen año?
- Luis Majul: Hay varios factores importantes. Todos los años trato de combinar el buen periodismo, la investigación, la denuncia, con un buen programa de televisión. Yo quiero que el primer programa venga alguno de los hombres fuertes del gobierno, pero cuesta mucho. Yo sé que va a venir. A la Cornisa están invitados desde la Presidenta para abajo, todos.
-  ¿Con qué novedades arranca el ciclo?
- Vamos a hacer una mesa de periodistas (integrada por Luis Novaresio, Tomás Bulat, y María Julia Oliván) que sean capaces de analizar, discutir y debatir. Vamos a tener a un nuevo periodista de investigación, que es Lucas Morando, que también trabaja en PERFIL. Él está trabajando en investigaciones muy serias. La primera tiene que ver con alguien a quién nosotros denominamos “El nuevo dueño de la Argentina”. Estamos trabajando mucho y hace mucho tiempo el tema narcotráfico, vamos a tener una entrevista exclusiva con uno de los que fue calificado como uno de los tres mayores narcotraficantes del mundo. Vamos a tener entrevistas mano a mano con personas que son  interesantes, una del gobierno y otra que va a venir a contar dos informaciones que todavía no se conocen de su vida personal y profesional.
- ¿Se puede decir al menos quién es?
- Va a ser Jorge Rial. Te podría contar que está trabajando, a través de Margen Izquierdo, en un libro que va a firmar él. Lo único que te puedo decir es que si él incluye en el libro las informaciones y datos y escenas y situaciones y hechos y personajes que me contó a mí antes de firmar el contrato, te diría que va a ser uno de los libros que va generar más expectativas. Si cuenta lo que dice que va a contar, se tendría que preocupar gente de la política, de los medios, de la farándula y del espectáculo.
- ¿Cómo se hace para competir con Lanata después de que hiciera 30 puntos de rating?
- El domingo que él hizo el pico yo no estaba al aire todavía. En verdad, la competencia con Lanata no es directa directa porque él arranca bastante más tarde que yo. Por esas cosas, que los dos hacemos programas periodísticos, La Cornisa se volvió como una previa de lo de Lanata.
- ¿Por qué creés que Periodismo Para Todos funcionó tan bien?
- Es la persona indicada, en el momento indicado, en el lugar indicado. Pienso que Lanata estuvo bien puesto, con buena producción. Aún así yo agradezco que me haya ido tan bien el año pasado. Terminé por arriba del share de la radio en La Red y por arriba del promedio general de América. Por eso, ojo, él corre con una Ferrrari, pero yo con un McLaren no me achico.
(*) De la redacción de Perfil.com.

viernes, 21 de febrero de 2014

La mentira tiene patas cortas y consecuencias graves

Este gobierno engaña , se autoengaña y las consecuencias de la mentira y la negación las pagamos todos los argentinos a un precio exorbitante que muchas veces se cobra en vidas humanas. La última gran muestra de hipocresía o doble discurso sucedió hace dos días, cuando el secretario de Seguridad, Sergio Berni, cruzó al ministro de Defensa, Agustín Rossi, para aclarar que la Argentina no puede ser considerada un país productor de cocaína.


Por Luis Majul | LA NACION

Pero la costumbre de mentir, de ocultar o falsear información no empezó la semana pasada, sino en 2006, cuando se empezaron a manipular las estadísticas oficiales. Esa mentira es la madre de todos los engaños. Y no sólo es injustificable. También explica el aislamiento internacional y la falta de créditos que necesita el país. Fueron tantos años y tan burdo el ardid, que la semana pasada, cuando se dio a conocer el nuevo índice, más cercano a la realidad, presentado por dos de los autores intelectuales de los crímenes, algunos distraídos lo recibieron casi como si se tratara de la milagrosa conversión de un asesino o un violador. Y lo peor es que no fue una mentira inconsciente, sino un falseamiento a sabiendas. Hace tiempo discutí el asunto con uno de los economistas del Grupo Fénix que defendía el modelo. Él, sin negar la maniobra, la justificó así: "Es un acto patriótico de [Guillermo] Moreno. Los índices del Indec nos permiten ahorrar miles de dólares que les tendríamos que pagar a los tenedores de bonos de la deuda". Otro ex conspicuo miembro del equipo económico que ahora es legislador, a quien me encontré por la calle de casualidad, ensayó la misma excusa que luego presentaría Cristina Fernández en su recordada visita a la Universidad de Harvard. Me explicó que todos los países del mundo manipulan o falsean un poco las estadísticas. Incluso los Estados Unidos. Y que si fuera cierto el cálculo de las consultoras o el índice del Congreso, la Argentina ya estaría "volando por los aires". La discusión sucedió antes de las elecciones de octubre que la Presidenta ganó con el 54% de los votos. Le pregunté si el volar por los aires no sería sólo una cuestión de tiempo. Me sugirió que no me preocupara. Que antes de pagar las consecuencias, el Gobierno iba a encontrar la fórmula para corregir las mediciones sin dañar "el modelo nacional y popular de matriz diversificada con inclusión social" y la mar en coche. Como se sabe, ahora todos estamos rezando para que la Argentina no vuele por los aires, entre los vaivenes del precio del dólar, la recesión con altísima inflación, las paritarias y la amenaza de empezar a perder puestos de trabajo.
Lo mismo pasó con el ahora crónico problema de la inseguridad, que le pegó en la cara y en el cuerpo a Néstor Kirchner después del brutal asesinato de Axel Blumberg, en abril de 2004. La inseguridad no fue reconocida ni mencionada como problema central sino hasta diciembre de 2010, cuando los sucesos del Indoamericano hicieron que Cristina designara a Nilda Garré en el Ministerio de Seguridad, mientras les echaba la culpa de los muertos a Mauricio Macri y a la Santísima Trinidad, pero nunca a la subestimación o el ninguneo del flagelo. También en esto mintieron a sabiendas, motivados por el cálculo político. Es que Kirchner y la Presidenta siempre pensaron que, si conseguían trasladar la responsabilidad de la inseguridad a los gobernadores, su imagen pública no se deterioraría y podrían gobernar la Argentina sucediéndose de manera alternativa. Lo que pasó con el levantamiento de la policía de Córdoba en diciembre pasado nos ilustra sobre las consecuencias de semejante especulación. Cualquiera diría que sucedió hace un siglo. No pasaron ni siquiera dos meses. Y no estaría de más recordar sus consecuencias. Más de una docena de muertos. Policías que abandonaron sus puestos de trabajo y se transformaron en saqueadores. Aumentos salariales de más del 30% obtenidos "a punta de pistola". Gendarmes que evitaron una verdadera masacre en Tucumán cuando se interpusieron entre los policías y los vecinos, quienes les echaban en la cara su repentina metamorfosis, de huelguistas a represores de la gente.
Aquellas escenas también pueden servir para dimensionar los estragos que está produciendo el narcotráfico en la Argentina. Las más altas autoridades de la policía de Córdoba, pero también la cúpula de la de Santa Fe y algunas divisiones de la bonaerense han sido penetradas y contaminadas por los barones del narcotráfico que ahora operan en el país. Por otra parte, Berni no miente (del todo). Aquí no se cultiva ni cocaína ni marihuana, porque no existen condiciones geográficas ni climáticas para hacerlo. Pero Rossi es más certero cuando admite que la Argentina debe dejar de ser caracterizado sólo como un país de tránsito porque aquí sí, ahora mismo, se elabora, se procesa y se consume cocaína y marihuana a niveles extraordinarios, si se los compara con los datos de una década atrás. Soldado de la causa K, incondicional de la Presidenta, Berni jamás repetirá lo que piensa y lo que sabe de verdad. Él piensa que la Sedronar nunca sirvió para nada, porque ni combatió en la práctica al narcotráfico ni fue eficiente en la implementación de políticas de contención de adictos. Cree que, en efecto, la Argentina es un paraíso irresistible para los narcos colombianos, porque pueden lavar dinero de la droga, instalarse sin ser detectados, residir en las lujosas mansiones de los barrios cerrados de la zona norte del Gran Buenos Aires y mandar a sus hijos a los colegios más caros, mientras compran y venden empresas y propiedades por debajo del radar de la Unidad de Información Financiera de José Sbattella y también de la AFIP de Ricardo Echegaray. Berni cita al ex jefe del cartel de Medellín, Pablo Emilio Escobar Gaviria, para sostener que la policía nunca podrá combatir el narcotráfico.
¿Cómo entran los narcos con tanta facilidad a la Argentina? Berni intuye que el gobierno colombiano los quiere lejos de su país y que entonces les limpia los antecedentes para que se vayan. Berni sabe que Cristina Fernández se lo reclamó, de manera extraoficial, a su par de Colombia, pero que no tuvo respuesta positiva. Berni jamás colocará, de manera oficial, a la Argentina en la categoría que la puso Rossi, con la intención de perjudicar a su adversario político, el gobierno socialista de Santa Fe. Y no lo hará porque, si lo hace, el país será incluido por los Estados Unidos, entre las naciones que habrá que monitorear y castigar si no colabora en las políticas antidroga.
Cualquier parecido con la excusa para manipular el índice de inflación o con los argumentos para negar la catástrofe de la inseguridad no es pura coincidencia. Es la prueba de que este gobierno siempre encuentra un argumento para manipular o interpretar los hechos como más le conviene. Aunque en esta mentira nos entierre a todos.
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jueves, 19 de diciembre de 2013

¿El Gobierno no tiene la culpa de nada?

Si no existieran ni los medios ni los periodistas críticos, millones de argentinos terminarían convencidos de que los cortes de luz se producen porque la economía anda cada vez mejor y de que la culpa de los saqueos y las 12 muertes la tiene un pequeño grupo de agentes de seguridad que buscan terminar con el gobierno de Cristina Fernández.


Por Luis Majul | LA NACION

El vocero autorizado de las interpretaciones estrambóticas es el nuevo jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, pero no difieren en nada de las que suelen usar Julio De Vido o Luis D'Elía, por citar dos dirigentes que suelen poner la cara para decir cualquier cosa. Hace más de una década que expertos en energía de todas las ideologías y organizaciones partidarias vienen diagnosticando que la crisis se profundizaría cada día más. Y los datos son siempre los mismos: es imposible mantener un sistema energético sustentable con tarifas tan bajas.
Primero, porque les sirve de excusa válida a las empresas distribuidoras para justificar que no pueden invertir en un contexto de altísima inflación. Segundo, porque la falta de inversión se traduce en menor producción y mayor necesidad de importación. Para este año, se importará combustible por entre 12.000 y 15.000 millones de dólares. Otro dato: la compra de combustible en el exterior es la principal razón por la que el equipo económico impuso el nefasto cepo cambiario, que ya hizo trepar el dólar paralelo a casi 10 pesos y está obligando a devaluar al Banco Central para que el blue no quede tan lejos del precio oficial. Y un dato más: los millonarios subsidios que el Estado otorga con el objetivo de mantener las tarifas casi congeladas están aumentando el déficit de una manera desproporcionada, lo que impacta en la inflación, en particular, y en la economía, en general.
Capitanich, un hombre muy atento a la economía, debería saber esto de memoria. Por eso sorprende cuando afirma que los picos de demanda son los que provocan los problemas de tensión y los cortes de luz. Cualquier iniciado le respondería: chocolate por la noticia. Y además agregaría que los picos de demanda siempre romperán un nuevo récord. ¿Cómo no lo van a romper si cada año hay más aparatos de aire acondicionado y más habitantes mientras el precio de la energía sigue baratísimo, comparado con cualquier país de América latina o con cualquier otro precio de la economía?
Porque hay periodistas y medios críticos también sabemos que la Presidenta estuvo a punto, varias veces, de revisar la política de subsidios y decidir un aumento de tarifas para desactivar, en parte, la bomba de tiempo que significa la distorsión de precios relativos. Pero también sabemos que siempre, por una razón u otra, termina postergando la medida, lo que hace suponer que seguirá haciendo todo lo posible para demorar las decisiones antipáticas y hacer que la bomba le explote en la cara a quien sea elegido su sucesor. La pregunta obvia que todo "el círculo rojo" se está haciendo es: ¿tiene margen el Gobierno para seguir postergando el ajuste o la realidad va a terminar obligándolo a hacer cosas que nunca quiso, por miedo a perder los millones de votos que supo conseguir con decisiones demagógicas?
A los saqueos que se iniciaron con el nuevo Cordobazo, la semana pasada, se los puede interpretar a través de la versión oficial, siempre conspirativa. Si la escuchara un extranjero, podría concluir que un grupúsculo de inadaptados intentó desestabilizar al gobierno nacional justo cuando se cumplían 30 años de democracia. Y que ese minúsculo conjunto de golpistas fue alentado por "los grupos concentrados" y "las corporaciones" que reinaron en los noventa, y que ahora están enojados porque esta administración les está recortando la renta para dársela a los trabajadores registrados y a los pobres. Esto, palabras más, palabras menos, fue lo que dijo Fernando "Chino" Navarro por televisión el domingo pasado, cuando analizábamos el porqué de los saqueos. El joven sindicalista y diputado nacional Facundo Moyano, también presente, ofreció una interpretación bastante menos rebuscada y que se puede constatar chequeando los datos oficiales: los agentes de la policía de casi todas las provincias argentinas sufrían un atraso salarial desproporcionado y la rebelión vino a corregir lo que los gobernadores no habían podido o se habían negado a dar. Moyano hijo contó que en las cabinas de peaje donde trabajan sus representados los policías que hacen horas extras se acurrucan para dormir, porque están extenuados. El sindicalista diagnosticó que los reclamos fueron violentos no porque hubiera una mano negra que los hubiera alentado, sino porque los policías no tienen una organización sindical que los represente y los contenga.
Lo mismo me dijo una alta fuente cercana a José Manuel de la Sota cuando le pregunté por qué el gobernador había dicho que tuvo que negociar bajo extorsión y con un arma sobre la mesa. "No había con quién acordar. Estaban las mujeres de los policías por un lado, los retirados por otro y los exonerados por las denuncias de complicidad con el narcotráfico echando más leña al fuego. Pero todos estaban montados sobre la necesidad de un salario más justo y por eso parecían todos víctimas."
Facundo Moyano también explicó que los policías se sienten humillados, porque los estados provinciales, y también el Estado nacional, en vez de capacitarlos y asignarles un rol, se encargaron de estigmatizarlos y de hacer la vista gorda frente a los negocios paralelos de los desarmaderos, la prostitución y ahora también el narcotráfico. "Pudimos reencauzar a parte de las Fuerzas Armadas, pero la democratización de la policía es una asignatura pendiente", insistió Navarro, quien usó más tiempo en acusar a los medios de potenciar los conflictos que en explicar la responsabilidad que le cabe al Gobierno. Los funcionarios kirchneristas tuvieron más de una década para combatir la corrupción de la policía, incluida la Federal, que es la más importante de la Argentina.
Sería injusto afirmar que Néstor Kichner y Cristina Fernández no tuvieron la voluntad política de democratizar las Fuerzas Armadas. De hecho, la reactivación de los juicios por delitos de lesa humanidad no hubiera sido posible sin la decisión personal del ex presidente. Por eso resulta tan difícil de comprender por qué la Presidenta impulsó y logró el ascenso de César Milani, si hasta sus aliados incondicionales, como Horacio Verbitsky, lo encuentran sospechoso de haber violado los derechos humanos.
En cuanto a los saqueos de la semana pasada y a los cortes de luz, siempre queda una alternativa mejor que mirar para otro lado: hacerse cargo y dejar de echarles la culpa a los demás. No parece tan complicado.
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viernes, 13 de diciembre de 2013

Causas y consecuencias de los saqueos y el terror

Rebobinemos, antes de que sea tarde, la cinta de la película de terror de los saqueos que se iniciaron la semana pasada. Detengámonos en la noche del martes de pánico, en la provincia de Córdoba. ¿Qué pasó entre el instante en que el gobernador José Manuel de la Sota, desbordado por la situación, pidió al gobierno nacional la Gendarmería y la escena en que centenares de cordobeses salieron a las calles para saquear a comerciantes, robar a sus vecinos y aprovecharse de la zona liberada que decretaron los jefes policiales que reclamaban mejores salarios? Pasó que el secretario de Seguridad, Sergio Berni, habló con el jefe de Gabinete y le aconsejó acudir en auxilio de los cordobeses de inmediato. Pasó también que Jorge Capitanich llamó a la Presidenta y le sugirió lo mismo. Y pasó, al final, algo que debería interpretarse como el verdadero desencadenante de esta mezcla explosiva de rebeldía policial, violencia, quiebre del contrato social y desquicio inflacionario: Cristina Fernández de Kirchner dio la orden de no hacerlo. Es decir: de no enviar a los gendarmes, por lo menos de inmediato. De no despacharlos enseguida, para que su adversario político se cocinara en la propia salsa: la de la "soberbia" y el orgullo del "cordobecismo".


Por Luis Majul | LA NACION

Semejante decisión, por más mezquina y caprichosa que parezca, no exime a De la Sota de su responsabilidad. Ni su jefe de Gabinete ni su jefe de policía le anticiparon que el reclamo podía terminar como terminó. De la Sota los echó cuando ya era demasiado tarde. Por eso la revuelta lo encontró tan mal parado, esperando el vuelo de regreso en el aeropuerto de Panamá. Pero ni la jefa del Estado ni el gobernador parecieron comprender el espeso caldo que se estaba cocinando detrás del reclamo de las policías de provincia. Hace más de una década que se sienten maltratados y humillados. Y no sólo porque no les pagan lo que se merecen. También, porque no los capacitan y porque muchos de sus jefes prefieren hacer negocios con la política, el narcotráfico y la prostitución, mientras los agentes de calle se juegan la vida frente a delincuentes cada vez más preparados y mejor armados.
Nada de lo anterior legitima le decisión de abandonar la responsabilidad de un policía, que es defender a la población. Sería como aceptar que un médico dejara a su paciente en medio de una operación a corazón abierto. Los policías que lo hicieron cometieron una falta muy grave. Deben ser investigados y condenados. Si no, cada vez que pidan un aumento van a volver a poner a la provincia al borde de la anarquía. Los fiscales y los jueces deberían comprender las implicancias de semejante decisión. Y deberían empezar a ocuparse. Porque en Córdoba, en Tucumán y en Jujuy decenas de policías en huelga fueron los mismos que levantaron el pulgar para decretar zona liberada en los barrios en los que trabajan. Eso lo saben desde los gobernadores hasta los vecinos. La irrupción de las motos de baja cilindrada y el esbozo de organización que mostraron algunos saqueadores son la muestra de que fueron informados de antemano. ¿Y qué se podría decir sobre el comportamiento de los agentes de la policía de la provincia de Tucumán? También abandonaron sus puestos de trabajo. Y en menos de 48 horas obtuvieron lo que pedían. Cuando se preparaban para festejar, decenas de vecinos los insultaron y agredieron por haberlos usado de rehenes. Entonces empezaron a reprimirlos. La oportuna llegada de algunos gendarmes, que se interpusieron entre la furia de los policías tucumanos y la población desarmada, evitó un baño de sangre.
Ahora hagamos correr la cinta de esta película de terror hasta el martes 10 de diciembre, cumpleaños número 30 de la democracia. Sobre el acto de conmemoración, nada que objetar. Sobre los festejos, ¿era necesario? Lo que desde el Gobierno se muestra como una decisión de "no dar el brazo a torcer frente a los extorsionadores" para parte de la sociedad resulta casi una provocación. ¿Está bien bailar y cantar en medio de sucesos que dejaron como saldo parcial más de una decena de muertos? Si esto les hubiera sucedido en sus distritos a Macri, Scioli, Massa o Binner, los cuadros más radicales del Frente para la Victoria habrían hablado hasta el cansancio de los muertos de cada uno de ellos. ¿Qué es lo que la Presidenta no puede ver? ¿Es tan grande su narcisismo que todo lo interpreta como un ataque a su gobierno, a los "mil logros" de la "década ganada"?
Ahora alejémonos de las recientes imágenes de espanto y tratemos de pensar despojados de todo prejuicio. El gobernador de la provincia de Santa Fe, Antonio Bonfatti, explicó que los saqueos que se habían producido días antes en Rosario podían haber sido alentados por bandas de narcotraficantes. También recordó que esa semana hubo intentos de saqueos en San Fernando, provincia de Buenos Aires. Casi de manera simultánea se conoció un informe sobre el aumento del porcentaje de mercadería robada por clientes y empleados a los súper e hipermercados de todo el país. Luego se divulgaron los índices de inflación en la canasta de alimentos de fines de noviembre y principios de diciembre, que superarían el 10%. Tras confirmar estos datos, llamé a un alto funcionario de Seguridad de la Nación y a cuatro intendentes de los distritos más "problemáticos" de la provincia de Buenos Aires. Todos admitieron que el clima de tensión social era indisimulable y que esperaban un diciembre al menos tan caliente como el del año pasado. Pero la situación parece más grave. Porque el humor social de hoy está montado sobre algo que los economistas llaman "distorsión de los precios relativos". Esto es, enormes diferencias de precios entre sectores sociales, actividades o números que expresan el valor de la moneda. Desde 2001, el promedio de las tarifas de los servicios aumentó casi nada comparado, por ejemplo, con el salario de la industria automotriz. Los sueldos básicos de los agentes públicos se incrementaron bastante menos que los del sector privado en blanco. El dólar oficial y el blue están retrasados con respecto a la inflación. Y los incrementos a los jubilados y pensionados y los planes sociales aparecen muy por debajo del costo de vida. Se trata de cálculos que expresan una fragmentación cada vez más grande que en otra época, pero en este mismo país, se empezó a dirimir con violencia política y represión. Espero que los responsables del gobierno nacional, las provincias y las intendencias lo adviertan cuanto antes, porque es la prueba más contundente de la desigualdad y el malhumor social.
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jueves, 5 de diciembre de 2013

A la grieta la instalaron Néstor y Cristina

Lo que ahora se denomina "la grieta" no es un suceso inevitable o una catástrofe natural. Tampoco empezó con el descubrimiento de América, como sostuvo un reconocido actor de reflexiones profundas. Se podría decir que tiene como antecedente el primer gobierno de Perón, con Raúl Apold como su ejecutor de políticas de comunicación, seductor de artistas adictos y perseguidor de artistas críticos. O también se podría afirmar, así, al voleo, que "la grieta" existió desde siempre y que, en verdad, lo que hicieron Néstor Kirchner y Cristina Fernández fue sólo ponerla de manifiesto. Sobre la superficie. O mejor dicho: transformarla en herramienta política para hacer uso y abuso de su poder.



Por Luis Majul | LA NACION


Pero referirse a la grieta así, como algo casual, como lo hizo un periodista que pasó la mayor parte de su vida profesional a la sombra de Jorge Lanata y que ahora aparenta una objetividad que no tiene, me parece, por lo menos, un acto de ignorancia suprema. O de deshonestidad intelectual. Porque la grieta que todavía está aquí, entre nosotros, fue impulsada, agitada y financiada por el Gobierno más poderoso de la Argentina de los últimos 30 años. La decisión de dividir a los argentinos, con trazo grueso, entre supuestos buenos y presuntos malos, compañeros y gorilas, nacionales y populares, o representantes de las corporaciones versus los románticos que se les ponen enfrente, fue una decisión fría, calculada, política y estratégica, diseñada y preparada por Kirchner para matar varios pájaros de un tiro. Y se empezó a ejecutar con crueldad, en marzo de 2008, cuando el ex presidente supo que Clarín, tarde o temprano, dejaría de "perdonarle la vida" como lo hacía desde 2003. Entonces, con astucia, eligió como su principal enemigo a Héctor Magnetto y lo colocó en el imaginario colectivo en el lugar que había dejado vacante Alfredo Yabrán. Al mismo tiempo puso a Clarín, en la fantasía de muchos, en un lugar parecido al que tenía Coca-Cola en los años 60, 70 y principios de los 80. Es decir: una superempresa insensible y capaz de comerse a los chicos crudos. Es más: emparentó al multimedios con el Mal Absoluto. Lo vinculó con las más aberrantes prácticas de la dictadura. Y lo hizo de manera tan sostenida que todavía ahora, aunque la Justicia comprobó lo contrario, muchos fanáticos del relato K siguen repitiendo que Felipe y Marcela Noble Herrera son hijos de padres desaparecidos.
Simultáneamente, el millonario aparato de comunicación oficial colocó a los dirigentes políticos de la oposición y a otros medios y periodistas críticos debajo del ala imaginaria de Clarín y también de Magnetto. Es decir: les bajó el precio a todos, los puso en la misma bolsa, mientras Él se presentaba ante la militancia como el líder heroico capaz de enfrentar a los poderosos aglutinados en la miserable derecha.
Se le debe reconocer que lo hizo bien. De manera exitosa. Reclutó soldados honestos, idealistas y convencidos, casi dispuestos a dar la vida por el modelo nacional y popular. Federico Luppi, golpeador de mujeres pero no enriquecido, es un buen ejemplo de esta clase de soldados. Pero también reclutó de los otros: mercenarios capaces de cambiar de idea o la letra de una canción con tal de recibir subsidios, pauta o reconocimiento. En algún caso, el ex presidente tuvo que agudizar su imaginación y probó con las dos armas a la vez: el endulzamiento de los oídos, primero, y los contratos del Estado, después. José Pablo Feinmann y Víctor Hugo Morales son los casos que ahora me vienen a la mente. A los dos, Kirchner les hizo saber que los admiraba y que no eran suficientemente reconocidos. A uno, en la intimidad, lo llegó a comparar con Jean-Paul Sartre. Al otro le dijo, por teléfono, que lo admiraba desde hacía muchos años, porque había peleado solo contra las Fuerzas del Mal.
Néstor, como seductor, era una topadora. Primero hizo un desbarajuste con sus egos. Después mandó a sus secretarios a ofrecerles programas en Encuentro, Canal 7 y/o Radio Nacional. Y este tipo de acciones se repitieron por miles. Con el movilero de Duro de domar que pasó a ser gerente de Noticias de Canal 7. Con el bloguero o cibernauta que era capaz de disparar cientos de puteadas en una hora contra los periodistas que firmamos nuestras notas y las dejamos abiertas a comentarios. Con los presentadores, artistas y músicos capaces de comprometerse con el sueño que proponía el FPV. Y también, por vía indirecta, con los periodistas aparentemente neutrales que se autoposicionan en un supuesto término medio, que hablan de corporaciones y grupos concentrados, pero no dicen que trabajan para un multimedios que existe porque fue inventado y sostenido por la publicidad oficial y no por los lectores, los oyentes o los televidentes que lo eligen.
Lanata no hace bien en ningunear a Paola Barrientos al mencionarla como la gordita del Banco Galicia o en elegir al bueno de Pablo Echarri como uno de sus "adversarios" predilectos. Quizás el estilo con el que habla o denuncia no sea el más mesurado o equilibrado. Pero nadie puede negar que busca información y denuncia lo que cree que está mal. Es decir: trabaja de periodista. Yo me cuidaría mucho de los que se inquietan por el "ensanchamiento" de la grieta sólo cuando suben a recoger un Martín Fierro o un premio Tato. Y me cuidaría más todavía si los que se preocupan tanto por eso son profesionales de los medios de comunicación. ¿Qué nos están pidiendo, estos colegas, en el fondo? ¿Que dejemos de informar y de mostrar? ¿Que no hagamos demasiadas olas, porque éste es un Gobierno que les cae algo simpático? ¿Que seamos críticos, pero no tanto? ¿Qué están insinuando? ¿Que la única corrupción censurable es la de Menem, la de Duhalde o la de Cavallo? ¿Que el único ajuste fue el de los gobiernos anteriores y que esto es un acomodamiento de precios relativos?
Es verdad que la convalecencia de la Presidenta y la designación del nuevo jefe de Gabinete generaron un clima más apacible y menos confrontativo. Bienvenidos a la nueva era los que antes no se saludaban y ahora son capaces de sentarse a tomar un café, a pesar de las "diferencias ideológicas". Pero que los supuestos neutrales no le pidan al resto de la sociedad que haga como que aquí no ha pasado nada. Como si todo hubiese sido "sin querer", producto de la defensa apasionada del modelo. A la grieta de los últimos cinco años la instalaron Néstor y Cristina. De arriba para abajo. Desde el Estado hacia el resto de la sociedad. Fue una pelea despareja. Y sus consecuencias perdurarán más allá de 2015.
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