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miércoles, 30 de diciembre de 2015

Julio Bárbaro: "La ley de medios es un cachivache, una gran verguenza"

El histórico dirigente peronista Julio Bárbaro habló acerca de la ley de medios y criticó duramente al titular de la AFSCA, Martín Sabatella. El ex titular del COMFER habló acerca de la ley K que hoy por DNU el gobierno de Mauricio Macri la modificó y estableció la unificación e la Afsca y la Aftic.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- Julio Bárbaro, ex titular del COMFER e histórico dirigente peronista habló sobre la Ley de Medios y las acciones del nuevo gobierno de Mauricio Macri.
El analista político y dirigente peronista, dialogó por AM 950 Belgrano. "La ley de medios es un cachivache, una gran verguenza", lanzó.
Bárbaro criticó al titular de la AFSCA: "Sabbatella no era un funcionario, era un guerrero de una causa, un caradura. La ley de medios es un cachivache, una gran vergüenza, la pelea permanente con los disidentes, donde la única hegemónica era Cristina."
En esta línea, señaló: "Para los de 678 les sale caro alquilar una carpa y no les dejaron poner el circo, dieron vergüenza y terminan siendo patéticos."
"Graciela Peñafort se fue a Moscú a estudiar stalinismo, no tiene coherencia y explica pavadas. Es la idea de quien piensa y opina distinto es enemigo. Esa es la ley de medios que tenemos", apuntó y reconoció: "La ley de Medios tienen que ser de consenso."
Consultado sobre si era necesario un decreto de necesidad y urgencia, Bárbaro disparó: "Hay momentos en el que el macrismo se apura o imita al que se fue."
"Los kirchneristas me irritan, el resto de stalinismo kirchnerista tiene que desaparecer. En la calle se manifiesta una alegría en la gente", concluyó.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Julio Bárbaro sobre CFK: "Cada vez que habla pierde votos"

"La próxima elección se va a definir entre Massa o Macri. Cualquiera de ellos dos". Y no va a haber ningún candidato del oficialismo en la segunda vuelta, ni siquiera Daniel Scioli. Ese es el pronóstico de Julio Bárbaro.


Desde que publicó su último libro, Cuando Néstor no era K, que desnuda el pasado del clan Kirchner, Bárbaro profundizó las críticas al gobierno que integró entre 2003 y 2008 como titular del ex Comité Federal de Radiodifusión (COMFER)

El exfuncionario analizó los recientes cambios de gabinete (Oscar Parrilli a la Secretaría de Inteligencia y Aníbal Fernández como Secretario General de la Presidencia), como una forma de que el oficialismo logre "una persecución más eficiente.

"Un gobierno que se pensó eterno lo único que tiene hoy es el Servicio de Inteligencia para controlar a los que pensamos distintos. La Secretaría de Inteligencia es para ver hasta dónde llegan los jueces. Se viene una persecución más eficiente. La Presidenta se enoja cuando no controlan a los jueces. Es una decadencia de la democracia a niveles insólitos. Cristina termina su gobierno siendo un espejo de Venezuela", opinó en diálogo con el diario El Tribuno.

Sin embargo, negó que el cargo para Fernández sea un guiño a su precandidatura presidencial: "La línea sucesoria no la elige el poder presidencial. El poder nunca pudo elegir su sucesor, lo elige la sociedad y ésta hoy, entre los oficialistas, elige a Daniel Scioli y Cristina no va a poder ocultar eso. El riesgo de negarlo a Scioli es terminar en un papelón". Además, consideró que el gobernador bonaerense "es el elegido por la sociedad, no por ella".

"El autoritarismo odia a todos. Cuando elige un herederos elige a su verdugo. En el fondoScioli hace una psicosis ambigua porque dice ser el mejor heredero pero sus actitudes son contrarias a la de la Presidenta. Y la gente lo sigue porque es el oficialismo más negado y Cristina lo sabe. Ricardo Forster (intelectual K y miembro de Carta Abierta) dice que Scioli no los representa. Si Scioli lo representara a ellos, tendría el 5% de los votos", consideró Bárbaro.

Sobre la gestión actual del gobierno, sostuvo que "Cristina puso un grupo que jamás hubiera elegido la gente. Diana Conti y compañía son invotables y ocupan un espacio que no les pertenece. El tema es que cuando la realidad es adversa, ocultar al responsable es una forma de negarla. Cuando Cristina da un discurso intenta sustituir la realidad con el relato de su cerebro. Uno la escucha y piensa que vive en otro país".

Además consideró que la jefa de Estado terminará "sola" su mandato el 10 de diciembre de 2015, "porque hizo del poder una ficción". "Cada vez que habla pierde votos. No tiene iguales, no tiene amigos. El que maneja el poder lo hace en la oscuridad: Parrilli, Zanini". También sostuvo que Néstor y Cristina "siempre fueron así". 
"Ahora no la podés escuchar ni diez minutos a la Presidenta. No tenían formación ideológica. Siempre se reunieron con personajes capaces de cualquier cosa. Néstor fue un gran negociador. Cristina la heredera. El proyecto de Néstor nunca cerró. La ambición de los Kirchner termina cuestionando la esencia de la democracia. Es un movimiento que no acepta ni la democracia ni lo límites", aseguró.

Derechos Humanos. Bárbaro también opinó sobre la frase de Mauricio Macri respecto del "curro" de los derechos humanos: "El Gobierno cree que el caos que armó con los derechos humanos es un dogma de fe para la sociedad y a eso lo cuestionan Macri, Massa, Scioli y yo. Paren con esta historia. ¿Qué autoridad moral tiene Raúl Zaffaroni nunca vio un hábeas corpus o Néstor Kirchner que tampoco vio un hábeas corpuspara hablar de derechos humanos en un sociedad donde los que sufrieron están en otro lado? Lo que los K agarraron es un pedazo de los derechos humanos y lo usaron para ellos a cambio de poder", afirmó.

El exfuncionario "no diría" que el tema sea "un curro". "Lo que sí digo es que desde el punto de vista filosófico, los derechos humanos son una concepción imprescindible. El uso que hizo el Gobierno fue para la obsecuencia y degradó un concepto que es universal. Todo lo que toca el kirchnerismo lo degrada", completó. Y agregó que "este gobierno es el gobierno de Lázaro Báez y Cristóbal López defendido por Carta Abierta yPágina/12. Le dieron un pedazo de poder a la izquierda para que defienda sus ambiciones de derecha. Es una combinación nefasta".

jueves, 11 de diciembre de 2014

Bárbaro: "La historia de los Kirchner es sin ideología"

El dirigente del PJ, Julio Bárbaro criticó duramente al kirchnerismo y el mundo de la política en la actualidad: “ Hoy el poder es esencialmente corrupto porque es una de las formas elegidas como camino del enriquecimiento”, analizó.


Al ser consultado sobre si ya tiene candidato a presidente, el dirigente contestó: “No, yo trabajo con (José Manuel) De La Sota y peleo porque digo que es el único peronista que puede gobernar en una provincia lógica como Córdoba”. En ese sentido, afirmó que “ahora tendríamos que ir a provincias más democráticas, donde puede ganar uno u otro y eso es donde estamos hoy parados”.
En conversación con Nancy Pazos en Radio Rivadavia, el dirigente explicó su distanciamiento de los K: “El problema es que el poder cambia, porque el poder hay gente que lo lleva a la obediencia. Cuando ella era senadora dialogamos y yo no tenía que obedecer. No me gusta obedecer, me gusta decir lo que quiero”. “ Cuando ella era mi amiga, organizábamos cenas con Lilita Carrió, Timerman invitaba a Lilita y yo a Cristina, era otro mundo, era para echar a Menem ”, recordó Bárbaro.
Cuando la periodista planteó que el kirchnerismo permitió un debate ideológico, Bárbaro rebatió: “El debate real e ideológico se da cuando hay libertad de pensamiento. Cuando el apoyo no puede ser crítico, cuando la obediencia es abolsuta, no lo hay. El sectarismo no es una ideología ni el capricho de la presidenta cuando da un discurso lo es”. Y agregó: “Ponen la ideología como excusa. Toda la historia de los Kirchner es sin ideología”.
Bárbaro criticó la concepción ideológica de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al afirmar que “no se corresponde con una formación sólida ”. Y agregó: “El capricho no es un rasgo de la ideología. Y ella ejecuta el capricho”. “Yo creo que hoy el pensamiento de kirchnerismo y del cristinismo es un pensamiento de mucho poder y poco contenido, de mucho rencor y nada adentro. Parecernos a (Nicolás) Maduro, a Venezuela y no a los cuerdos y esto es pérdida”, sentenció.
“ Esa ideología es un disfraz, termina en Juliana Di Tullio que dice – yo no pienso, obedezco – . Si esto no es un retroceso que me digan que es ir para atrás”, insistió. “Si el peronismo hubiera sido kirchnerismo, no duraba 5 años . Porque el peronismo convocaba rebeldía. Y el kirchnerismo como es stalinista provoca obsecuencias”, concluyó.
Audio Gentileza de Radio Rivadavia: 

jueves, 20 de noviembre de 2014

Julio Bárbaro: "Tenemos un gobierno de gente que se inventó un pasado"

Julio Bárbaro acaba de lanzar Lejos del Bronce. Cuando Kirchner no era K, el libro que recopila una decena de testimonios de militantes del peronismo santacruceño y allegados al expresidente que describen a Néstor Kirchner como un jóven tan torpe como prepotente, y lo acusan de colaboracionista de la última Dictadura. 


“Esto sale a la luz recién hoy porque el autoritarismo del kirchnerismo se ocupó de ocultarlo”, lanzó el politólogo en diálogo telefónico con Perfil.com.
El histórico militante peronista, quefue funcionario de Kirchner desde 2003 hasta 2008, señaló que “si hubiera sabido toda esta historia de su juventud, no los hubiera acompañado en un principio”.
“Más que un peronista, Néstor era estanilista puro, estalinista pero sin ningún tipo de ideología”, fustigó Bárbaro.
-Perfil.com: ¿Cómo surgió el interés por hacer un libro que retrate al kirchner de los ‘70 y ‘80?
-Julio Bárbaro: Me invitaron a Santa Cruz los peronistas que le habían ganado el partido al kirchnerismo. Y me invitaban a inaugurar una unidad básica recuperada. A la noche nos fuimos a comer un asado. Me asombró la cantidad de historias de confrontación que tenía la gente que los conocía. Ahí le dije a los periodistas que esto tenía que convertirse en un libro.
-De todo lo que le contaron, ¿qué fue lo que verdaderamente le sorprendió?
-Mirá, Menem, aún en sus peores momentos, en su zona, mantenía sus afectos. Vos ibas a La Rioja y su gente cercana lo quería, se mostraba agradecido con él. Acá me encontré con otra cosa totalmente diferente. Yo llegué y muchos dirigentes que lo conocen de toda la vida, hacían cola para putearlo.
-¿Por qué cree que a Menem lo apreciaban en La Rioja y a Kirchner lo insultan en Santa Cruz?
-La diferencia es muy grande. Todos saben que a mí no me encanta Menem, pero su forma de hacer política era otra: pasó su vida seduciendo, caminaba y seducía. Néstor se la pasó imponiendo, desde el temor. Néstor es un estalinista, no un peronista. Néstor no era peronista, de hecho él quiso hacer algo transversal. Para sustituir al peronismo había que tener ideas, que él no tenía.
-En su libro se describe a Kirchner como torpe, prepotente y sin contenidos intelectuales. ¿Cómo se explica, entonces, su carrera política?
-Es que no hay dudas de que el desarrollo del kirchnerismo siempre se debió a la coyuntura. Néstor fue un líder de coyuntura. El kirchnerismo es la ausencia de la política en argentina. Lo favorecieron dos cosas: no había política y cuando llegó al gobierno tenía dinero de la soja. Punto. Nada más. Después de ideología no hay nada. Agarraron un poco de estalinismo, algunas cosas del discurso de izquierda y se inventaron un pasado. Lo que asombra son los personajes, porque uno lo toma a Zaffaroni, que parece que era un prócer y nunca dio un hábeas corpus. Imaginate lo que puede decir un hombre de ese momento que se jugó la vida.
-Uno de los testimonios más polémicos del libro sostiene que Kirchner era informante de la Dictadura. ¿Está en condiciones de decir que Kirchner fue un cómplice?
-Yo no podría afirmar eso, pero eso es lo que dicen los testimonios de allí. Lo que sí te puedo decir es que a él durante la Dictadura nunca se le ocurrió decir nada. Durante la Dictadura a Néstor no le importaba un pepino. Pero eso lo puedo decir de todos, eh, tenemos un gobierno de gente que se inventó un pasado.
-¿Le sorprendió que se lo mencionara a Kirchner como un informador de los militares?
-Sorprender, no me sorprendió. Alicia (Kirchner) hasta fue funcionaria. Menos Canca Gullo y Carlos Kunkel, que sí tienen un pasado, los demás se lo inventan. ¿Cómo es que los revolucionarios estos nunca fueron presos?
-¿También Verbitsky se inventa un pasado? 
-No lo digo yo, hay una frase de (el dirigente montonero Rodolfo) Galimberti, que era valiente en serio, le decía a Verbitsky “qué hablás vos si la Dictadura no te tocó ni el timbre”. Lo de ahora es todo un invento.
-¿Piensa que publicar ahora estos testimonios ahora, con Néstor fallecido y Cristina encaminada a dejar su mandato, puede modificar algo?
- Lo que va modificar lentamente es el hecho de que se van a ir investigando las zonas oscuras del relato. Vamos a escribir un libro sobre Zaffaroni, vamos a escribir un libro sobre Verbitsky. Los testimonios que juntó Omar Pintos, realmente convocan. A mí me sorprendieron de verdad. Si los hubiera escuchado en su momento, no los hubiera acompañado.
-Usted fue funcionario durante el gobierno de Kirchner. ¿Se siente decepcionado? 
-Siento una cosa rara, en ese momento no me sentí decepcionado. De entrada con Néstor hubo cosas que me sorprendieron. Pero, por ejemplo, él me pedía que le dé radios a los intendentes y yo no se las dí. Yo creía que los medios del Estado eran para los malos funcionarios, no para los buenos. Los buenos se pueden defender en los privados. Y él me lo respetaba. El problema fue Cristina. La degradación de la democracia comienza con Cristina. Convertir todo en una caterva de silencio y obsecuentes, con la democracia no tiene nada que ver. Llegó el autoritarismo sin límites.
-¿Por qué cree que estas revelaciones no se conocieron antes?
-No salieron antes porque el poder del kirchnerismo no lo permitía, fue un autoritarimo sin límite. Que soñó con una ley de medios donde nadie hable mal del gobierno. Fijate cómo iban comprando medios, el Grupo Hadad, Canal 9, todo su emporio mediático. Fijate que lo único que les faltó es bajar al Grupo Clarín, porque ahí ya no quedaba nadie que los critique. Si eso pasaba, usted y yo no estaríamos hablando. Imagínese estos testimonios.

viernes, 26 de septiembre de 2014

"Bergoglio, cuando era cardenal, quería que yo acercara a Kirchner"

Julio Bárbaro es amigo personal de Jorge Bergoglio. Ya se sabe que hoy día todos los argentinos dicen ser amigos del Papa, y el que no tiene una foto con él tiene una estampita (salvo Sergio Massa y Hugo Moyano, claro). Pero Bárbaro es amigo de siempre, de cuando Bergoglio era militante peronista y hasta integraba Guardia de Hierro, a la vez que era cura jesuita. Por eso es válida la anécdota suya sobre el pedido de Bergoglio que llevara a Néstor Kirchner para conversar cuando Kirchner ya era Presidente, Bárbaro era titular del ex Comité Federal de Radiodifusión y Bergoglio era el cardenal primado. Increíble que Cristina Fernández de Kirchner esperase a que Bergoglio fuese Papa para trabar relación con él. Néstor Kirchner murió antes.


Cuando Jorge Omar Bergoglio era cardenal y una vez (sólo una vez) Néstor y Cristina asistieron a un Tedeum en la Catedral porteña.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Julio Bárbaro, tan histórico del peronismo como Raúl Acosta, dialogó en él en su programa radial que se emite por LT8 Rosario. Así que fue una conversación entre 2 conocedores de la historia completa del PJ, y también tan críticos como escépticos del presente y futuro del peronismo si no se democratiza y no se actualiza a los tiempos que corren. Por ejemplo, ninguno de ellos cree que el Frente para la Victoria reivindique las tradiciones del peronismo. Mejor ir al diálogo:
-La República Argentina quedó en manos del Partido Militar en el 1966, que fue el ensayo, se definió y lse reformuló en el 1976. ¿Qué es lo que definió en el 66 y reformuló en el 76? Que la política pasaba a ser un adjetivo calificativo despectivo. “Ese hace política”. Martínez de Hoz, uno de los más grandes cabrones que armó eso, y los milicos también. Sobre el 2014, por ahí oigo algunos que dicen “no, ese tipo hace política”. Y me cabreo mucho, porque si hay algo que define a la sociedad es la polis, y en la polis la política. Cuando decís “hablemos de política” decís "hablemos de vida". ¿De qué querés hablar?
 
-Yo creo que la sociedad argentina no se apasiona por la política, no se apasiona.
 
-Se apasionaba.
 
-Hace mucho. Digo, si nos apasionamos por el fútbol y somos de los mejores del mundo, en política, si nos presentáramos en América Latina nomás, no podemos competir con ninguno. Vos vas a Chile, Brasil, Uruguay, tienen dirigencia política. Nosotros, los nuestros, suben, se abrazan al poder, quieren ser eternos, se caen y no caminan más por la calle. Esto es una cuestión general. ¿Qué nos deja el kirchnerismo? Nos deja un tema que es duro, nos deja una noción de los 70 donde Perón era lo equivocado, era López Rega, y ellos, la guerrilla, eran los lúcidos. Con esta visión es muy difícil entrar al futuro. ¿Por qué? Porque entonces ellos desarman el pasado. Yo digo siempre, el peronismo es una expresión cultural de la clase trabajadora.
 
Son los marginados que ingresan a la historia con Perón, son más una identidad cultural que un partido político. Eso se da hasta el 55, viene el golpe, hasta el 66 es el intento del golpe de hacer democracia, en el 66 nace la guerrilla –mi generación-, ¿por qué?, porque nos echan de la universidad y nos dicen que va a haber franco por muchos años. Yo venía acá, a Rosario, en el 66 los que no éramos violento estábamos aplastados por los violentos.
 
-¿Puedo pararte un segundo? Busquen los anales, sobre julio del 66 viene un gordito a dar una conferencia en la facultad de Ingeniería y arranca diciendo “el que diseña es un fascista”. Era Umberto Eco, llegó cuatro o cinco días antes del golpe y se tuvo que rajar. De ahí en adelante no hubo más instrucción ni cultura. Los militares retroceden a la Argentina culturalmente.
 
-Yo me acuerdo de los compañeros de aquí, que ya no están. Y éramos la corriente Católica, humanismo. Quiero decir con esto, viene el golpe, viene el 76, Perón intenta la unidad. Perón es como Mujica, que fue guerrillero antes, esa etapa superada y hoy convoca a la unidad cuando vuelve. Nosotros no tenemos un Mujica. Entonces, ¿qué nos pasa? Nos pasa...El Kirchnerismo. Tenemos un modelo feudal igual que el menemismo que coincide en el poder como personal absoluto. Personalismo de Néstor y de Cristina.
 
-¿No es un poco el peronismo así? ¿Personalista?
 
-No. A ver si entendemos. Perón dice después del hombre –que era él- viene la organización. La organización vence al tiempo y al número. La distancia es infinita. Cuando vos tomás las cartas de Perón, los libros de Perón, escribe Toponimia Araucana en el 29. Pero es otro. Yo fui amigo de Néstor. Yo me acuerdo que Bergoglio, cuando era cardenal, quería que yo acercara a Kirchner y como Kirchner me decía que no, me decía “¿su jefe lee a Liddell Hart?”. (Sir Basil Henry Liddell Hart nació en París, Francia; y murió en Marlow, Gran Bretaña; fue un historiador militar, escritor y periodista británico, teórico del uso militar en la guerra del carro de combate. Degún algunas fuentes de origen judío aunque su padre era ministro metodista) Claro yo lo había leído porque eran las exquisiteces nuestras. Yo le decía “Mis jefes no leen nada”. Pensemos esto, una sociedad con tanto bagaje intelectual, no tiene políticos de fuste.
 
-Pará un segundo, porque quiero insistir sobre este concepto de la política y el concepto del peronismo y sobre la organización que vence al tiempo. Yo no me salgo del río, esto es un continuo, y si esto es un continuo… febrero del 46, si julio del 52, si hay mayo 73, si hay 76, si hay 89, 90, 91, si hay 2001, el peronismo está incurso en el actor político presente…
 
-Y con mucha culpa.
 
-Por eso, ¿de qué modo, desde el campo popular,  las cagadas parta que lleguen los K las hicimos nosotros? Porque Kirchner no llega ahí por una generosidad espontánea.
 
-Yo estuve en el origen de Menem y de Kirchner. Y lo presenté a Timermamm a Kirchner. Así que tengo para pagar largo rato.

jueves, 10 de octubre de 2013

JULIO BÁRBARO: "Tenemos un montón de burócratas que viven del recuerdo de Perón"

El periodista Raúl “Bigote” Acosta llevó adelante en su programa de radio “La vereda de enfrente” que se emite por LT8 Rosario con el histórico dirigente del peronismo Julio Bárbaro. En un mano a mano, Bárbaro recordó la figura de Perón, anécdotas y su particular visión de la actual coyuntura nacional, su paso por el kirchnerismo y un panorama de las próximas elecciones de octubre, el rol de los líderes opositores.


El histórico dirigente del peronismo, Julio Bárbaro
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).-El periodista Raúl “Bigote” Acosta llevó adelante en su programa de radio “La vereda de enfrente” que se emite por LT8 Rosario con el histórico dirigente del peronismo Julio Bárbaro. En un mano a mano, Bárbaro recordó la figura de Perón, anécdotas y su particular visión de la actual coyuntura nacional, su paso por el kirchnerismo y un panorama de las próximas elecciones de octubre.
-¿Cómo le va don Julio Bárbaro?
Bien, bien. Oí que elogiaba a "pepe" Mujica. Cayó en mis manos un libro de Mujica y realmente la profundidad con la que debate todos los temas de la política me resulta conmovedora, una cosa en serio, y tema por tema. Y por otro lado, a me conmovió mucho el encuentro de él y el Papa, porque yo digo: por la fe o por el ateísmo se puede llegar a la sabiduría, a la humildad, al testimonio, a cuestionar un sistema de ambiciones desde una vida en serio, desde algo que puede ser mostrado transparentemente.
Desde el punto de vista de lo político, así bien marcado, en el discurso que hizo en la UNEN, dejó la diferencia entre los que pelean por el gobierno y los que pelean por el poder, y la equivocación de mucho de estar peleando por el gobierno cuando el manejo de las cosas está planteado de otro modo. Él decía eso en referencia a Latinoamérica, en referencia a su país, pero creo que estaba guiñando un ojo para decir ‘eso es lo que les está pasando a los argentino también’.
El poder es una conciencia. Y en esto el general estaba muy claro. El general en Madrid, con una máquina de escribir y una lapicera tenía el poder. Para otros el poder está unido al cargo, porque no hay poder de seducción o de persuasión, hay de imposición. Y en eso es mi pelea central con los Kirchner. Ayer me recordaba Horacio Salas, un poeta que yo a los 20 días de estar con Néstor, Néstor me llamó y me abrió la revista Noticias –éramos muy amigos-, me dijo ‘¿Y esto?’ y puso el dedo sobre una nota mía, de una página de la revista Noticias, y le dijo ‘es mi nota’, ‘No, no’-me dice- ‘si estás en el gobierno no escribís más’. Y le dijo ‘Néstor, estoy bien en el cargo, lo hago, pero te equivocás, porque los que escribimos somos los que pensamos; te vas a quedar con los perores, que esos no escriben porque están en otros menesteres’.
O directamente porque no pueden.
Digamos que no les da, tampoco.
Has citado a un gran amigo, Horacio Salas. El amigo Caito Ceballo, viejo amigote, nos contaba que la última discusión con Perón allá, en Puerta de Hierro era si venía o no venía con el cronograma de Lanusse, si le da el cuero o no le da el cuero; y refiere Ceballo que Perón le dijo ‘el que maneja el tiempo es el que manda, yo no voy a ir al tiempo que quiere Lanusse sino que voy a ir al tiempo que quiero yo, porque el que manda soy yo’. Y eso también hace referencia, aún en lo terrenal, que quien maneja el tiempo, maneja. Eso es medio como de la guerra, ¿no?: el que maneja la estrategia, puede resolver la táctica.
Cuando yo fue intermediario entre Néstor Kirchner y Jorge Bergoglio, a la segunda vez que Néstor se niega a hablar –‘a mí no me interesan los curas, el pensamiento ese no lo entiendo’,bueno,  historia-, lo voy a ver a Bergoglio y me dice ‘su jefe, ¿lee a Liddell Hart?’ Y nosotros, Bigote, nos criamos en esa idea de la guerra, leyendo a Liddell Hart y Sun Tzu.
Exacto, quien elige el enemigo ganó la batalla, dice el compañero Sun Tzu. Pero una de las cuestiones con las que tenemos que convivir, en nuestros años, es que Kirchner reestableció el valor ejecutivo. Después de Kirchner, o con Kirchner en realidad, el Ejecutivo toma poder, toma presencia, se convierte en el eje de la rueda que es el gobierno. No estaba eso, De La Rúa había pulverizado todo lo que significa poder, lo que vino después fue un reacomodamiento de eso. Lo que no sé es por qué se distorsionó tanto. ¿En qué momento eso dejó de ser el eje para restablecer equilibrio, poder, diálogo? ¿Por qué eso se pudrió? ¿En qué momento se quebró?
Hay una cuestión que es central, que es la relación entre el poder económico y el poder político. El poder político es una consciencia que debe contener al poder económico pero ser leal al poder social. En un país en serio, en Estados Unidos, Rockefeller, los ricos, saben que el poder de Estados Unidos es el presidente, no es el rico. En Argentina, nuestra burguesía, que es pobre de cerebro, cree que necesita corromper a la política porque de esa manera el rico la conduce.
¿Es un espíritu mafioso ese?
Es un espíritu mafioso y es un espíritu decadente. Cuando el rico se cree el más importante de la sociedad estás en una sociedad que es una selva. Por eso nuestro maestro Marechal escribe Autopsia de Creso, que dice es una biopsia en extremis. Pero Néstor viene, Néstor le devuelve al Estado el poder que Menem le había regalado a los empresarios, que obviamente saquearon hasta que estallamos, y ese poder, que él le devuelve al Estado luego no se lo devuelve al capital privado sino que viene a consistituir la burguesía.
.Ahí me pierdo, porque le estás atribuyendo a Néstor Kirchner la posibilidad de una armado, un proyecto que yo hasta ahora no logro verlo.
Él quería sacar a Magnetto para poner a Cristóbal López. No era un chiste. El burgués es el que yo instalo. El poder genera sus ricos. Lázaro Báez, Cristóbal López.
Él quiere armar su corte.
Su corte. Y el poder  que queda vivo es el que se me arrodilla.
Sí, el condado, el marquesado y el ducado que viene y reconoce al rey.
Entonces, la idea de poder está basada en la obediencia. Y eso no es poder, Bigote. Esa es otra cosa. Porque el poder real es el que contiene la disidencia, el que expulsa la disidencia es un poder que entró en decadencia, por Stalin o por Hitler, pero entra en decadencia.
Sí, te quedás con los tuyos nada más, que nunca te dicen qué es lo que pasa afuera.
Qué es lo que está pasando ahora. Entonces ahora, yo tengo que ir a hablar a algún lado… donde voy, Bigote, los peronistas kirchneristas tratan de que me saquen del local, nos echen, porque como ellos son alcahuetes y yo no. Pensar que la obsecuencia revolucionaria, Bigote, es lo más decadente que parió esta sociedad.
Bueno, Aimé Césaire, el poeta de la negritud, sostenía que la poesía es el punto más alto e incandescente de la revolución, pero que nadie puede detener al que lleva el suicidio en el ojal, a quien lleva la revolución puesta, no hay modo de detener una revolución, a quien podés detener es al obsecuente. Al pensamiento revolucionario no lo podés detener. Lo que no creo es que haya acá algún pensamiento revolucionario.
No hay nada. Pero alcahuetes, en fila india.
Bueno, antes de que llegue usted –pasamos la información- a una periodista de TN la tuvieron que sacar con la policía de la puerta de la Fundación Favaloro (Sandra Borghi, segundo día de CFK operada).
¿Por?
Porque no les gustaba lo que estaba diciendo.
Qué bárbaro.
Sobre esto hay una cuestión, que es hasta qué punto el peronismo es la única formulación de poder en Argentina, y por qué esto para algunos termina siendo malo y para otros, nocivo.
Lo que pasa es que el peronismo de Perón es una cosa. Y el uso del instrumento y del afecto que Perón deja en la gente es otro. Acá tenemos un montón de burócratas que viven del recuerdo de Perón. Cuando Kirchner trató de hacerlo transversal vio que no le quedaba un voto y dijo ‘peronistas de nuevo’. Ni Menem ni Kirchner querían ni respetaban a Perón. Lo hablé con los dos hasta cansarme, no lo querían, no habían entendido. Por eso cuando vos cantás y crees que cantás mejor que Gardel, el cuadro del finado se te cae en la nuca y ya no cantás más. Me parece que los dos pensaron que iban a ser más trascendentes que Perón. Ahora, peronistas somos todos. En alguna medida, peronista es Pino Solanas y va con UNEN, el menos peronista es Filmus, que viene de otro palo pero tiene que ser peronista porque va con el Frente de la victoria un poco triste; después con Macri va Santilli, que es peronista. Peronista somos todos. Peronismo es la recuperación de los que estaban afuera, después de Perón todos estamos adentro. Entonces habrá centro izquierda y centro derecha, y peronistas y radicales, habrá en cada uno de esos lugares.
Los otros días le preguntaba a Julio María Sanguinetti sobre un hecho que en el siglo XXI se da, el bipartidismo te diría que ha desaparecido y lo que ha quedado es un frentismo y decisiones de ese frente; pero si hay un frentismo es que ya tenemos que sentarnos obligatoriamente en una mesa y charlar, porque un frente es charlar con el diferente. Cuando dicen Frente para la Victoria y no charlan con el diferente…
El peronismo vivió tanto tiempo porque integraba la opinión libre. Entonces era de izquierda, centro, derecha, todos éramos peronistas. No era obediente el peronismo, nunca fue obediente.
Tal vez no de números exactos pero el esquema es válido. En la provincia de Santa Fe hicieron una interna, de esa obligatorias, y el Frente Progresista Cívico y Social, Hermes Binner y su frente, sacaron 600 mil votos; los dos peronismos, de Agustín Rossi y Bielsa, sacaron 700 mil votos. Entonces, hay más votos peronistas. Eso creyeron. Cuando fueron a las elecciones Binner tenía 700 y el peronismo 400 de pedo. Entonces, algo había pasado allí.
Pasa que ya no somos lo mismo. Yo a veces digo: peronista es la tierra donde nací, no es el lugar hábito. Cuando Isfrán dice que es peronista, cuando Alperovich dice que es peronista, yo siento que están mancillando un sueño, que es el sueño de los humildes. Han hecho un kiosco y se llevan unas ganancias, pero no tiene nada que ver con la política. Yo tenía un programa de televisión que se llamaba “El hombre y la idea”, y encontré do videos: un diálogo con Cristina, que lo subí, y un diálogo con Estévez Boero, que se lo mandé a Hermes Binner.
Hubo unas declaraciones de Julio Bárbaro, tuyas, cuando se conoció la primera información respecto al golpe que habría sufrido (Cristina Fernández de Kirchner), el jefe de Prensa dijo que había sufrido una caída y dio una fecha que era el día siguiente a las PASO, sin aclarar ni dar demasiadas aclaraciones. Entonces, después de eso hubo unas declaraciones de Julio Bárbaro que claro, al pasar el tiempo, fueron tomando connotación diferente.
Yo lo dije en el momento en que aparece este personaje y dice esto, y te lo dicen con la vacuidad que transmiten ello. Porque parece que la propiedad de todos los datos es de ellos, que nosotros como ciudadanos no tenemos nada que ver. Me dio bronca, además, pensar, ver que quedaba el señor Boudou a cargo. Entonces dije: “No, pará, se golpea y dejan a Boudou. No me respetan”. Y dije algo que pudo parecer irrespetuoso: que si perdió las elecciones el domingo y se lastimó el lunes, chocó contra la realidad. Me putearon en siete idiomas porque lo toman después que ella se va a operar, o sea, cuando ya el golpe tiene una trascendencia que antes no había tenido. Pero cuando viene gente por la calle, me para y me dice ‘anoche le pegaron largo rato en 678’, digo: ¿si me muerde tu perro, yo le echo la culpa al perro o a vos? Quiero decir: no se hagan tan los quisquillosos cuando degradan al resto de la humanidad, cada tanto un sopapo líguenlo. Y le toca, quien decidió que éramos adversarios fueron ustedes. Entonces, cuántas veces no me dejan hablar. Donde haya un kirchnerista, no puedo entrar a una universidad, no puedo entrar… Digo, ¿Y después qué quieren? ¿Qué los trate bien? Chocaron contra la realidad, todos juntos. Yo quiero que la presidente se cure.
Yo también. Y que se haga cargo de todo.
Y estoy dispuesto a bancar a Boudou de presidente porque creo más en el valor de la institución democracia que en el mediocre de Boudou. Para mí es más mediocre que corrupto, lo cual es batir un record, pero por ahí anda.
Hay una cuestión sobre esto de la República que nos cuentan y el país que vivimos. Antes de la enfermedad de la señora -y ojalá se cure de ese coágulo y salga todo bien y retome el poder formal, el poder instituido, todo- acá estaba sucediendo algo que, yo lo escribí y no hay modo que lo pueda contar bien porque lo cuento y no termino de armarme en mi cabeza- que es lo siguiente: en determinado momento Argentina no es más un país, no es más una República, sino un relato del gordo Lanata y un relato de esta mujer con sus entrevistadores. Pero el país está afuera, no es lo que ella me cuenta, que, como buena actriz, tiene 100% de credibilidad porque ella arma un argumento y lo presenta, y como actriz es una actriz fenomenal; y el gordo tiene un histrionismo fenomenal. Entonces, uno me contaba un domingo y el otro un sábado un país que estaba afuera. Me digo: ¿cómo es posible vivir si lo que te cuentan te lo cuentan de una caja boba y lo de afuera es otra cosa?, ¿cómo manejarse?
El problema central de esto es que se arriba al poder por la política, entonces vos perdés un montón de amigos…  la otra vez uno me encontró en la calle y me dijo “no te invito más a casa porque me da vergüenza”. Punto. Te imaginás lo que se había comprado el morocho. Digo, hay un desplazamiento por la política. Bigote, cuánta gente que era amiga, íbamos juntos, nos veíamos y comíamos asado, de golpe cambiaron de clase. Y en esa clase de arriba… Por eso lo del Papa fue tan duro, porque cuando fueron a ver al Papa y lo enfocó Verbitsky –que si le enfocamos el pasado a Verbitsky vamos a necesitar una linterna con mucha pila, porque va a ser difícil alumbrar ese oscuro; el perro parece que muerde pero sólo ladra-, si vos tomás la vida del Papa, como tomás la vida de Mujica, tomás la vida de hombres que transitaron la humildad para arribar a la sabiduría. Y acá se transitó la ambición para llegar a la riqueza. Y entonces la relación con la sociedad, y especialmente con los humildes, es un relato. Cuando yo subo el otro día un diálogo entre Cristina Kirchner y yo a la redes también al verlo recuerdo que éramos muy amigos, y por qué el poder hace que no te saluden más. Digo, ¿no tengo derecho a quejarme?
Bueno, de los que está en AM y en horarios, soy el más veterano. Yo tengo agendas perdidas de amigos que se convirtieron en funcionarios y no te dieron más pelota.
Pero no por ideas, sino por billetes.
La otra vez hacía la broma de que en el sexo y jugando a las cartas es como se conoce a los hombres. Yo creo que en el ejercicio del poder también. Hay un cambio tan grande. Pero yo no sé finalmente si en el caso de la señora Presidente el cambio es en eso o es, vuelvo sobre el relato, en reformular el pasado. Porque yo sé quien eras vos, vos sabés quien era yo, nos conocemos. Pero con esta mujer a vos te debe haber pasado eso. ¿El relato le cambió el pasado?
Fui el otro día hasta Caleta Olivia porque el peronismo le había ganado el partido al kirchnerismo, y fui como orador. Queda un poco lejos Caleta, pero de bronca fui. Y sabés lo que descubrí: así como a Menem, que en su pueblo lo quieren todos, a los Kirchner, a quien yo no quiero, en el pueblo no los quiere nadie. Cuando fuimos a comer un cordero, con un montón de gente, y entró a correr un poco de vino, la cola para hablar mal de uno u otro, de Néstor o Cristina… tanto es así que con mi afán periodístico dije ‘graben esto’, porque da para seis tomos. No había humildes beneficiados, había humildes defraudados. Y entonce,s cuando vos ves que no los quiere nadie allá, en Santa Cruz, vos te da cuenta que ese camino, de contruir poder y separarse de los de abajo, que es lo que hicieron en Santa Cruz, ahora lo van a hacer a nivel nacional. La secta del kirchnerismo, que es una secta cada vez más secta, se va achicando y la sociedad libre se va ampliando. Por eso yo me siento bien porque hablo con Del Sel y hablo con Binner, hablo con Macri y hablo con De La Sota y hablo con Moyano. Con los kirchneristas no, no me queiren. No sé por qué, explícamelo.
¿Sabés cuando te van a querer? Cuando estés sentado y babeando. Mientras tengas registro de memoria, cambiar tu archivo de memoria significa reformular tu vida. Y vos no estás dispuesto a reformular tu vida. Ellos reformularon su vida cambiando su memoria. Se les hace muy difícil vivir con alguien que puede certificar el pasado.  Sos un testigo ingrato.
Exacto. Todo testigo es molesto, porque va a contar lo que vio. Y lo que vio no es lo que ellos quieren hoy.
Lo que quiero contar de este hombre es esto: los que mandan en los archivos históricos de la Nación y toda la bola, decían lago que es cierto, ahí en la puta vida Belgrano enarboló una bandera; o sea que sitio histórico nunca fue. Es una cosa que recuerda un hecho histórico. Entonces, no tenía partida. Entonces, viene un acto en el Patio de la Madera. Julio Bárbaro manda, hacen el decreto y eso se convierte en Monumento histórico y pueden tener partidas para arreglar el polifolio ese, que se rompían las tejas, ara arreglar la llama emotiva, para garpar al que cuidaba, al que barría, porque eso no lo bancaba la municipalidad, había que poner alambres para que no se suicidaran… Todo una porquería con el Monumento a la Bandera. Lo convierte en Monumento histórico porque él firma como Secretario de la Cultura que eso es un monumento histórico. Pasa por donde tiene que pasar, el turco Menem lo firma, total no hay nada bueno o malo en eso, y esto que está acá es un monumento histórico porque don Julio Bárbaro es uno de los que firmó.
Gracias por tu recuerdo.
La ciudad de Rosario tiene un monumento histórico, y no el monumento que recuerda a un hecho histórico por la firma real, el compromiso de firmar, de Julio Bárbaro. Esto es así.
El otro día voy a hablar con un grupo de pibes y uno salta y dice: “pero usted es de derecha”. Le dije “flaco, yo me hice cargo personalmente del velatorio de los muertos de Trelew. Tráeme un zurdo que esté más a la zurda de eso y te lo trago”. Pero digo, porque te venden cualquiera; de derecha, son todos de derecha.
Ese es un manejo, el esquematismo, porque resulta más fácil entenderse a sí mismo sin tener que explicarse. Si no uno tiene que explicarse la contradicción en la que vive permanentemente. Uno es una contradicción. Uno vive sabiendo que se va a morir.
Pero a veces llega un punto en que vos no podés estar explicando todo el día quien sos. Hay un punto en que cuando alguien pretende discutir con vos, ‘flaco, primero prepárate y averiguá con quien vas a hablar’.
Esa fue mi pelea con Forster en televisión, que después no quiso discutir más conmigo. Pero yo venía manso todavía, y él me entró a explicar la revolución de los Kirchner, y seguía con la revolución de los Kirchner. Yo me acordaba cuando Galimberti lo agarró a  Verbitsky y le dijo “qué hablás vos si la dictadura no te tocó ni el timbre”. En serio, en esa discusión, en la discusión de la historia, yo me enojo y le dijo “pero, escúchame Forster, si yo estuve exiliado y me secuestraron, y ellos le sacaban el televisor al que no grapaba la cuota. ¿Por qué ustedes son revolucionarios y yo reformista? Por qué no se van a la mierda”. Porque te toman de idiota, ¿o no?
Yo de los pensadores cercanos al grupo gobernante tengo un trato anterior con Horacio González. Y Horacio González, creo que cuando pase todo esto, va a seguir vivo. Yo no sé si Forster. Estoy hablando mediáticamente. Horacio González tiene un pasado, tiene una historia, y cuando todo esto termine…
Yo lo conozco de los 70.
Claro. Y de la comuna de acá, de Puerto San Martín, donde hizo cosas hermosas.
Con un poco de memoria, si vos pensás en los 90… Hoy leía a la señora Conti diciendo que admiraba profundamente a Máximo.
Que lo parió. Claro, si te formaste en Rusia Rasputín era un pichón, ¿o no?
Yendo a los 90 y recordando todos los que alababan, admiraban, veneraban a Menem y que todavía siguen dando vuelta, con otra camiseta ahora, qué se yo, no sé si Forster no va a estar dentro de unos años con otra camiseta.
¿Usted de qué trabaja? De admirador. Es un laburo ser admirador.
Vuelvo a la pregunta que me estoy haciendo en realidad. En el 43, que se hizo 4 de junio, en el 45, que se hizo 17 de octubre, que se hizo 46, febrero del 46, arranca una forma de entender el país, y la justicia social es una bandera que se levanta. Arranca el peronismo. Mi viejo era del gremio de transporte, yo soy hijo de un colectivero. El rescate que hace Perón de toda la masa obrera es imposible de quitar de la historia. Pero ahí viene  todo un desarrollo sobre la conquista socialy sobre el uso del poder. Y lo que me digo es, en el 2013, donde estoy parado, es hasta qué punto se irradió y la formulación para tomar el poder es solo, única y exclusivamente, la que ofertó el peronismo, y aún aquellos que no son peronistas usan esto. Te doy un ejemplo absolutamente real: sobre fines del año pasado estuve charlando con uno de los esposos reales de Beatriz Sarlo, el correntino que es filósofo y pensador, y me dice “lo que hace falta acá es un líder de reemplazo”, y cuando yo lo escuchaba hablar de un liderazgo como el peronismo lo que me pensaba es que estaba pidiendo cualquier variante pero un líder. No salimos, hay un Perón o una variante de Perón.
Dos cosas. El peronismo incorpora a los que estaban afuera: cabecita negra e hijo de inmigrante. Acá estamos todos adentro. Ya el peronismo, en eso, consolidó su estructura. Perón insiste en que la organización vence al tiempo y al número y que no tenemos que hacer más personalismo liderazgo.
Sí, dice que no somos más gregarios porque nos organizamos.
Eso es lo que le admiramos a Uruguay, que tiene 4 ex presidentes que caminan por la calle y saludan a la gente. Acá van de ser los próceres a prófugos. Digo, necesitamos dos que sobrevivan al impacto, ¿o no? No tenemos un ex gobernante que pueda ir a hablar a una universidad. Entonces, parece que el paso por el poder, de Menem, de los Kirchner, de De La Rúa, del que vaya. Necesitamos que la relación sea racional y que ent0nces podamos decir ‘Binner o Del Sel son mis adversarios con los cuales puedo construir, no mis enemigos a los que tengo que destruir’. Esa es la sociedad que podemos hacer hacia adelante. El kirchnerismo cree que nos elimina a nosotros y que es la base para formular otra sociedad. Mentira. Lo que queda claro es que ellos son los pasajeros y el resto los permanentes.
Pero sobre eso están dos oportunismos: un es el oportunismo, y el otro es sobre ciertos pequeños grupos que dice ‘aprovechemos esto que hay del kirchnerismo para forzar algo más, estos son solo poleas de una máquina’, hacia no sé dónde pero lo están haciendo. Y esta jugada también está jodiendo.
Sí, peor jode poco. Yo siento que el resto del setentismo, que se quedó en la estación, el tren de la revolución pasó y se quedó parado, cuando llegó a los 70, 60 años, el kirchnerismo, que es de una derecha a ultranza con De Vido, con Etchegaray, con Cristóbal López, le tiró un hueso, que es la cultura y la biblioteca, a los revolucionarios, y los revolucionarios dijeron ‘llegó la revolución’. Pero para ellos, no para la gente. Mejoraron su vida personal, el pueblo no mejoró nada.
No, el 40% está en negro de la economía salarial.  Esa es la receta de Jacobo Timerman finalmente, El Diario La Opinión era: súper revolucionario y de izquierda en cultura tenía una mirada sobre política exterior occidental y yanqui y eran absolutamente de derecha en economía.
De derecha en la plata, de izquierda para ir al teatro. Es maravilloso.
¿De qué habla el libro?
Pongo este tema que hablamos vos y yo, el debate del Estado, de la militancia, de la burocracia, del poder, del poder económico, del poder político, trato de ponerlo en un libro para iniciar el debate. Este es mi pedacito. Binner y los socialistas pondrán el de ellos, los radicales el de ellos. Yo a veces siento, Bigote, que si me siento con la derecha y la izquierda, con Macri y con Binner, para encontrar las diferencias me va a costar. Y con nosotros también, y con Scioli también. Quiero decir que cada uno está en su costado, pero las diferencias conceptuales son escasas. Trato de marcar dos o tres. Eso es un libro, Gracias.

jueves, 22 de agosto de 2013

"El kirchnerismo cuando armó su estructura de medios definió su propia decadencia”

Julio Barbaro, referente histórico del peronismo brindó una entrevista al periodista Raúl Acosta que se emite por LT8 Rosario.El dirigente histórico reflexionó acerca de las últimas actitudes que tuvo la Presidenta y la “sensación de soledad” a la que se enfrenta en los últimos años de gestión que le quedan.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).-Julio Barbaro, referente histórico del peronismo brindó una entrevista al periodista Raúl Acosta que se emite por LT8 Rosario.
El dirigente histórico reflexionó acerca de las últimas actitudes que tuvo la Presidenta y la“sensación de soledad” a la que se enfrenta en los últimos años de gestión que le quedan.
“Lo peor es esta confusión que tiene (Cristina Fernández) entre estas dos palabras que son diálogo y monólogo. Porque la diferencia es importante, el monólogo es de uno y el diálogo es de varios. Y ella dice ‘vamos a hablar’ y habla. Y me parece que si el lugar de los demás es el aplauso el discurso es inalterable. Y eso es lo que nos parece negativo”.
Con respecto a los porcentajes de apoyo a la Presidenta y como estos se han modificado en estos últimos meses, al respecto Julio Bárbaro opinó “Creo que hay un 28% de núcleo duro a los cuáles les gusta esto que está haciendo Cristina” Y agregó “Junto con los demás del 70%, estamos contentos porque el riesgo era que el autoritarismo fuera el 50. Al ser el 26 es cambiarle por la democracia. Eso es lo que nos tranquiliza. Ahora, en la medida en que hay un mundo oficial, con radio, televisión, hay un mundo de obsecuentes, en el relato de la secta la realidad molesta, y como ellos son los dueños de la verdad, y la verdad es inalterable, todos los demás somos parte del neoliberalismo, las corporaciones. Cuando uno los escucha no sabe si te da lástima, bronca, asco. Pero los que pensamos distintos somos un estamento inferior. Y esto es maravilloso ¿no?” ironizó Bárbaro.
Frente a la consulta del periodista de que si Cristina esta “ejerciendo peronismo”, Bárbaro dijo“Lo importante es que ella decidió hace rato separarse del peronismo y tomó otra concepción, que es la que vemos en Diana Conti, Sabatella. Estos muchachos, mucho que ver con nosotros no tienen. Pero, por otro lado, el tema no es el peronismo o no el peronismo, es la democracia contra el autoritarismo. Y el autoritarismo es un discurso único, impuesto como tal”
Co respecto a la consulta de Acosta acerca de las diferencias entre el gobierno de Néstor Kirchner y el de Cristina Fernández, Julio Bárbaro acotó “Creo que el gran constructor fue Néstor. Cuidado, con Néstor también hoy tendríamos grandes diferencias, las tuvimos en vida. No lo voy a ensalzar porque no esté, pero creo que ella nunca construyó, ella actúa como la heredera. Y en alguna medida lo que él pudo armar, armonizar, convocar, ella lo hace desde la obediencia. Obedecen o se van, no va a ceder un ápice. Y esto es lo que estamos viviendo. Es raro, porque después de la derrota de las PASO uno imaginaba que iban a ponerse más tranquilos; no, están más duros y yo pienso que van a perder más votos. Así no van a ganar más, van a espantar más votos.
Con respecto a la falta de diálogo de la Presidenta con diversos sectores, Bárbaro opinó“¿cuántos votos espantan los leales? El costo es enorme, de dinero del Estado que podría ir a los necesitados. Y el resultado: todo medio leal, todo periodista leal es pianta votos. Cuando el kirchnerismo funcionó bien lo hizo con los medios libres. Cuando armó su estructura de medios definió su propia decadencia”.

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