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jueves, 31 de julio de 2014

Cuarto intermedio hasta mañana: ultiman detalles de un posible acuerdo con los fondos buitre

Luego de la reunión fallida entre el ministro de Economía, Axel Kicillof, junto al mediador Daniel Pollack y los fondos buitre, estos últimos comenzaron a negociar con los bancos argentinos.


Según publicó ambito.com, la reunión entre los baqueros y los holdouts pasó a cuarto intermedio hasta mañana. De concretarse el convenio, los bancos pondrían en total unos u$s 1.400 millones (ayer la cifra era de u$s 1600 millones) pero la novedad es que hoy algunas empresas se sumaron a la transacción.

Mientras Kicillof estaba reunido con Pollack, los representantes de Asociación de Bancos de la Argentina (ADEBA) llevaron adelante una negociación paralela con los holdoutspara intentar destrabar el litigio que amenaza con hacer caer a la Argentina en default.

miércoles, 30 de julio de 2014

No hubo acuerdo, pero Kicillof negó que el país esté en default

En el consulado argentino en Nueva York, el ministro de Economía Axel Kicillof está explicando ahora los alcances de las negociaciones que tuvo ayer y hoy con los fondos buitres. Su presentación hasta el momento no ha sido optimista sobre lo que ha sucedido. "Nos pedían algo que no podemos hacer", dijo.


"Vengo aquí a hacer un informe acerca de lo que aconteció estos últimos dos días de diálogo con los demandantes, Fondos buitres, la cuestión del caso que se tramita en el Juzgado del Juez Griessa aquí en Nueva York", arrancó el ministro.
Kicillof explicó que viajó a Nueva York porque el mediador Daniel Pollack pidió su presencia. Y luego entró en antecedentes dela situación.
"La posición argentina no difiere mucho de lo que ha sido expuesto en otros momento tanto por mí como por la Presidenta sobre lo que estamos dispuestos a ofrecer", añadió.
Según explicó, el juez Griesa "tercerizó" la decisión de un nuevo stay (amparo) por el pago de la deuda en los fondos buitres. "Pero estos no están dispuestos" a otorgarlo, señaló.
Sin stay, el país podría encaminarse en cuestión de horas a un default.
"Los Fondos Buitres no están dispuestos a dar esa suspensión. Lo que ellos reclaman, para darnos la suspensión es que se les pague más que lo que se le pagó al 92% de los bonistas que entraron en el canje del 2005 y 2010 -explicó Kicillof-. Y que se acuerde más con ellos que los bonistas que accedieron al canje".
En medio de críticas al juez, catalogando sus decisiones de "desacertadas", Kicillof agregó que lo que pedían los buitres "no se puede por nuestros contratos, si nosotros le ofrecemos esto la demanada se multiplica por cien, para la Argentina un acuerdo de ese tipo es fácticamente imposible y el juez Griessa nos quiere obligar a que negociemos esto que sería un tremendo error para el Estado argentino".
En ese contexto, destacó, como ya hizo la Presidenta: "Este Gobierno va a respetar los parámetros de la ley y lo que favorece al pueblo argentino."
Hacia adelante, el ministro dijo que el país hará tres cosas: 1) "No firmar ningún compromiso que comprometa al país" 2) "Defender el exitoso canje" de 2005 y 2010. 3) "Tomar todas las medidas de nuestros contratos, del derecho nacional e internacional". No precisó, sin embargo, cuando le preguntaron sobre el cambio de jurisdicción de la deuda, con un nuevo canje.
Esencialmente, el ministro insistió una y otra vez en que el país no estaba en default. Marcó que la actual situación no está en los contratos como condiciones de un default. "Es una situación inédida e insólita".
Cuando le preguntaron sobre la posibilidad de que los bancos privados hagan una oferta a los buitres, destacó: "no me extraña que pueda ocurrir", porque "se ha generado un problema entre privados".
No se pueden descartar soluciones entre terceros", dijo refiriéndose a la oferta que están diagramando los bancos nacionales.
Esto es, presentar una garantía o pago a los buitres para que estos destraben la situación.

Pese a Kicillof, Adeba sigue negociando pero no es tan fácil...

Banqueros argentinos afirman que han firmado una carta de inicio de negociación con los acreedores litigantes para comprarles el total de sus acreencias. Pero algunas versiones indican que el acuerdo enfrenta graves obstáculos y que la delegación de la Asociación de Bancos Argentinos está embarcando de regreso a Ezeiza. De todos modos, hay coincidencia en que Axel Kicillof desconoce todo acerca del funcionamiento del mercado financiero internacional y les llamó la atención que siga desconociendo que el Estado argentino perdió un juicio en 3 instancias consecutivas y se encuentra descatando un fallo con las graves consecuencias que conlleva esa situación. Los bancos privados argentinos podrían sufrir consecuencias negativas en sus estados contables si ocurre un default extenso, y por eso buscan levantar cuanto antes el default argentino para lo que necesitan reponer el 'stay' y que el Estado argentino pueda pagar a los bonistas que entraron al canje.


Jorge Brito, presidente del Banco Macro y de Adeba.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Roque Fernández, ex ministro de Economía, dudó que los bancos privados compren la deuda en default a riesgo propio. "No me cierra que ellos vayan a pérdida o sea que asuman un quebranto para resolver un problema del Estado argentino".
"Yo esperaba que los acreedores fuesen un poco más flexibles. Me parecía más lógico eso. Con la Argentina en default, todo se complica más. Si los bancos privados compran la deuda al precio que la venden los bonistas, cabe preguntarse quién pagará la diferencia. Ahí no termina de cerrarme porque tendría que ingresar el Estado argentino, y podría afirmarse que es violatorio de la cláusula Rufo. No sé, no conozco", le dijo al canal TN que lo entrevistó.
En cambio el ex presidente del Banco Central, Aldo Pignanelli, se mostró optimista: "Entiendo que se firmó una carta de intención para abrir negociaciones de manera tal que los bancos privados compren el total de la deuda en poder de los acreedores en litigio, y así levantar el default".
Pignanelli no aclaró quién absorbería la pérdida de los bancos entre el valor de mercado de los bonos y el valor pagado a los holdouts, que es el 100% de la paridad.
Pignanelli sí se extendió en la impericia de Axel Kicillof, quien según él, no conoce de qué está hablando.
De hecho, según Nelson Castro, la producción del canal TN habló con el negociador de Adeba (¿Sebastián Palla?), quien habría dicho que el contenido de la rueda de prensa de Kicillof, "no ayudó".
Precisamente Pignanelli dijo que el ministro demostró su inexperiencia al ser sorprendido por el comunicado de Daniel Pollack, que le leyó una periodista durante la rueda de prensa.
Habría que recuperar la memoria de lo que se dice ofertan los bancos privados nacionales, que tienen muchísimos bonos argentinos en cartera, y un default complicaría muchísimo su patrimonio, y por lo tanto, su solvencia.
 
Según datos del Banco Central, las entidades financieras cuentan con US$ 8.700 millones a la vista. De ese dinero, podrían usarse US$4.000 millones para pagar esta sentencia y comprar otros bonos en default que podrían sumarse al fallo. 
 
Por ese motivo la diputada nacional Elisa Carrió afirmó que si el presidente del Banco Central,Juan Carlos Fabrega "autoriza a los bancos a liberar los encajes para pagar a nos holdouts con el ahorro de los argentinos estaríamos ante un fraude a los ciudadanos ".
 
Por esa razón, Carrió envió una intimación al titular del BCRA:"Una cosa es garantizar la buena fe de una negociación y otra es una compra, vía liberación de encajes", argumentó Carrió.
 
¿Por qué la deuda la comprarían los bancos y no el Estado? Para que se trate de una negociación entre privados y no se dispare la cláusula RUFO. Esa cláusula, incluida en los canjes de 2005 y 2010, establece que si el Gobierno les ofrece a los holdouts cualquier acuerdo mejor que los de las reestructuraciones, debe mejorar también la oferta que aceptaron los bonistas del canje. Eso, según el Gobierno, podría representar reclamos de más de u$s 140.000 millones.
 
Pero esa cláusula vence en enero. Si los bancos compran la deuda, aceptarían que la misma siga"en default" (aunque con una sentencia judicial a favor) hasta entonces y recién el año que viene negociarían cómo cobrar, en principio en bonos de largo plazo.

Gracias a los bancos, no habrá default (al final, Brito es liberación ¿?)

Resultará muy interesante observar cómo acomoda ahora el 'relato' el kirchnerismo ya que son los bancos -en el discurso gubernamental, gente que no es fiar- quienes rescataron la situación ofertando garantizarle al acreedor Paul Singer, US$250 millones a cambio de que obtenga el 'stay' o sea la medida cautelar que bloquea la claúsula RUFO y permite pagar los intereses del bono Discount.


por EDGAR MAINHARD
 
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El Frente para la Victoria tenía visiones muy enfrentadas sobre qué hacer el 30/07, tal como ocurre con la mayoría de los temas difíciles:desde Amado Boudou hasta a quién apoyar para Presidente 2015.
 
Cada día que pasa le cuesta más esfuerzo a Cristina Fernández de Kirchner imponer sus caprichos que resultan, en definitiva, la conducción política del declinante FpV.
 
El incumplimiento de deuda dividió aguas en el oficialismo porque varios funcionarios empinados consideraron que no era ni revolucionario ni progresista incumplir obligaciones financieras, y menos con argumentos irracionales.
 
En cambio otros militantes y funcionarios consideraron que era la ocasión para recuperar la orientación "nac & pop" de otrora, cuando el régimen tenía dinero.
 
Ya no se trataba que Axel Kicillof y Juan Carlos Fábrega tuvieran diferentes apreciaciones del problema y cómo resolverlo. Fue evidente que Carlos Zannini no conseguía imponer su análisisjacobino, y que abundaron las coincidencias entre Jorge Capitanich, Gerardo Zamora y Julián Domínguez acerca de que era disparatado 'coquetear' con el incumplimiento.
 
Cristina Fernández de Kirchner seguía despotricando contra el juez estadounidense Thomas Griesa (como si la Cámara de Apelaciones y la Corte Suprema de Justicia de USA no hubiesen ratificado el fallo del magistrado de 1ra. instancia) pero hasta los diferenciados Daniel Scioli y Florencio Randazzo terminaban en una coincidencia mínima: defaultear era ridículo.
 
La cuestión era cómo salir de la encerrona.
 
Alejandro Catterberg, de la investigadora de opinión pública Poliarquía, se lo explicó al periodista Charly Fernández, en la noche del domingo 27/07: "Cuando comenzó este conflicto, la Administración Cristina lució muy desarmada. La gente sospechó improvisación y el resultado fue negativo para la imagen presidencial. Pero más tarde, lograron identificar un enemigo (Griesa), inventar una causa nacional (reponer la cautelar o 'stay') y apostaron al nacionalismo amenazado por los 'buitres'. El resultado fue positivo para la imagen de Cristina, que se recuperó. Y hasta ganó varios puntos. Ahora necesitan un triunfo mínimo para retirarse satisfechos. Hay que darles algo que les permita decir, en el frente interno, 'Ganamos', y listo".
 
Entonces apareció el banquero Jorge Brito, quien tenía bastante para perder con un incumplimiento porque las acciones del Banco Macro cotizan en New York. Si bien el incumplimiento sería del Estado, inevitablemente el riesgo-argentino perjudicaría a su empresa, entre otros problemas. Brito es un hombre de negocios multipropósito, que relizó grandes negociaciones con Julio De Vido, quien negoció que Néstor Kirchner dejara de odiarlo y comenzara a beneficiarlo aunque, a la vez,siempre Guillermo Moreno, lo tenía entre ceja y ceja.
 
Brito frecuenta tanto a Juan Carlos Fábrega, presidente del BCRA, como al jefe de Gabinete,Jorge Capitanich, y al gobernador Daniel Scioli, pero también a Sergio Massa, el líder del Frente Renovador. Brito avanzó en un plan que varios economistas habían deslizado a fines de la semana pasada pero nadie tenía espaldas suficientes como para llevarlo adelante: depositar una garantía a favor de los 'holdouts' demandantes para que ellos permitieran pagar a los 'holdins'.
 
Y debían ser privados quienes lo hicieran porque el Estado deudor no puede aparecer en esa negociación sin arriesgarse a que le ejecuten la llamada 'clausula Rufo', que dice que a los 'holdouts' hay que darles el mismo tratamiento que a los 'holdins' que aceptaron el canje unilateral (con quita de capital e intereses) dispuesto por Néstor Kirchner y Roberto Lavagna.
 
La 'cláusula Rufo' vence a fin de año. En enero de 2015, el Estado argentino podría negociar con los 'holdouts' sin transgredir norma alguna. Pero los 'holdouts' le ganaron un juicio al Estado argentino, y quieren ejecutar la sentencia. ¿Cómo lograr que posterguen sus apetencias? Con una garantía, eso se sabía desde hace 1 mes. Pero no se 'dibujaba' ese paso porque el Estado argentino se negaba: una cuestión de empecinamiento irracional de Cristina Fernández de Kirchner antes que inteligencia y espíritu práctico.
 
Por lo tanto, los bancos de capital privado nacional que se encuentran en Adeba tomaron la iniciativa que lanzó Brito a ver si podían convertirse ellos en el puente entre el Estado deudor y los 'holdouts'Son los bancos que semanas atrás cuestionó la Administración Cristina porque los acusó de subir demasiado la tasa de interés, un planteo hipócrita porque ante la suba de la inflación los bancos tienen que subir la tasa para evitar la caída de los depósitos en moneda local.
 
Si funciona la estrategia, la Administración Cristina tendrá que cambiar su 'relato' de toda la situación. Durante varios días, el oficialismo presentó los supuestos beneficios del nuevo incumplimiento. Uno de sus voceros más extremos, Horacio Verbitsky, escribió en el diario Página/12
 
"(...) El acceso a los mercados voluntarios de capitales está ocluido hace muchos años, lo cual no fue óbice para el crecimiento. Su retroceso en el último año obedece a otras razones, en las que el gobierno está trabajando. La financiación para inversiones privadas será un poco más difícil y onerosa para algunos, pero no para todos. El principal efecto será un incremento en el costo de los seguros para el comercio exterior. Nada agradable, pero tampoco el abismo que vaticinan quienes precisan de él para imponer nuevas condiciones al país y a sus habitantes. (...)".
 
Luego fantaseó que, a partir del default, que para Cristina no debía llamarse default:
 
"(...) será posible convocar al nuevo canje, algo que con toda probabilidad será aprovechado por quienes reestructuraron sus tenencias en 2005 y 2010porque les permitirá volver a cobrar eludiendo el escollo judicial con el que Griesa intentó someter a la Argentina. Ya sin esa vulnerabilidad, si el 85 por ciento de los hold-in aceptara la oferta, la cláusula de acción colectiva que ahora se incluye en toda reestructuración forzaría la aceptación del resto. Así, el arma que hoy apunta al corazón de la Argentina se vería como una inofensiva pistola de juguete. (...) El reestablecimiento de un mercado local argentino (como ya ocurrió en México, Colombia o Perú) es una posibilidad muy cierta. (...)".
 
Un disparate que, sin embargo, habían reivindicado muchos kirchneristas.
 
Sin embargo, aparentemente, prevalece la moderación y la racionalidad. Sin default, Cristina podrá emitir algunos bonos nuevos y conseguir dinero como para que la crisis -que seguirá intensa porque el déficit fiscal se encuentra fuera de control, culpa de Kicillof- no resulte tan profunda.
 
Eso sí: hay que acomodar el 'relato', que deberá encontrarle la épica a Jorge Brito y amigos. De todos modos, el kirchnerismo ya hizo tantas acrobacias discursivas que una más no le provocará sonrojos.

"Vaquita" liderada por Adeba para Singer, quien así pediría la reposición del 'stay'

Jorge Brito sería quien tomó la iniciativa durante una reunión con otros bancos integrantes de la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba). Brito lo habría conversado con el presidente del Banco Central, Juan Carlos Fábrega, como opción a evitar el incumplimiento de pagos. Así se decidió una negociación que le permita al Ejecutivo Nacional solicitar a un grupo de empresas y bancos una contribución para constituir una garantía a favor del grupo de holdouts identificado con Paul Singer, quien en ese caso se encargaría de gestionar la reposición del 'stay' o medida cautelar ante el juez Thomas Griesa. La Administración Cristina lo presentaría como un rotundo triunfo político y se alejaría el peligro del 'default'.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Negociaciones en New York. Ya llegó Axel Kicillof y, por motivos desconocidos, hay varios lobbyistas en escena tal como es el caso de, por ejemplo, por identificar al más conocido a través de los medios de comunicación, Jorge Rodríguez ("Corcho"), enviados por empresas a las que la Administración Cristina les solicitó que aporten dinero para armar una "vaquita" que sería una garantía a favor de los acreedores 'holdout'. Aparentemente 'el Corcho' tiene que ver con los intereses del Grupo Banco Macro, que preside Jorge Brito.
No es un tema menor porque otros dicen que lo de la "vaquita" no fue iniciativa del Ejecutivo Nacional sino de bancos y empresas con buena relación con el Ejecutivo Nacional. Y precisan que fue la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba), el origen de la iniciativa. Jorge Brito es el presidente de Adeba y su propuesta fue consultada con Juan Carlos Fábrega, presidente del Banco Central. Ahora hay que reunir el dinero y establecer las porciones de aporte de cada banco y de las empresas invitadas a participar de esta garantía.
Así, la garantía -que sería de entre US$250 millones y US$300 millones- es una cuestión fundamental de la negociación por estas horas. Esa garantía que solicitan los 'holdouts', tendría una contrapartida: en ese caso ellos gestionarán ante el juez Thomas Griesa, la reposición del'stay' o medida cautelar, que beneficiaría a la Argentina, que perdió la demanda judicial iniciada por los 'holdouts'.
La participación de empresas y bancos que no son del Estado argentino (aunque participe el Banco Ciudad, que es de la Ciudad de Buenos Aires), permitiría un acuerdo con los 'holdouts'sin trasgredir las exigencias de los 'holdins'.
Si un grupo de empresas privadas constituye un fondo a favor de los 'holdouts', no aparece el Estado en el medio, que es el gran deudor en problemas, y no se aplica la cláusula RUFO. 
Ahora todos los funcionarios quieren 'colgarse' la interlocución con Brito. También el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.
 
Lo concreto es que la Argentina cumpliría con el pago de intereses de los bonos Discount en dólares bajo legislación estadounidense por US$539 millones, bloqueado desde el 30/06 por disposición judicial, y cuyo período de gracia concluye este 30/07. 
 
Brito le dijo a sus colegas de Adeba, según la oficina de prensa del Macro: "Yo pongo US$100 millones. Hay que juntar US$250 millones. Ustedes ¿cuánto ponen?".
 
Otra propuesta es la de Goldman Sachs para comprar la deuda a los 'holdouts'. Goldman se quedaría con los bonos en default que luego serían canjeados al Gobierno.
 
En definitiva, la Argentina, más por presión privada que por decisión gubernamental, eludiría el incumplimiento o default.
La cuestión es cómo imputan en su contabilidad las empresas aportantes esa transferencia de dinero a favor de un fondo de garantía del Estado, y cómo luego recuperarán ese dinero.
Hasta ahora surge como el mecanismo más veloz para eludir la cláusula RUFO, reponer el 'stay' y lograr que la Argentina no vaya al incumplimiento de deuda.
Es decir que habría una decisión argentina de desandar el camino recorrido y no ir a un default.
Pero para ello tiene que funcionar la estrategia que se realiza por estas horas. Habrá más noticias en breve.

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