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viernes, 25 de julio de 2014

Una fiesta por el pago al Club de París

En medio de la negociación con los holdouts, el Gobierno de Cristina Fernández estaría analizando la posibilidad de realizar un acto para celebrar el pago al Club de París. La intención sería "mostrar voluntad de pago".


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24El Gobierno de Cristina Fernández estaría analizando la posibilidad de hacer la semana próxima un acto para celebrar el acuerdo de pago con el Club de París, el grupo de países acreedores a quien la Argentina se comprometió a cancelarle la primera cuota de su deuda de US$ 9700 millones antes de fin de mes.
"Hubo algunos sondeos preliminares, pero no está confirmada la fecha ni la convocatoria", dijeron desde algunas sedes diplomáticas de países miembros del Club al diario 'La Nación'. Aunque en Economía afirmaron "no tener conocimiento de que se estuviera organizando nada".
 
En mayo pasado, el ministro de Economía, Axel Kicillof, viajó a París y, después de 13 años de idas y venidas, finalmente acordó con los 19 países miembros del Club saldar la deuda de la Argentina por US$ 9700 millones en un plazo de cinco años.
 
El primer desembolso, por US$ 650 millones, debía hacerse este mes, con lo cual se espera que la semana próxima el Banco Central (BCRA) realice el giro de los fondos. En rigor, según lo acordado con el Club, el Gobierno tiene hasta el 31, un día después de que venza el plazo para llegar a un acuerdo con los fondos buitre, para concretar el pago.
 
Para el Gobierno, el giro de fondos al Club de París sería una demostración clara de la voluntad que tiene el país de cumplir con sus obligaciones, tal como viene repitiendo la presidenta, quien al referirse esta semana al conflicto con los fondos buitre aseguró que la Argentina no caería en default, porque seguirá haciendo los pagos de todos los bonos que se emitieron en los últimos años. Esto es lo que el Gobierno hizo al menos con el cupón del Discount, por el que se pagaron el mes pasado casi US$ 1000 millones, de los cuales US$539 millones quedaron congelados por orden del juez Thomas Griesa en el Bank of New York (BoNY).
 
De ahí que las autoridades estén evaluando hacer un acto para anunciar el pago y la firma de los acuerdos que están todavía pendientes con cada uno de los países miembros del Club. Si bien en mayo pasado Kicillof consensuó las condiciones de pago de la deuda, quedaba pendiente entonces la firma de los acuerdos con cada uno de los países involucrados.
 
El acuerdo con el Club de París fue uno de los grandes pasos que dio la administración de Cristina este año para mejorar su relación con la comunidad internacional y allanarle el camino al Gobierno para volver a los mercados voluntarios de deuda. Con el mismo objetivo, previamente ya se había cerrado la negociación con Repsol por la estatización de YPF y se había llegado a un arreglo con las empresas que habían ganado juicios en contra del país en el Ciadi, el tribunal arbitral del Banco Mundial. Ahora, un eventual default de la deuda pública podría dejar trunco todo este proceso.
 
Según se acordó en mayo pasado, la Argentina le pagará al Club de París una deuda de US$ 9700 millones en cinco años, con un desembolso inicial de US$ 650 millones este mes y otro de US$ 500 millones en mayo de 2015, más los intereses. El resto del dinero se pagará en un plazo de cinco años si el país considera que recibió suficientes inversiones o en siete, si se llegara a la conclusión inversa. El monto acordado para los intereses asciende a 3% para los saldos de capital durante los primeros cinco años.

jueves, 26 de junio de 2014

'Coqui' busca tranquilizar al Club de París

"No están afectadas las negociaciones con el Club de París, porque son 64 contratos que se van a suscribir en estos días. El pago de US$650 millones se realizará en julio. Y todos los acuerdos de inversión directa se mantienen en virtud de acuerdos preexistentes", declaró Jorge Capitanich en su contacto diario con periodistas en Casa de Gobierno. Anticipó, además, que el ministro de Economía Axel Kicillof realizará anuncios esta tarde y elogió a 2 medios de comunicación, que no los contradijeron...


El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, aseguró que la Argentina realizará el desembolso de US$650 millones previsto en el acuerdo. 
 
"No están afectadas las negociaciones con el Club de París, porque son 64 contratos que se van a suscribir en estos días. El pago de US$650 millones se realizará en julio. Y todos los acuerdos de inversión directa se mantienen en virtud de acuerdos preexistentes", declaró Capitanich en su contacto diario con periodistas en Casa de Gobierno.
 
El jefe de ministros buscó despejar dudas sobre la posibilidad de que el conflicto con los holdouts pudiera llegar a complicar el entendimiento firmado con los países miembros del Club de París el mes pasado. 
 
El Gobierno cree que se tomaron los recaudos necesarios para que dichos fondos no puedan ser embargados por la justicia norteamericana.
 
El funcionario adelantó que esta tarde el ministro de Economía, Axel Kicillof, realizará anuncios en una conferencia de prensa. Se cree que el titular del Palacio de Hacienda informará qué hará la Argentina el próximo 30 de junio, día en el que corre un vencimiento para los bonistas que sí entraron en los canjes de 2005 y 2010. 
 
Hasta ahora el Ejecutivo había declarado que no puede girar los fondos ante el temor de que sean embargados por los fondos que tienen sentencias favorables en USA.
 
"La posición de la Argentina es contundente: pretende respetar la reestructuración de la deuda, cumplir sus compromisos, y también exige condiciones de negociación que permitan un trato equitativo, razonable, justo y legal. Eso implica condiciones equivalentes para el 100% de los bonistas", explicó Capitanich.
 
Además, en su habitual conferencia de prensa matutina en Casa de Gobierno, Capitanich subrayó como "muy relevante" la opinión de diarios especializados como en 'Financial Times' y el 'New York Times', que en sus artículos "advierten sobre fallos extorsivos".

lunes, 2 de junio de 2014

Queda feo decirlo pero, en este escenario, lo del Club de París es negativo

La euforia por el acuerdo con el Club de París es, en el mejor de los casos, exagerada; y en cualquier escenario, infundada. En condiciones normales recuperar capacidad de crédito es positivo. Pero en un contexto de déficit fiscal muy alto y creciente, puede ser autodestructivo. Firmar compromisos que deberán afrontar los próximos gobiernos para financiar el déficit fiscal con más endeudamiento es prolongar la agonía e hipotecar el futuro. Para que el financiamiento internacional pueda ser asignado a inversiones productivas, primero hay que reconstruir el Estado.


"(...) el impacto más relevante del acuerdo es que abre una ventana para emitir deuda pública en los mercados internacionales. Saldrán la Nación, las empresas públicas y, muy especialmente, las provincias a endeudarse a tasas muy elevadas. Esto ayudará al Banco Central a conseguir dólares a precio oficial y al sector público a contar con financiamiento para seguir despilfarrando fondos."
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Idesa). La Argentina ha llegado a un principio de acuerdo con los miembros del Club de Paris. El Club es un grupo informal de naciones desarrolladas cuyo objetivo es resolver problemas de deuda de países en vías de desarrollo. 
 
Para el caso argentino, participaron Alemania, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Holanda, Israel, Italia, Japón, Reino Unido, Suecia y Suiza. 
 
El acuerdo establece que la Argentina reconoce una deuda de US$ 9.600 millones con las instituciones oficiales de estos países y que prevé pagarla en el término de 5 años. 
 
A mayo del 2015 se compromete a cancelar US$ 1.200 millones (12% del total). El resto (el 88% de la deuda) deberá ser pagado por las administraciones de gobierno que estén en la gestión a partir del año 2016.
 
La importancia del acuerdo es que ayuda a generar condiciones para el acceso a nuevos créditos internacionales. Para el gobierno, esto resulta fundamental a fin de hacerse de divisas en el mercado internacional. Pero la intensidad del flujo de capitales, el nivel de tasas de interés que será necesario pagar y el destino que se dará a los fondos dependen de las condiciones internas, especialmente de la situación fiscal.
 
Por eso, resulta pertinente analizar el estado de las cuentas públicas. En tal sentido, según datos del Ministerio de Economía referidos al primer trimestre de cada año y sin considerar las transferencias desde la ANSeS y el Banco Central se observa que:
 
> Entre los años 2000 y 2001, cuando se desencadena la crisis de la convertibilidad, el déficit fiscal, neto de transferencias, llegaba a US$ 2.752 millones promedio.
 
> Entre los años 2003 y 2013 el déficit fiscal fue de US$ 1.027 millones promedio.
 
> En el año 2014 se llega a un nivel récord de déficit fiscal al alcanzar en los primeros 3 meses del año los US$ 4.926 millones.
 
La información oficial muestra un acelerado crecimiento del desequilibrio en el sector público nacional. 
 
Ya en el año 2013 se observa una situación particularmente crítica cuando en el primer trimestre del año se llega a casi US$ 4.500 millones de déficit fiscal. En los primeros meses del corriente año el déficit fiscal siguió creciendo debido a que la expansión de los gastos más que compensó el aumento de los ingresos públicos generados por la devaluación. 
 
Así, el desequilibrio fiscal duplica al que hubo en la última parte de la convertibilidad y es financiado de manera creciente con más emisión monetaria.
 
La abundancia de crédito a muy bajas tasas de interés en el mercado internacional es una oportunidad que la Argentina viene desaprovechando desde hace una década. 
 
El acuerdo con el Club de París podría ser el camino para contar con los recursos necesarios para modernizar puertos y dragado de ríos, la red ferroviaria de carga, la red de autopistas interurbanas, el sistema energético, la red de comunicación digital, entre otros proyectos de infraestructura de alta relevancia. 
 
Pero, bajo las actuales condiciones de inversión en Argentina, es muy poco probable que esto ocurra.
 
Muy por el contrario, el impacto más relevante del acuerdo es que abre una ventana para emitir deuda pública en los mercados internacionales. Saldrán la Nación, las empresas públicas y, muy especialmente, las provincias a endeudarse a tasas muy elevadas. Esto ayudará al Banco Central a conseguir dólares a precio oficial y al sector público a contar con financiamiento para seguir despilfarrando fondos. 
 
En lugar de corregir el centralismo que agobia a las provincias se las inducirá a que consigan nuevos créditos que sólo servirán para prolongar una situación fiscal insostenible. No hay que perder de vista que en las actuales condiciones la inhabilitación al crédito internacional no está operando como un castigo sino como una protección contra la posibilidad de endeudarse en dólares para financiar el creciente déficit fiscal.
 
El acuerdo muestra, por un lado, a un gobierno en retirada que apela a este instrumento con el objetivo de acceder a los dólares necesarios para llegar al fin de su ciclo, sin corregir las malas políticas que viene aplicando. 
 
Por el otro, a la mayor parte del arco político no oficialista con un diagnóstico desenfocado, sin asumir que la peor herencia que recibirá el próximo gobierno será una profunda degradación del Estado. 

viernes, 30 de mayo de 2014

Club de París: Desapercibidas explicaciones de Kicillof

Con la agenda mediática copada por la indagatoria al Vicepresidente de la Nación, quedó más que en 2do plano la conferencia de prensa en la que el ministro de Economía explicó los alcances del acuerdo con los acreedores que hasta hace horas era motivo de festejos en el cristinismo.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). A las 11:00 del martes 15/07 próximo, el vicepresidente Amado Boudoudeberá presentarse ante el juez Ariel Lijo para prestardeclaración indagatoria en el marco de la causa Ciccone, en la que se lo investiga por presuntas negociaciones incompatibles con la función pública. 
 
Se trata de un hecho histórico, porque nunca una persona con su investidura había llegado hasta esa instancia judicial. La novedad, aunque previsible, copó la agenda mediática y corrió totalmente del foco elacuerdo con el Club de París que el Gobierno Nacional festejaba hace apenas unas horas. 
 
De ahí que haya pasado desapercibida la conferencia de prensa que ofreció el ministro de Economía, Axel Kicillof, en el Palacio de Hacienda para explicar los alcances de lo acordado con los acreedores. 
 
Durante su presentación, el funcionario recién llegado de la capital francesa utilizó su habitual discurso sobre la "soberanía económica" y contra "la herencia del neoliberalismo". 
 
Pero también hizo un aporte a la mesura al hablar sobre las expectativas de llegada de nuevas inversiones, pidió que haya "prudencia" en torno a las estimaciones sobre cuánto representará en materia de divisas.
 
Kicillof  aclaró que el pacto "no es que mejora" el costo del endeudamiento del Estado, sino que"potenciará" las posibilidades de financiamiento de las empresas extranjeras que quieran invertir o exportar en la Argentina.
 
"Empresas muy importantes encontraban dificultades para encontrar crédito en sus países de origen. Por este acuerdo ahora eso se vería facilitado", sostuvo Kicillof. 
 
El ministro advirtió que el ingreso de estos capitales "va a ir ocurriendo con el paso del tiempo", por lo que no pueden darse números estimativos sobre cuántos dólares llegarán. "Probablemente sea un resultado paulatino por la mejora de las condiciones de crédito", dijo.
 
"Lo importante es que esta deuda que cayó en default en el 2001 fuimos a regularizarla porque ponía trabas con los países integrantes en la relación bilateral", amplió.
 
"Si llegan nuevas inversiones, Argentina va a pagar más en proporción de tal forma de generar un incentivo a los países del Club de París y sus empresas", informó Kicillof, quien destacó la "filosofía" de esta cláusula. "Los países a los que les debemos también tienen que colaborar", sentenció. 
 
El ministro de Economía explicó que a los países que conforman el Club de París, la Argentina se comprometió a hacer "un pago mínimo para cada uno de los 5 años" del acuerdo, "en función de los vencimientos de deuda que el país tenga en cada uno de esos años".
 
"Por eso, los menores pagos de la serie serán en 2015 y 2017, cuando tenemos vencimientos de deuda más importantes", añadió el funcionario.
 
Además, puntualizó que "si entran más inversiones de las esperadas desde los países del Club de París no vamos a hacer el pago mínimo, sino que haremos un pago adicional".
 
"Hemos respetado este principio central. No es pagar para crecer, es crecer para poder pagar. No vamos a repudiar la deuda anterior, pero la vamos a pagar en condiciones que no dejen de rodillas a la Argentina", concluyó el ministro Kicillof.

Club de París: La receta del FMI sin FMI y la 'herencia' de Cristina

Era lógico que el peso mayor de los pagos al Club de París los iba a tener que afrontar el próximo gobierno, pero las cifras estremecen a la oposición que aspira al sillón presidencial en 2015 porque sumando otros vencimientos de deuda en 2016 habrá que pagar US$17.400 millones. Hay otros puntos oscuros. Según el comunicado oficial del Club, Kicillof aceptó hacer un pago a cuenta por US$1.150 millones sin que el acuerdo final esté cerrado. Tampoco hay obligación para abrir líneas de crédito para la Argentina. Nadie explica cómo la deuda reconocida por el ministro de Economía pasó de US$6700 millones en 2008 a US$9.700 millones ahora. Por último, el FMI no participa del acuerdo porque Kicillof se comprometió a aplicar la clásica receta del organismo que ya se nota en la economía argentina: devaluación del peso, aumento de tasas, aumento de tarifas (vía quita de subsidios) y depresión de los salarios.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- Después del anuncio, el análisis. Y el acuerdo con el Club de París empieza a entrañar varias cuestiones oscuras y otras riesgosas. Era sabido, tal y como adelantó Urgente24 el miércoles (28/05), que el grueso de lo que se acordara con los países de ése organismo lo pagaría el próximo gobierno. La cuestión era cuánto. Otro tema era el rol del Fondo Monetario Internacional. No hubo FMI en el plan de pagos acordados sencillamente porque los integrantes del Club entendieron que Axel Kicillof ya está aplicando la receta del Fondo. Luego el apoyo decisivo de USA viene por la misma razón. Por último, la ‘herencia’ cristinista se hace muy pesada sumando otros vencimientos de deuda a partir de 2016 y será peor si el Banco Central no recupera suficientes reservas.
Muy interesante el análisis de Marcelo Bonelli en Clarín, algunos puntos salientes:
El apoyo del Tesoro de los Estados Unidos, a través de su delegado en Francia, fue crucial para que la Argentina pudiera cerrar el acuerdo financiero con el Club de París.
Clarín confirmó que fue el representante de Washington el que dio un aval clave en las negociaciones y el que logró torcer la intransigencia inicial de representantes de Alemania, los Países Bajos y Japón. Después, acompañaron la posición que lideró EE.UU. los directores de Francia, España e Inglaterra. La jugada de los Estados Unidos obedece a la intención de darle cobertura política a la estrategia de ajuste ortodoxo que Axel Kicillof lleva adelante y agrada a Wall Street.
El ministro –en forma desprolija– instrumentó un programa de estabilización clásico y con entusiasmo intenta resolver las exigencias de la Casa Blanca: Repsol, Club de París, Ciadi y aparecer dócil en caso holdouts.
Luego, Cristina autorizó a aplicar la receta del FMI: devaluación, aumento de tasas, tarifazos y caída del salario. Precisamente la instrumentación de esa receta hizo viable una cuestión política para la Casa Rosada: que el Club de París no insistiera con la auditoría del FMI, dado que Kicillof lleva adelante su tradicional programa.
Boudou aceptó exigencias frente a Ramón Fernández, el titular del Club de París. Estas son: – Hará un pago a cuenta por un total de 1.150 millones de dólares, sin que el acuerdo final se encuentre totalmente cerrado. El comunicado oficial fue muy explícito sobre esta exigencia: “La realización de un pago inicial bajo un compromiso formal de Argentina es necesario e importante.” – Reconoció que el monto de la deuda asciende a 9.700 millones de dólares, cuando los registros del propio Palacio de Hacienda hablan de una cifra muy inferior.
El último trabajo oficial, de comienzos del 2007, señala que las obligaciones con el Club de París eran de solo 5.562 millones de dólares.
Una diferencia del 74%, que no justifica ningún punitorio.
La última estadística, de diciembre del 2013, dice que la deuda trepaba a 6.089 millones de dólares. Una diferencia del 59%.
El incremento no está justificado y podría incluir maniobras irregulares durante la gestión de Boudou.
–No es obligatoria la apertura de líneas de crédito de las naciones del Club de París hacia la Argentina. Sólo lo harán los países “que lo deseen”. Esta cláusula desvanece el relato oficial, porque el acuerdo ayuda pero no habilita los préstamos, los cuales no se destrabarán hasta que cese la incertidumbre económica. Fue un requisito de los acreedores más duros y el Club de París lo incluyó explícitamente en su comunicado: habló de deseo de los países, y no de apertura irrestricta de créditos para invertir.
En Infobae, se destaca que los pagos de bonos en divisas pasan de los u$s6.300 millones este año, a u$s13.800 millones en 2015 (incluyendo los u$s500 millones del Club de París). O sea, más del doble. En 2016 el peso de los vencimientos con el Club de París se hacen más palpables: llegan a u$s2.100 millones. Ese año hay que pagar deuda en moneda dura por 17.400 millones de dólares.
Según la consultora Fisonport: "El comunicado oficial nada dice sobre los pagos subsiguientes hasta completar los 9.700 millones de dólares más intereses. Eventualmente, quedarían 7.400 millones para cancelar en tres años (2017, 2018 y 2019)".
US$ 7.400 millones para cancelar después de 2016 en tres años "es una carga excesiva que se impone al próximo gobierno, a cumplir en un corto plazo", sentenció Fisonport.

Moyano: "Es mucho más importante pagarle a los jubilados que al Club de París"

El titular de la CGT opositora, Hugo Moyano , afirmó hoy que "es mucho más importante pagarle a los jubilados lo que les corresponde que pagar la deuda al Club de París".


Moyano enfatizó que ya hay una determinación sobre la consigna que el sindicalismo opositor llevará a la movilización a la Anses, recientemente anunciada: "Si le van a pagar al Club de París, que primero le paguen a los jubilados lo que les corresponde".
El dirigente gremial realizó estas declaraciones luego de reunirse con la plana mayor de la Democracia Cristiana, que preside Juan Bruggey, en el Salón Saúl Ubaldini del cuarto piso de la central sindical de la calle Azopardo.
El líder camionero rescató como "muy importante" la reunión con los demócratas cristianos porque, dijo, "tenemos muchas coincidencias con este partido político que está basado en la doctrina social de la Iglesia y con el justicialismo".
Aseguró que este encuentro le permite a la CGT "vislumbrar un futuro para encarar temas en conjunto, incluso en el plano político y de cara al 2015, para aportar al país políticas claras".

jueves, 29 de mayo de 2014

Cristina asegura que tras el acuerdo "obtendremos financiamiento"

A través de Twitter, la Presidente destacó el acuerdo para el pago de la deuda y anticipó que éste provocará la llegada de financiamiento "para infraestructura, para desarrollo, para tecnología, y para el futuro de todos los argentinos".


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La presidente Cristina Fernández destacó este jueves el acuerdo obtenido por el gobierno argentino en el Club de París para el pago de la deuda en default que el país mantiene con ese grupo de acreedores. 
 
A través de su cuenta en la red social Twitter la mandataria dijo que "se trata de un día muy importante" tras el acuerdo oficializado en horas de la madrugada. 
 
La Presidente hizo un repaso de la historia de esa deuda, y contó que "se originó en 1956, después del derrocamiento de Perón" y que "Se incorporó en el presupuesto público en 1986".
 
Más allá de la advertencia que hizo el miércoles Aldo Ferrer, un economista muy cercano a la Casa Rosada, Cristina Fernández dio por descontado que tra el acuerdo con el Club llegará"financiamiento" a la Argentina. 
 
"El financiamiento que obtendremos para nuestro país no será como ya ha ocurrido en otras décadas, para el gran casino financiero", manifestó y agregó: "Financiamiento para infraestructura, para desarrollo, para tecnología, y para el futuro de todos los argentinos".
 
También dijo: "Todas las obligaciones financieras de la República Argentina desde el 25 de mayo del año 2003 se han venido pagando religiosamente".

Euforia K por el acuerdo en París... que pagará el próximo Gobierno

Después de una larga e intensa jornada de negociaciones, un comunicado del Club de París, esta madrugada, afirmó que la Argentina y los países acreedores acordaron “ un esquema que ofrece una solución sostenible y definitiva a los atrasos de la deuda de la Argentina a los acreedores que totaliza los US$ 9.700 millones ” al 30 de abril de 2014. El acuerdo “provee una estructura flexible para liquidar los atrasos dentro de los 5 años incluyendo un mínimo de US$ 1.150 millones a pagar en mayo de 2015, siendo el próximo pago en mayo de 2016”. Estuvieron 11 años dando vueltas con este pasivo para terminar convirtiéndolo en herencia... una vergüenza.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Luego de una prolongada reunión en la capital de Francia que se extendió durante más de 17 horas, los miembros del foro de acreedores y el equipo económico se pusieron de acuerdo en el mecanismo de pago. 
A través de un comunicado oficial, el Club de París informó que el monto consolidado del pasivo asciende a US$9.700 millones que serán cancelados “a través de una estructura flexible” a lo largo de los próximos 5 años y contempla un desembolso inicial en efectivo por US$1.150 millones que hará la Administración Cristina: un pago inicial en concepto de capital de US$650 millones se realizará en julio de 2014, y US$500 millones se entregarán en mayo de 2015. 
 
El resto será otra de las herencias negativas e innecesarias de la Administración Cristina al próximo Presidente de la Nación.
 
El encuentro fue en el 6to. piso del Ministerio de Economía francés, donde funciona en forma informal el Club de París, presidido por el director del Tesoro francés.
 
Ahora, los delegados deben requerir la aprobación a los gobiernos de los países acreedores. La conducción del foro estuvo a cargo del director general del Tesoro francés, Ramón Fernández, pero también participaron del convite representantes de todos los acreedores, ya que las soluciones deben alcanzarse por consenso. El Club de París está compuesto por 19 países, pero los pasivos impagos de la Argentina corresponden a 15 miembros más Israel, que es miembro adherente del grupo. 
 
A las 8:00 de Francia, el ministro Axel Kicillof le dijo a Liliana Franco, de Ámbito Financiero, que con este entendimiento "cumplimos con nuestro objetivo de llegar a un acuerdo respetando nuestros principios que nos permitieron crecer al 6% anual los últimos 10 años". (¿?)
 
"No nos íbamos a comprometer a hacer pagos que presionen a la economía y no nos dejen crecer", agregó Kicillof.
 
El ministro de Economía francés, Arnaud Montebourg, cuyo despacho está en ese edificio, ignoraba la negociación. “No tengo idea de que me habla. Esta deuda es de un área que depende de Michel Sapin, el ministro de Finanzas”, le dijo a la corresponsal del diario Clarín.
 
Axel Kicillof estuvo acompañado por el secretario de Finanzas, Pablo López, y su antecesor Adrián Cosentino.
 
“ Los acreedores del Club de París -agregó el comunicado- damos la bienvenida al progreso realizado por Argentina hacia la normalización de sus relaciones con los acreedores y la comunidad financiera internacional”.
 
El monto acordado para los intereses asciende a 3% para los saldos de capital durante los primeros 5 años, si hubiese inversiones adicionales en el país de parte de los países acreedores.
 
El entendimiento contempla que si durante el plazo de 5 años las inversiones adicionales fueran consideradas insuficientes, Argentina podrá posponer los vencimientos hasta 2 años más totalizando 7 años de plazo, con el consiguiente incremento del costo financiero en alrededor de un 1% adicional para el período completo.
 
Así, el acuerdo sellado finalmente con 15 de los 19 países que integran el Club de París, son con los que la Argentina está en default, se pagará en un plazo de 5 años si la Administración Crisstina considera que recibió suficientes inversiones o en 7 si entiende que los fondos fueron insuficientes.

sábado, 22 de marzo de 2014

El Club de París mandó a Kicillof a afinar el lápiz

Para el organismo multilateral la propuesta argentina para el pago de la deuda en default habría sido insuficiente por lo que exigiría un mayor pago inicial, más inmediato, y un piso superior para las cuotas anuales.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Cristina Fernández volvió de Francia y se trajo consigo un apoyo expreso de ese país en las negociaciones con el Club de París. Pero, aparentemente, cualquier gestión del gobierno de Francois Hollande ante el organismo multilateral de crédito con el que la Argentina negocia el pago de una deuda en default no sería suficiente ante las exigencias que salieron a la luz. 
 
De acuerdo a lo que publica este viernes el diario La Nación, el Club que integran entre otros USA, Alemania, Japón y la misma Francia, elaboró una respuesta a los "lineamientos generales" para el pago de casi US$10.000 millones que el ministro de Economía, Axel Kicillof, presentó en enero en la que exigiría un pago inicial mayor y más inmediato a la firma del acuerdo que el que figuraba en la propuesta argentina. 
 
Según el matutino, el gobierno cristinista estaría dispuesto a desembolsar un pago mínimo inicial de US$250 millones y uno máximo de US$2.000 millones, y cuotas que van de los US$1.000 millones a los US$1.650 millones anuales en un plazo de 5 años. Nada de esto habría sido de la simpatía de los acreedores. 
 
La respuesta del Club exigiría que el pago inicial sea directamente de US$2.000 millones, y que el desembolso se haga al cumplirse 3 meses de la firma del acuerdo, en lugar de 12 , como lo propusieron Kicillof y el equipo económico. 
 
Así mismo, relata La Nación, las cuotas sugeridas por la Argentina deberían tener una piso más elevado. 
 
La idea del Gobierno es hacer un pago inicial y obtener los dólares restantes de inversiones comprometidas por las empresas de los países acreedores. Lo que no sería compartido por los integrantes del Club, que harían esfuerzos inversores una vez canceladas las obligaciones de la Argentina. 
 
Si bien el inicio del diálogo con el Club de París se visibilizó con la visita de Kicillof a Francia en enero, no sería hasta el 26/5 cuando se den por comenzadas las "negociaciones formales" entre las partes. 
 
Entonces, Kicillof deberá mejorar la oferta. 

viernes, 14 de marzo de 2014

Cristina confía en un acuerdo con París durante el Mundial en Brasil

La Casa Rosada espera que, durante el transcurso de las semanas en que transcurrirá el Mundial de Fútbol, podrá concretar un acuerdo por la deuda en default con los países que integran el Club de París. Es parte de la agenda imprescindible para volver a endeudarse en el exterior a una tasa de interés de 1 dígito, objetivo de Cristina para llegar hasta 2015 y cumplir su mandato presidencial sin mayores sobresaltos. Así, Axel Kicillof es el Roque Fernández del siglo 21. Pero necesitará un Miguel Kiguel...


 
"Y finalmente llegó el día. El martes a la mañana, en una reunión reservada y sin anunciar su decisión públicamente, el secretariado del Club de París aprobó iniciar formalmente las negociaciones con Argentina por la deuda en default desde 2001. Según confirmaron a BAE Negocios fuentes diplomáticas extranjeras y funcionarios locales, los países ricos acreedores agrupados en la entidad fijaron el 26 de mayo como fecha para empezar a definir los términos de pago de los más de 9.000 millones de dólares que reclaman sus socios, entre capital e intereses caídos. En principio, aceptan que el pago sea en cuotas y condicionado a que el acuerdo haga llegar dólares frescos a las reservas del Banco Central. La novedad se conoció apenas horas antes de que la presidenta Cristina Kirchner viaje a la capital gala invitada por su par Françoise Hollande, aunque el tema no formará parte de su agenda oficial. (...).
 
(...) Para el Gobierno, el objetivo es cumplir con el pliego de condiciones que fijaron los grandes bancos de Wall Street para volver a financiar a tasas razonables al Estado argentino, que incluía el saneamiento del Indec, el pago de los juicios de empresas en el Ciadi y la indemnización a Repsol por la expropiación de YPF. Todavía resta retomar las negociaciones con los fondos buitre que rechazaron los canjes de deuda de 2005 y 2010. (...)".
 
Alto el piojo: la herencia del Frente para la Victoria será nefasta: entre pagos a Repsol por YPF y deuda pública creciente, sin resolver el déficit fiscal galopante.
 
Para colmo, algo que Bercovich omite: la financiación estará disponible para la Argentina porque, tal como dicen hoy día los banqueros extranjeros, "les tocará devolver el dinero a Sergio Massa o a Daniel Scioli o a Mauricio Macri. No le estamos prestando a los Kirchner".
 
Cabe preguntarse, entonces, si Massa o Macri, por lo menos, no tendrán que hacer como Domingo Cavallo al fines del gobierno de Raúl Alfonsín, cuando le advirtió a Citibank que si seguía prestando dinero a esa tasa a una Administración que iba de salida, Carlos Menem no le pagaría esa obligación...
 
Cristina cree que si no consigue dinero a tasa aceptable, luego de acordar con el Club de París, al menos podrá ir a la ventanilla del FMI para pedir un préstamo contingente y transitorio por caída de reservas internacionales.
 
Cuando el nefasto Néstor Kirchner arribó al poder, en 2003, la Argentina ya estaba en default con el Club de París pero él decidió no acordar porque su Norte era Hugo Chávez Frías, y creía que no se precisaba resolver obligaciones si Venezuela financiaba la deuda pública argentina. Roberto Lavagna fue cómplice en ese esquema de postergar el acuerdo con el Club de París porque no lo reclamó en forma enfática.
 
Cristina prometió resolverlo, lo anunció, y luego Néstor 'la puso en caja' y no hubo acuerdo.
 
En definitiva, los K llegaron en 2003 y corre 2014: ahora se desesperan por concretar el demorado acuerdo que supone pagar una deuda del Estado argentino, recordándose el principio de continuidad jurídica de las obligaciones nacionales más allá de los gobiernos.
 
Cristina apelará a ese concepto para endeudarse pero lleva 11 años ignorándolo.
 
Un mamarracho toda la estrategia argentina pero Bercovich, en el diario BAE cuenta la historia oficial, tal como corresponde a un medio del Grupo Olmos, tan kirchnerista como los de Szpolski/Garfunkel:
 
"(...) Las negociaciones están a cargo del secretario de Finanzas, Pablo López, quien redujo al mínimo el papel en las discusiones del exministro y embajador ante la Unión Europea, Hernán Lorenzino, por la desconfianza que le tiene Kicillof.  Los funcionarios consultados explicaron que Economía le acercó al Club varias propuestas para evitar que el acuerdo golpee las reservas del Central con un pago en efectivo como pretendían inicialmente los acreedores. Todas fueron rechazadas hasta que en diciembre las posiciones se acercaron con el primer borrador que giró apenas asumió el jefe del Palacio de Hacienda.
 
La última oferta argentina, que el Club debatió en enero y que este diario publicó el 5 de febrero, incluía:
 
-Reconocer el total de la deuda sin quitas sobre el valor presente, más allá del debate sobre el monto efectivamente adeudado entre capital e intereses.
 
-Pagar todo en un plazo máximo de 5 años desde la firma del acuerdo, o en menos tiempo en caso de que las empresas con sede en los países acreedores traigan dólares al país.
 
-Hacer un pago inicial de US$2.000 millones dentro del año posterior a la firma del acuerdo. Sería la única cuota a cubrir por Cristina Kirchner, condicionada a que eso habilite crédito en dólares para no afectar las reservas.
 
-Cancelar el remanente en cuotas anuales, la primera de las cuales debería girarse dentro del año posterior al primer pago. (...)".

miércoles, 23 de octubre de 2013

Paper interno del Club de París: El default argentino es “casi inevitable”

Se trata de un paper interno del Club del París donde se asegura que para la Argentina "un nuevo default es casi inevitable, pero no inmediato". Consideran que es más que probable que la Corte Suprema de Justicia de USA dicte un fallo en contra de nuestro país. De esta forma, el país caería en un default técnico porque cambiaría el lugar de pago de los bonos. También, el Club de París quiso saber si existe alguna posibilidad de que se le abonen los US$ 6.750 millones de la deuda.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- El Club de París descuenta que la Argentina caerá en un nuevo default a raíz del caso de los Fondos Buitre. Consideran que la Corte Suprema de USA fallará en contra de nuestro país, lo que podrá pasar no en lo inmediato, pero ocurrirá. Así se plasmó en un documento interno fechado la semana pasada. Ese paper tiene otros datos interesantes, como que hubo una propuesta del Banco Mundial en septiembre para que la Argentina pueda regresar a los mercados financieros internacionales. También el Club se interesó por alguna posibilidad de cobrar los
US$ 6.750 millones que le debe nuestro país y que en varias oportunidades se prometió saldar.
El documento lo dio a conocer el diario Ámbito Financiero este miércoles 23/10, y revela además la trama en las negociaciones entre la Argentina, los organismos internacionales y los holdouts que no ingresaron al canje de deuda y aguardan la resolución judicial del caso en los Estados Unidos.
Allí se menciona explícitamente que para la Argentina "un nuevo default es casi inevitable, pero no inmediato" debido a que es más que probable que la Corte Suprema norteamericana acabe por fallar contra el país. De concretarse este panorama, el país caería en un default técnico porque cambiaría el lugar de pago de los bonos y su calificación de deuda no superaría el CCC+ que la entidad Standard & Poors le puso el pasado 11 de septiembre.
Hasta el momento la Corte de USA no tomó el caso argentino. Pero los holdouts reclamaron el martes 15/10 a la Justicia de Estados Unidos que se deje sin efecto el denominado Stay, una medida cautelar que impide ejecutar los fallos hasta tanto se expida la Corte norteamericana.
El 7/10 la Corte Suprema de Justicia estadounidense decidió no tomar la apelación presentada por la Argentina contra el primer fallo del juez neoyorquino Thomas Griesa, en el litigio que lleva adelante contra los tenedores de bonos que optaron por no ingresar al canje de deuda. Era una decisión esperada por la mayoría de los conocedores del tema. La Corte no revisará la sentencia que dictó la Corte de Apelaciones de Nueva York a fines del año pasado.
En tanto, en los últimos días surgieron versiones sobre una negociación de bonistas amigos de la Argentina con el fondo Elliot para desactivar el juicio en Nueva Cork y evitar otro revés en la Corte.
La semana pasada, en Washington, el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, se reunió con fondos de inversión y banqueros en paralelo a la Asamblea Anual del FMI, le acercaron propuestas para que Elliot baje su demanda sin que el Gobierno capitule públicamente ante los holdouts.
Uno de los dos planes es que los bonistas amigos de la Argentina cedan una parte del valor de sus títulos a favor de Elliot, indicó el diario Clarín.
Si todos aceptaran, los bonos (Discount) podrían subir. Los buitre ganarían menos que los US$1.500 millones que falló el juez Griesa a su favor, pero aún así saldrían arriba de lo que invirtieron inicialmente (Elliot compró bonos por US$100 millones). Los bonistas amigos del país verían como la cotización de sus papeles aumentaría. Y el Gobierno resolvería la cuestión sin capitular públicamente frente a los holdouts.
La segunda fórmula, sería arreglar con los buitres con el modelo CIADI: El gobierno argentino firmó dos semanas atrás un acuerdo para cancelar los laudos de cinco empresas de servicios públicos en los tribunales internacionales del CIADI. Pero sólo se pagaría a una de ellas. Las otras cuatro vendieron sus juicios a fondos: en tres de ellos, actúa Gramercy, una institución amiga del Gobierno.
En tanto, volviendo al paper del Club de París, también se dejó plasmada la preocupación en conocer si existe alguna posibilidad de retomar las conversaciones para que el país abone los US$6.750 millones que aún le adeuda.
Argentina ya amagó varias veces con saldar esa deuda. El primer anuncio de pago fue el deCristina Fenández en setiembre de 2008, que no cumplió. Lla Presidenta afirmó que saldaría los compromisos de –por entonces- US$ 6700 millones de dólares con fondos del Banco Central; "esto reafirma una vez más la voluntad de pago de la Argentina", dijo por entonces a la vez que agregó que este pasivo "no es de carácter financiero" y dijo que el país "necesita confianza". Pero luego llegó la crisis financiera y se cerró el tema.
Sobre ese pago, de acuerdo al documento, la entidad crediticia propuso una "Estrategia de asociación con el país" (CPS o Country Partnership Strategy, según sus siglas en inglés) para que la Argentina pueda volver a tomar deuda lentamente ante el negro futuro que parece avecinarse en la causa contra los acreedores.
La propuesta, tuvo lugar en el encuentro preparatorio del directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) para el encuentro anual que celebró con el Banco Mundial el pasado 10 de octubre.
Lo que ahora le interesa al Club de París, y se menciona en el texto, es si luego del acuerdo con el Banco Mundial cerrado hace quince días, la Argentina puede armar alguna estrategia financiera mundial para volver a los mercados financieros, conseguir fondeo y retomar las negociaciones con el organismo. Igualmente, el Club de París, integrado por Estados como Alemania, Japón, Italia, Gran Bretaña, España, Holanda, Canadá y los Estados Unidos, entre otros, menciona en el paper que la situación futura del país ante los mercados internacionales es difícil y complicada ante el fallo negativo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York por el juicio contra los fondos buitre y el posible rechazo de la Corte Suprema de EE.UU.

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