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viernes, 18 de septiembre de 2015

Adepa denuncia que el Gobierno "gasta $12 millones por día en propaganda"

La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) difundió un informe en el que asegura que la suma que gasta diariamente el Gobierno nacional "para sostener el gigantesco aparato de construcción y difusión del relato" equivale a "14.336 asignaciones universales por hijo o 3.140 jubilaciones mínimas" al mes. Además, destaca el “manejo militante de los medios públicos” y la “asignación arbitraria y sin control de la pauta publicitaria”, entre otros condicionamientos.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) En el Informe que fue presentado este viernes (18/09) por la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) sobre el estado de la libertades de expresión y de prensa en el país, la entidad denunció que "el Estado argentino gasta 12 millones de pesos por día en propaganda" suma que, calculó, equivale a "14.336 asignaciones universales por hijo o 3.140 jubilaciones mínimas" al mes.
En relación a la pauta publicitaria, ADEPA hizo notar, además, que "el listado de beneficiarios de la propaganda gubernamental sigue encabezado por grupos nacidos o criados al calor del dinero del Estado, escuálidos de audiencia pero anabolizados con ingentes partidas presupuestarias, que burlan toda razonabilidad".
En un comunicado sobre el Informe, ADEPA explicó que precisa que "el Estado argentino gasta 12 millones de pesos por día en propaganda", incluido "el programa Fútbol para Todos y la pauta de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS)".
Y, al respecto, hace una comparación contundente:"Para sostener el gigantesco aparato de construcción y difusión del relato, el gobierno nacional gasta cada día el equivalente a lo que destina por mes para cubrir 14.336 asignaciones universales por hijo o 3.140 jubilaciones mínimas'.
En ese contexto, ADEPA llamó a todos los candidatos presidenciales y legislativos a "asumir el compromiso de restaurar a partir del 10 de diciembre el respeto a la plena vigencia de las libertades de expresión y de prensa".
Según el documento de la entidad, titulado “Reconstruir las instituciones, recuperar el respeto por la libertad de expresión”, la Argentina “se aproxima al fin de un ciclo sin mejora alguna en las frágiles condiciones para el ejercicio de las libertades de prensa”.
Esto derivó, sostuvo, en “un periodismo coaccionado como nunca desde la reinstauración de la democracia y sometido a descalificaciones permanentes en cadenas nacionales que la Presidenta usa con frecuencia inusitada y al margen de la ley”.
Entre los condicionamientos que sufre la prensa hoy, ADEPA enumeró el “manejo militante de los medios públicos”, la “asignación arbitraria y sin control de la pauta publicitaria”, el “uso de los organismos oficiales para presionar o condicionar a medios y periodistas”, la “aplicación selectiva de leyes y resoluciones”, el "secretismo en el acceso de los datos generados por el Estado”, “el abandono de las conferencias de prensa como herramienta de comunicación de las acciones de gobierno y respuesta a las inquietudes ciudadanas”, los “agravios y mensajes desafiantes a repetición desde las más altas esferas del poder político contra voces disidentes” y la “ausencia de políticas de protección para el trabajo periodístico”.
El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de ADEPA, Carlos Jornet, aseguró que la calidad institucional podrá mejorarse con una "mayor transparencia”, algo que “requiere libertad de expresión y prensa, acceso a la información pública, rendición de cuentas, lucha frontal contra la corrupción y pleno funcionamiento de la Justicia y los organismos de control”.
Según el informe, la misma afectación de la libertad de expresión que ocurre a nivel nacional se replica en las provincias, donde los medios “padecen además presiones a veces más graves de parte de gobernadores o intendentes”.
Por último, el informe resalta la “alarma y preocupación” que provoca “el accionar del narcotráfico, que en los últimos tiempos pretende silenciar a periodistas y medios que realizan denuncias o publican investigaciones” sobre el tema.

viernes, 3 de abril de 2015

"Muchas veces rectifiqué a partir de una crítica periodística"

“Que cada uno aporte su granito de arena para que hagamos una sociedad mejor. Por eso es importante el diálogo, y que los gobernantes podamos escuchar las demandas de los ciudadanos, que podamos poner todos los temas sobre la mesa, y discutirlos sin miedos. En democracia, todas las opiniones son válidas”, indicó Mauricio Macri cuando habló el jueves 26/03 ante más de 150 directivos y periodistas reunidos en la cena mensual de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas. Pero luego hubo una entrevista, que acaba de difundir Adepa.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) difundió su crónica de la visita de Mauricio Macri“Estoy a favor de que todos puedan dar su opinión. Los hombres públicos tenemos que entender que los medios tienen que cumplir con su función y dar toda la información, y aunque a veces sintamos que las críticas puedan ser injustas, siempre tenemos que dar el marco más amplio posible. Esa tolerancia va a permitir compartir el país que soñamos”. 
 
Pero, además, ocurrió una entrevista, a cargo de Daniel Dessein, para el boletin interno de la entidad de empresarios del periodismo gráfico convencional:
 
-¿Cree que los ciudadanos tenemos derecho a conocer la vida privada de los gobernantes? Concretamente, saber si tienen problemas de salud, si son infieles, si consumieron drogas. 
 
-Es un tema difícil. Creo que el hombre público debe aceptar las reglas. Cuando era presidente de Boca fue a buscarme un móvil de Crónica a Punta del Este, durante el verano, para hacerme preguntas sobre mi separación. "Pueden preguntarme sobre Navarro Montoya o Maradona pero mi separación es un tema complejo, doloroso y personal sobre el que no quiero hablar", le dije entonces al periodista. Creo que hay aspectos de la vida privada de un gobernante que los ciudadanos tienen derecho a conocer y otros no. Sí, claramente, lo relacionado a su salud porque hace a su función. La información al respecto, por más delicada que sea, debe ser completamente transparente. 
 
-En Estados Unidos, por ejemplo, la vida amorosa de los funcionarios entra dentro de esa esfera de cuestiones que los ciudadanos tienen derecho a conocer. 
 
-Pienso que lo sentimental debería mantenerse dentro de la esfera privada. Admitiendo que una vida "desprolija" puede acarrear consecuencias a un hombre público. Lo que no me parece bien es la actitud invasiva con teleobjetivos del espacio privado del funcionario. Aunque es algo que pasa cada vez más. 
 
-¿Cuáles serían los ejes de su política de medios si llegara a ser Presidente y qué asignaturas pendientes piensa que hay en materia de libertad de expresión? 
 
-Esta década ha sido muy rica en el debate sobre estos temas. Lo más valioso que tiene la humanidad es la palabra y, por lo tanto, hay que cuidar el derecho a opinar con absoluta libertad. El único límite debe ser ético-profesional. Esta década tan controvertida me lleva a dar la batalla hasta el final a favor de la libertad de expresión y a reafirmar que es fundamental el acceso a la información. El Gobierno debe entender que está obligado a informar lo que hace y que no tiene derecho a retacear, y menos a manipular, la información. Las conferencias de prensa deben transformarse en un ejercicio habitual. Pero una conferencia de prensa no es un monólogo sino un intercambio de preguntas y respuestas. 
 
-La jefatura de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires vetó, en 2010, artículos centrales de la ley de regulación de publicidad oficial que sancionó la Legislatura, alejándola de los estándares interamericanos. ¿Cree que fue un error que hay que corregir? 
 
-En nuestro debate interno sentimos que la ley había ido más allá de lo que nos parecía correcto, limitando la capacidad de comunicar los actos de gobierno. Un gobierno local no tiene cadena nacional ni medios de gran alcance. Lo cierto es que siempre hemos pautado considerando las audiencias de los medios y no su tendencia ideológica. Me siento tranquilo porque hemos sido coherentes con esa línea en todos estos años. No hemos usado a la pauta oficial como un sistema de premios y castigos. 
 
-¿Qué opina sobre el intento del Gobierno de detener la publicación de la revista Noticias, que reveló la lista de nuevos integrantes de la Agencia Federal de Inteligencia? ¿Cree que hay algún tipo de información sensible que podría justificar una medida de este tipo? 
 
-En este caso, claramente no. La falta de profesionalismo con que se está encarando esta reforma va en la misma dirección que suele tomar el kirchnerismo. Creo que no son aspirantes a agentes secretos sino "aspirantes de aspirantes". ¿Qué puede haber de secreto en eso? Lo que se busca es evitar que el resto de los argentinos nos enteremos que se hace clientelismo hasta en la última agencia del Estado. Y eso aleja al Estado de la gente. Un Estado presente es uno que presta un servicio y no el que se convierte en un "agüantadero político". Debe haber muy pocas cosas que formen parte del secreto de Estado a las que no tenga acceso la gente. El siglo XXI es el siglo de la información y los gobiernos deben ser abiertos, brindando acceso a todas las cuentas públicas para que los ciudadanos sepan qué se hace con sus recursos. El Estado tiene que estar al servicio de la gente y no de los intereses de los políticos. 
 
-¿Qué le molesta del periodismo? 
 
-Somos seres humanos y muchas veces sentimos que la crítica no es justa. Pero hay que entender que los medios, particularmente los gráficos, nos estimulan, nos desafían, nos informan sobre aspectos de la realidad internacional y local. Dan su opinión pero también nos invitan a ofrecer la nuestra. Y nos conectan con los ciudadanos que participan, hoy de manera más directa a través de los foros de internet, brindando su opinión. Hay que convivir con la crítica, apostando a que sea lo más constructiva posible. 
 
-¿Recuerda alguna política que haya cambiado a partir de una crítica periodística? 
 
-Muchísimas. Sobre todo cuando los medios les ofrecen a la gente la posibilidad de manifestarse. Cuando se expresa sobre transformaciones que queremos llevar a cabo, muchas veces terminamos cambiando lo que pretendíamos hacer. Las redes sociales ofrecen un canal invalorable para la toma de decisiones y la implementación de correcciones. Los medios suelen reflejar, no los caprichos de los periodistas, sino la realidad de la gente. Gobernar también es escuchar.

viernes, 12 de septiembre de 2014

'Década Ganada', la "más turbulenta para la libertad de prensa"

Según la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), en su informe de la Comisión de Libertad de Expresión, “la última década ha sido la etapa más turbulenta para la libertad de prensa desde el regreso de la democracia”. Advirtió que "la pauta oficial sigue siendo empleada como un instrumento para sancionar a medios con una línea editorial independiente, compensar a aquellos que no desentonan con la retórica oficial y alimentar un aparato propagandístico que desde 2003 tiene un crecimiento exponencial".


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) sostuvo que “la última década ha sido la etapa más turbulenta para la libertad de prensa desde el regreso de la democracia” y que continúan las asignaturas pendientes, como la sanción de leyes que garanticen el acceso a la información pública y que regulen la distribución de la publicidad oficial.
 
Además, “persiste en el poder político una concepción que desconoce el rol del periodismo en la democracia y considera a la prensa un enemigo a derrotar”, dijo el presidente de ADEPA, Carlos Jornet, al leer las Conclusiones del informe de la Comisión de Libertad de Expresión, en el marco de la 52 Asamblea anual de la entidad que se realiza en San Salvador de Jujuy.
 
“Subsisten, así, anomalías que se traducen en agresiones directas y en presiones indirectas a medios y periodistas que ejercen su tarea informativa o expresan sus opiniones públicamente”, agregó el informe de ADEPA.
 
De todos modos, “estas anomalías conviven con algunas señales positivas: de la mano de la salida del ex secretario de Comercio Interior, ha cedido el cepo publicitario privado, que constituyó el mayor golpe económico sufrido en los últimos años por los medios gráficos afectados. Se ha atenuado levemente el hermetismo comunicacional que caracterizó al oficialismo. Y dos iniciativas oficiales atendieron parcialmente viejas demandas del sector periodístico, en un horizonte poblado de obstáculos para su sustentabilidad”. Fueron la reducción del IVA para los medios gráficos y el canje de deudas por publicidad, “que han sido recibidos con beneplácito por ADEPA”, aunque dejan afuera “sin justificación admisible” a 16 medios gráficos y a todos los medios digitales.
 
El informe sostiene que “más allá de esos avances, la persistencia de muchos de los elementos que signaron la era kirchnerista en lo que hace a su relación con la prensa, mantiene vigente la amenaza de que el panorama se agrave e incluso supere a lo experimentado durante los momentos más álgidos de la última década. La pauta oficial sigue siendo empleada como un instrumento para sancionar a medios con una línea editorial independiente, compensar a aquellos que no desentonan con la retórica oficial y alimentar un aparato propagandístico que desde 2003 tiene un crecimiento exponencial. Si sumamos la publicidad estatal, que afina la sintonía de ciertos medios con las partituras oficiales; el programa Fútbol para Todos, que dosifica el espectáculo deportivo con tandas proselitistas; el mantenimiento de medios públicos politizados, y el funcionamiento de organismos oficiales que aplican selectivamente la ley de medios, los argentinos destinamos no menos de 5.000 millones de pesos por año para sostener el discurso gubernamental y sus políticas mediáticas”.
 
Además, “la vigencia de la Ley de Abastecimiento y su agravamiento por el proyecto de reforma que impulsa el oficialismo, causan una seria preocupación a ADEPA ya que permitiría que los funcionarios, con amplia discrecionalidad, dicten sanciones sobre las empresas periodísticas, que tendrían impacto directo en su llegada a las audiencias”.
 
Este informe se conoce el mismo día en que el periodista Marcelo Longobardi denunció "presiones" del Gobierno sobre Radio Mitre "en diversos planos", tales como "multas económicas" y "persecución en algunos temas" (ver nota relacionada).

martes, 10 de junio de 2014

Lanata a los diarios en papel: "Acá nadie tiene la vaca atada"

Tiempos de cambio en la comunicación. Internet provoca algunos de esos cambios, que ayudan a la libertad de expresión aunque algunos no quieran ir con la tendencia. Urgente24 es coprotagonista del cambio porque está en la Red. La prensa convencional se pregunta qué hacer frente a las nuevas webs que convocan a la opinión pública en igualdad de condiciones. En la más reciente cena de camaradería de ADEPA (Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas), Jorge Lanata, conductor de Periodismo para Todos, disertó sobre los desafíos que afronta el periodismo, en especial el gráfico. La entidad anfitriona distribuyó un fragmento de la exposición, complementado con un video de 15 minutos en la que Jorge Lanata contesta preguntas formuladas por representantes de medios asociados a ADEPA e invitados presentes en nuestra cena mensual acerca de la actividad periodística.


Jorge Lanata: "¿Cuáles son las ventajas de este proceso de cambios que plantea Internet? Podemos tener mediciones en tiempo real. Con Google podés saber cuántos y en qué lugar del mundo te están siguiendo. En segundo lugar, se segmenta el mercado publicitario como nunca antes. Puedo saber si al que te ve le gusta ir a pescar a Chascomús. Hay un algoritmo con el que se puede mandar la guía inmobiliaria a todos los que escriban la palabra 'departamento'. Se acabo el 'pasé la página, no lo vi, estaba comiendo papas fritas'. Finalmente, para los periodistas Internet es increíble. A una nota le puedo poner audio e imagen".

Jorge Lanata en ADEPA:
 
"En la historia de la humanidad, después del nacimiento de la imprenta, el invento más importante y más democratizador que hubo es Internet. 
 
Este es un gran momento para los medios. Mejor que en el 87, cuando empecé con Página/12. ¿Saben por qué? Porque todo es nuevo otra vez. Nos encontramos frente al hecho de tener que redefinir nuestra profesión en un montón de aspectos, en muchísimos que ni siquiera pensamos todavía y que son increíblemente nuevos. 
 
Pienso que es un excelente momento para empezar algo, porque todo lo que se puede hacer es experimental. Este fue el punto de vista que tuvimos al llevar adelante Página 12. Éramos chicos, yo tenía 26 años. A esa edad uno cree que sabe hacer un diario, y obviamente después se da cuenta que no. Pero eso te permite una visión ingenua sobre el producto, que de otra manera no tendrías. 
 
Entonces, cuando discutimos Página, todo era nuevo. Discutimos, por ejemplo: ¿La cartelera de cine tiene que ir por cine o por película?, ¿hay que poner los barrios de la Capital o todos?, ¿qué hacemos con Internacionales, si acá la gente es provinciana?, ¿salimos los lunes?, ¿y si salimos de martes a sábado? 
 
Discutíamos todo otra vez, como si nunca antes hubiera habido un diario ¿Y con quién competíamos? Con Clarín, aunque nosotros vendíamos durante el primer año 26.000 diarios y ellos medio millón. Pero es obvio que le vas a sacar gente al que maneja el mercado. 
 
Creo que, ahora, ese momento se reproduce desde un lugar mucho más importante, porque es tecnológico y es mundial. No se trata sólo de un diario perdido en Buenos Aires. ¡Es mundial! 
 
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Algunos argumentos de los que voy a dar los puedo apoyar, otros son simplemente intuición: 
 
- Los medios electrónicos van a sintetizarse en Internet. Todos. Creo que de eso ya no hay dudas. Tanto la radio como la televisión van a terminar en Internet. Después veremos dónde se consume Internet. En el celular, la laptop, etc. 
 
- ¿Qué puede pasar con los medios gráficos? Esto es una opinión y por supuesto discutible, como cualquier otra. Creo que van a quedar reducidos a un lugar chico pero prestigioso. Van a tener el prestigio que hoy tiene el libro. Entonces lo que me parece que tenemos que discutir desde los medios gráficos (a pesar de todo, me siento un tipo de la gráfica; a mí lo demás -la tele, la radio- me sale, pero lo que yo hago, desde los 12 años, es escribir) es cómo hacemos para atravesar esto, para cambiarlo, para mejorarlo y para estar a la altura de las circunstancias. 
 
- Tenemos un bache generacional que es inevitable, que no podemos dejar de ver. Yo uso reloj, colecciono relojes, me gustan los relojes. Los chicos no usan relojes. Ven la hora en el celular. Hoy los chicos de menos de 30 años no leen diarios de papel. Yo parto de esta base: siempre nos quejamos que no nos leen los jóvenes. Y el problema es nuestro, no de los jóvenes. Tenemos la obligación de llegar a ellos, no ellos de llegar a nosotros. No hagamos lo de Alfonsín -lo digo con respeto-: “la gente no me entendió”. No querido, sos político, estás para entender a la gente, no para que la gente te entienda a vos. Los periodistas y los medios de comunicación tenemos la obligación de entender a la gente e intentar que nos lea: jóvenes, viejos, mujeres, niños, lo que sea. 
 
- La Argentina está atrasada en millones de cosas, y también lo está en Internet. No es igual la velocidad de la red en Inglaterra, en Estados Unidos, en Francia o en gran parte de Brasil, que acá. En la Argentina las páginas web no suelen ser rentables, los banners son baratos. Las agencias de publicidad son poco profesionales; no les importa a quién va dirigido el aviso. Es más fácil para los tipos ponerle un aviso a la amante de un gerente de una fábrica que ponerlo pensando en quién va a comprar el producto. Mientras esto pase será muy difícil profesionalizar, industrializar el periodismo. En Radio Mitre tenemos unas 40.000 personas que todos los días nos ven en HD a través de Internet. Lo que sale es hoy muy rudimentario pero hay que pegarle otra vuelta con contenido específico para el HD. Por ejemplo, puedo pasar un tema de Tan Biónica y un clip de esa banda a la vez. ¡En radio, no en televisión! Puedo llevar un mago, como hacíamos con Longobardi, o a Les Luthiers, como hicimos hace poco, y pasarlo por HD. Y eso subiría la cantidad de gente a 100.000. El día que, en lugar de una "cámara de seguridad", se instale una cámara profesional, un switcher, podremos tener programación diferenciada. Tendremos un canal de televisión. ¿Cuánta gente lo va a ver? 100.000 ahora, pero después pueden ser dos o tres millones. 
 
- Acá nadie tiene la vaca atada. Por ejemplo, en nuestro programa de radio tenemos el 50% de share, eso es más rating que la televisión hasta la tarde. Pero eso no quiere decir que la televisión no es popular. Quiere decir que todo depende de la oferta que hagamos. Del contenido depende la audiencia que podemos tener. Hay que laburar para mantener la adhesión de la gente. ¿Qué es lo que creo que se puede hacer desde la gráfica, o desde los portales web de la gráfica, como valor agregado? Análisis, que es lo que Internet no puede hacer. 
 
- Los periodistas hacemos algo que los medios van a necesitar siempre, sean lo que sean: contenidos. Y tenemos que reforzar esa capacidad. Nosotros no hacemos diarios, no hacemos medios, no hacemos televisión. Hacemos contenidos. El soporte es lo de menos. El soporte es como un género literario; según lo que tengas que decir, lo dirás en prosa o en verso. El problema se presenta si no tenés nada que decir, por más soporte que tengas. 
 
- Tenemos también algo que Internet descubrió o formalizó: una comunidad. Comunidad en el sentido de un montón de gente con intereses más o menos similares, con sueños más o menos parecidos, con deseos aspiracionales comunes". 
 
Ventajas de Internet 
 
"¿Cuáles son las ventajas de este proceso de cambios que plantea Internet? Podemos tener mediciones en tiempo real. Con Google podés saber cuántos y en qué lugar del mundo te están siguiendo. En segundo lugar, se segmenta el mercado publicitario como nunca antes. Puedo saber si al que te ve le gusta ir a pescar a Chascomús. Hay un algoritmo con el que se puede mandar la guía inmobiliaria a todos los que escriban la palabra 'departamento'. Se acabo el 'pasé la página, no lo vi, estaba comiendo papas fritas'. Finalmente, para los periodistas Internet es increíble. A una nota le puedo poner audio e imagen". 
 
Anonimato 
 
"Internet se presta para la piedra arrojada desde la multitud. Por eso se dicen las bestialidades que se dicen. Hay quienes creen que el anonimato es intrínseco a la red, que sin anonimato se desvirtúa la red. Creo que hay que romper el anonimato, pero será un cambio cultural muy grande, tan grande como cobrar. Lo que diste gratis durante 15 años será muy difícil cobrarlo. Vas a tener que dar alguna otra cosa que hasta ahora no diste". 
 
Inmediatez y entretenimiento 
 
"Creo que una página web es una síntesis entre una agencia de noticias y el entretenimiento. Tiene que ser rápida como una agencia y está demostrado estadísticamente que la gente se para mucho más en el entretenimiento que en cualquier otra cosa. Hay que aprender a hacer buen entretenimiento. Se pueden usar buenos elementos para entretener y, a la vez, lograr inmediatez". 
 
Nueva segmentación 
 
"No hay más audiencias por países, hay audiencias por idioma. No tenemos más un medio de la Argentina, tenemos un medio en español... Es un desafío profesional. ¿Qué hacemos que sea interesante en otros lugares leer en español, que les interese y, a la vez, no traicione a nuestro propio público?".

viernes, 14 de febrero de 2014

ADEPA acusó al Gobierno de "atentar" contra la división de poderes

"La pauta oficial ha dejado de ser un instrumento eficiente para comunicar la gestión del Estado para convertirse en herramienta proselitista, combustible de usinas paraoficiales o variable de premio o castigo de acuerdo a la línea editorial”, denunció la Asociación de Entidades Periodísticas (ADEPA), al reclamarle al Gobierno que cumpla con las sentencias de la Corte Suprema que le ordenaron no discriminar de la publicidad oficial a medios como el Canal 13 o el diario Perfil.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) La Asociación de Entidades Periodísticas (ADEPA) le reclamó al Gobierno nacional que cumpla con las sentencias de la Corte Suprema que le ordenaron no discriminar de la publicidad oficial a medios como el Canal 13 o el diario Perfil y, frente a las críticas que desde el Ejecutivo realizaron contra el tribunal supremo, afirmó que es la Casa Rosada la que “atenta” gravemente contra la división de poderes.
 
"En una de sus últimas conferencias de prensa, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, sostuvo que el reciente fallo de la Corte Suprema sobre distribución de publicidad oficial viola la división de poderes. En ese fallo, el máximo tribunal exigió el cese de la discriminación publicitaria que sufre Canal 13. De ese modo ratificó lo establecido en sentencias anteriores, como las de los casos Río Negro y Perfil, que nunca fueron acatadas por el Poder Ejecutivo. Estos incumplimientos son los que atentan gravemente contra la división de poderes”, cuestionó ADEPA en un comunicado.
 
La Asociación acusó: “El Gobierno parece propugnar un esquema no republicano en el que las decisiones del poder que tiene que velar por el cumplimiento de los mandatos constitucionales deben subordinarse a las cambiantes políticas del Ejecutivo (…) El Gobierno pretende desconocer los fallos que intentan impedir que los recursos del Estado sigan siendo usados para disciplinar o seducir a medios”.
 
ADEPA recordó que la presidente Cristina Fernández justificó su última cadena nacional en que no encontraba “algún juez o alguna Corte” que obligara a que se difundan “los actos de Gobierno, en qué se invierten los recursos del pueblo, qué cosas hacen sus gobernantes".
 
“Paradójicamente –señala el comunicado- , muchos de los medios que han intentado reflejar qué hace y cómo administra el Gobierno la cosa pública han sido excluidos del reparto de la pauta oficial y han sufrido un boicot de sus principales anunciantes privados promovido por el exsecretario de Comercio Interior de la Nación Guillermo Moreno, entre otros embates”.
 
En los últimos años, la pauta oficial ha dejado de ser un instrumento eficiente para comunicar la gestión del Estado para convertirse en herramienta proselitista, combustible de usinas paraoficiales o variable de premio o castigo de acuerdo a la línea editorial”, denunció la entidad.

martes, 17 de diciembre de 2013

Lázarogate: Adepa advierte sobre censura previa

La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) pidió a la Justicia "rechazar in limine" la medida cautelar que presentó el abogado de Lázaro Báez para prohibir a los medios difundir información sobre los negocios de sus empresas con los hoteles de la familia Kirchner.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) emitió un comunicado este martes (17/12) en el que expresa "su profunda preocupación" ante la medida cautelar presentada por el empresario Lázaro Báez para que no se publique en ningún medio de comunicación información que vincule a sus empresas con los hoteles de la familia Kirchner en el sur.
 
Según Adepa, "de ser aceptada por la Justicia, implicaría una clara práctica de censura previa".
 
La entidad exhortó "a las autoridades judiciales competentes a rechazar in limine la medida cautelar solicitada, para preservar el derecho esencial a buscar, recibir y difundir información e ideas de toda índole, ya que ello es consustancial a la práctica democrática y republicana, máxime cuando se alude a presuntos negocios vinculados con funcionarios públicos".
 
Recordemos que más temprano se conoció que el abogado de Báez presentó una medida cautelar urgente para que "se ordene a los medios de comunicación audiovisuales, periódicos" y cualquier otro medio "abstenerse de brindar información" sobre sus sociedades, luego de que La Nación difundiera que pagó más de $14,5 millones entre 2010 y 2011 en los hoteles gerenciados por los Kirchner en el sur.
 
"Vengo a solicitar se me otorgue el rol de parte querellante y, finalmente, a solicitar se disponga una medida cautelar tendiente a resguardar la confidencialidad de la información contable, societaria y comercial de mi mandante, la que, sin derecho alguno, se encuentra en poder de terceras personas que lucran con su difusión", indicó el escrito firmado por el abogado Juan Pablo Gregori, que ingresó este mediodía a la Justicia .
 
Según los hechos relatados por el abogado de Baéz, las notas publicadas en La Nación están basadas en datos contables de la empresa que deberían ser resguardados por la Justicia.
 
Recordemos que la investigación, realizada por el periodista Hugo Alconada Mon, repasa negocios entre empresas de Báez y la familia Kirchner, propietaria de distintos hoteles en el sur del país. De acuerdo a la información a la que accedió el periódico, Báez alquiló habitaciones en los complejos que compraron los Kirchner a cambio de millonarios ingresos, aunque éstas no fueron ocupadas.
 
El empresario kirchnerista solicitó que "se ordene a los organismos públicos, portales de internet, medios de comunicación audiovisuales, periódicos y/o cualquier otro medio o soporte de divulgación de información, abstenerse de brindar información, opinión o realizar comentario alguno basado en la información comercial privada de la empresa Valle Mitre S.A. y de las empresas con las que ésta se encuentra vinculada comercialmente", es decir, a las empresas hoteleras de los Kirchner
 
Esta mañana, el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, calificó de "acuerdo entre privados" los convenios que el hotel Alto Calafate del matrimonio presidencial Kirchner firmó durante los últimos años con Báez, por los que recibieron millones de pesos (ver nota relacionada).

viernes, 1 de noviembre de 2013

Massa suscribió el acta por la libertad de prensa

Sergio Massa, referente del Frente Renovador, firmó este jueves 31/10 en ADEPA (Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas) la Declaración de Chapultepec por la libertad de prensa y de expresión. Se refirió a la Ley de Medios y aseguró la necesidad de regular la pauta oficial.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).-Sergio Massa, quien en los comicios del domingo 27/10 fue electo como diputado nacional por el Frente Renovador por más del 43% del electorado bonaerense, firmó este jueves 31/10 en  ADEPA (Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas) la Declaración de Chapultepec por la libertad de prensa y de expresión.
El diputado nacional electo por el Frente Renovador fue acompañado por miembros de su espacio político y manifestó  “Hoy firmamos el acta de Chapultepec, que tiene 20 años de historia y cuenta con el apoyo de líderes de la región a lo largo y lo ancho de América Latina. Este compromiso tiene que ver con la libertad de prensa y de expresión, con la multiplicidad de voces y, sobre todas las cosas, con la defensa de la libertad en la región”.
Dicha acta ya fue suscrita por varios dirigentes locales en los últimos cuatro meses, de todas maneras, Sergio Massa explicó “A lo largo de la campaña muchos candidatos se comprometieron a firmarla, nosotros solicitamos hacerlo después de la elección porque sentíamos que una cosa era comprometernos como candidatos y otra cosa como candidatos electores. En campaña se prometen cosas que después no se cumplen, por eso nosotros decidimos comprometernos ya como diputados electos porque creemos que el momento de hacerlo es cuando uno ya tiene asignada la responsabilidad que le dio la gente”.
En cuanto a la Ley de Medios, Massa opinó “Lo que tenemos que lograr es que no se confunda ‘constitucionalidad’ con ‘discrecionalidad’, y que en lugar de avasallar se logre respetar los derechos y obligaciones de cada uno. Obviamente sabemos la importancia de la independencia de la Corte por eso es importante que todas las partes respeten el fallo. Que el fallo de la Corte sea un piso para construir consensos, igualdad, pluralidad y seguridad jurídica, no para generar división o revancha".
Acompañaron la firma de Massa los diputados en ejercicio Felipe Solá y Oscar Ariel Martínez y los electos Mirta Tundis, María Liliana Schwindt y Gilberto Alegre.
Por su parte, Carlos Jornet, presidente de ADEPA, manifestó “Ayer hemos celebrado los 30 años de democracia en Argentina. Estamos muy contentos por estas tres décadas de consolidación democrática, pero también vemos temas que preocupan, en especial a la libertad de expresión, por eso lanzamos esta propuesta de que los candidatos, y quienes deseen sumarse, puedan firmar el acta de Chapultepec”. Y además agregó “En marzo del año próximo se van a cumplir 20 años de la aprobación del acta Chapultepec en México, pero sigue teniendo plena vigencia a partir de su punto 1 que establece: ‘no hay persona ni sociedad sin libertad de expresión o de prensa’, por eso creemos que viene bien ratificarlo en este momento en el cual la prensa está debatiendo los impactos que tienen algunas medidas oficiales, tales como el control de la pauta oficial y los medios públicos con fines de persecución política a quienes expresan voces disidentes. Creemos que desde el Congreso se pueden trabajar estos temas para que la libertad de expresión y prensa estén garantizadas por eso agradecemos, no sólo la presencia de Massa en esta oportunidad, sino el trabajo en conjunto que ya venimos realizando”, finalizó Jornet.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Para ADEPA, el fallo de la Corte favorece el "ahogo financiero" a los medios

A 24 horas de conocido el fallo de la Corte Suprema, que declaró la plena constitucionalidad de la Ley de Medios, la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) cuestionó el texto del Máximo Tribunal al sostener que si bien se enmarca en una formalidad jurídica, no se condice con la realidad de los medios y en ese marco afecta negativamente la libertad de expresión.


En un comunicado, ADEPA puso en primer plano un apartado del fallo en el que se pide regular los subsidios y la discrecionalidad de la pauta oficial ya que, de otra manera "la función de garante de la libertad de expresión que le corresponde al Estado queda desvirtuada".
"Podemos afirmar entonces que la labor del Estado ya está desvirtuada, porque todo lo que advierte el máximo tribunal ya está sucediendo", se despachó la entidad. Y explicó: "Ya no se persigue físicamente o se encarcela, como ocurriera en la Argentina del siglo XX: esos son métodos burdos, que resultarían muy difíciles de explicar y de ocultar. Hoy se emplea el ahogo económico y financiero para procurar someter a los medios de comunicación independientes".
Con un texto titulado "la Corte se debate entre lo formal y lo real", ADEPA sostuvo que "todo lo que la Corte advierte que desvirtuaría el sentido de la ley, ya venía sucediendo desde antes del dictado de la sentencia". Por eso, "cabe preguntarse si quienes firman el despacho mayoritario del fallo ignoran lo que está ocurriendo en materia de comunicación audiovisual en la Argentina".
Para fundar sus afirmaciones, citan el caso de la TV Pública que "debiera dar cabida a la más amplia pluralidad de voces de todos los sectores sociales y políticos de la Argentina" pero "en lo real, el ciudadano advierte cotidianamente que el contenido de esta llamada televisión pública responde a fines de difusión y propaganda del gobierno nacional".
Ayer, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) había manifestado que si bien "respeta" la decisión del Máximo Tribunal "no comparte" su sentencia y criticó al Gobierno que demostró "desprecio absoluto por las opiniones divergentes".
El comunicado completo de ADEPA:
“Todo lo que se ha dicho acerca de la ley y su propósito de lograr pluralidad y diversidad en los medios masivos de comunicación perdería sentido sin la existencia de políticas públicas transparentes en materia de publicidad oficial”, afirmó la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el fallo sobre la llamada Ley de Medios.
En este sentido, la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) puede afirmar que la citada ley ya ha perdido su sentido, por cuanto no solo no existe una política pública transparente en materia de publicidad oficial, sino que en los últimos años esta fue objeto de un uso brutalmente arbitrario y discrecional, que no reconoce parangón desde la recuperación de la democracia en nuestro país, de lo que se cumple hoy el trigésimo aniversario.
En estos 30 años, luces y sombras enmarcaron el desenvolvimiento de la actividad periodística, pero nunca como hoy se ha utilizado la herramienta económica para sofocar a la libertad de prensa.
Ya no se persigue físicamente o se encarcela, como ocurriera en la Argentina del siglo XX. Esos son métodos burdos, que resultarían muy difíciles de explicar y de ocultar. Hoy se emplea el ahogo económico y financiero para procurar someter a los medios de comunicación independientes.
En su extenso fallo, la Corte sostiene que “la función de garante de la libertad de expresión que le corresponde al Estado queda desvirtuada si por la vía de subsidios, del reparto de la pauta oficial o cualquier otro beneficio, los medios de comunicación se convierten en meros instrumentos de apoyo a una corriente política determinada o en una vía preliminar al disenso y al debate plural de ideas”.
Siguiendo el mismo razonamiento que expusimos más arriba, podemos afirmar entonces que la labor del Estado ya está desvirtuada, porque todo lo que advierte el máximo tribunal ya está sucediendo.
Por eso, ADEPA no puede dejar de plantearse que el fallo se debate entre lo formal y lo real.
Lo formal, como queda demostrado, se da de bruces con lo real, por cuanto todo lo que la Corte advierte que desvirtuaría el sentido de la ley, ya venía sucediendo antes del dictado de la sentencia. Cabe por ello preguntarse si quienes firman el despacho mayoritario del fallo ignoran lo que está ocurriendo en materia de comunicación audiovisual en la Argentina.
No podrían ni deberían desconocer en manos de quiénes están hoy las licencias de los principales canales de televisión de Capital Federal, ni a quiénes se les han concedido licencias de medios audiovisuales desde la sanción de la ley a partir de 2009 hasta la fecha.
En lo formal, en otro párrafo del fallo, la Corte sostiene que “si los medios públicos en lugar de dar voz y satisfacer las necesidades de información de todos los sectores de la sociedad, se convierten en espacios al servicio de los intereses gubernamentales”, también queda desvirtuada la función de garante de la libertad de expresión que le corresponde al Estado. En lo real, esto ya está ocurriendo.
En lo formal, la llamada “televisión pública” debiera dar cabida a la más amplia pluralidad de voces de todos los sectores sociales y políticos de la Argentina. En lo real, el ciudadano advierte cotidianamente que el contenido de esta llamada “televisión pública” responde a fines de difusión y propaganda del gobierno nacional.
En lo formal, el máximo tribunal señala que no resulta admisible que solo una importante economía de escala garantice a un medio periodístico la independencia suficiente como para constituir una voz crítica. Agrega que hay numerosos medios pequeños o medianos que ejercen esa función crítica.
En lo real, a raíz de su relativamente acotada área de influencia, los medios pequeños o medianos pueden llevar adelante un periodismo crítico sin mayores contratiempos, en virtud de que ese alcance limitado lleva a no generarle preocupación al gobierno nacional.
La importancia de la sustentabilidad y de la rentabilidad económica de los medios fue reconocida por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en los considerandos de un fallo por el cual se sostuvo la inaplicabilidad del congelamiento del precio de tapa de las publicaciones periodísticas dispuesto en 1985.
Sostuvo entonces la Corte que sin una prensa económicamente sólida e independiente existiría una democracia desmedrada y puramente nominal.
En lo formal, ahora la Corte dice que la libertad de expresión es, entre las libertades que la Constitución Nacional consagra, una de las que posee mayor entidad, al extremo que sin su debido resguardo existiría tan solo una democracia nominal. Es decir que el fallo actual recoge considerandos de hace casi treinta años.
En lo real, el fallo ahora conocido va en detrimento de la sustentabilidad y de la necesaria rentabilidad empresaria, imprescindibles para la existencia de vigorosos medios independientes a través de los cuales se puedan escuchar otras voces que no sean las del gobierno de turno, hoy amplificadas por una enorme red de medios gráficos y audiovisuales afines al gobierno, sostenidos económicamente por los impuestos que gravan a todos los argentinos, y que conforman los recursos públicos de los que se nutre la pauta oficial.
En lo formal, hay libertades de prensa y de expresión en la Argentina, ya que hasta ahora se puede escribir y decir lo que se piensa.
En lo real, ello se puede hacer pero a riesgo de sufrir el escarnio que baja desde la más alta magistratura, hasta la persecución administrativa a través de organismos recaudadores o fiscalizadores que desvirtúan su función. A esto se suma el intento de controlar el abastecimiento de papel a los medios gráficos y, ahora, la convalidación de la llamada Ley de Medios por parte de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Adepa, desde el retorno de la democracia en 1983, reclamó de manera insistente ante los distintos gobiernos la sanción de una nueva ley de medios audiovisuales acorde a los nuevos tiempos con la recuperación de las instituciones y que eliminara las disposiciones discriminatorias que impedían a los medios gráficos el acceso a los medios audiovisuales.
Recién en 2009 se sancionó una nueva ley que, bajo el pretexto de garantizar la pluralidad de voces, en realidad lo que promueve es la concentración en manos del Estado, lo que es igual a la concentración en manos del gobierno, ya que la ausencia de un verdadero republicanismo lleva a que gobierno y Estado en nuestro país hoy sean la misma cosa.
Lamentamos entonces que bajo el argumento formal de asegurar esa pluralidad hoy estemos cayendo, en lo real, en la conformación de una cadena multimediática afín al gobierno nacional, con lo cual el ciudadano se ve imposibilitado de conocer distintas voces y de recibir información de otras fuentes que no sea la oficial. Todo esto, convalidado por el fallo de la Corte que se debate, como decimos, entre lo formal y lo real".

sábado, 28 de septiembre de 2013

Durísimo informe de Adepa contra el Gobierno

La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) dio a conocer sus conclusiones en el Informe que la Comisión de Libertad de Prensa brindó este viernes (27/09), durante la Asamblea Anual que se lleva a cabo en la ciudad de Bolívar. La entidad asegura que en nuestro país la libertad de prensa está "seriamente deteriorada", contrariamente a lo que enuncia el Gobierno.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) señaló este viernes (27/09) que en nuestro país la libertad de prensa está "seriamente deteriorada" porque "informar, opinar, criticar e investigar al Gobierno es asumir el riesgo de la persecución estatal".
 
La entidad que nuclea a los editores de diarios dijo que, entre otros, los métodos que se utilizan para condicionar la libertad de expresión son la "pauta oficial", la "cooptación" de medios, la "autocensura" y las "represalias", entre las que incluyó el "boicot publicitario" que sufren los diarios Clarín, La Nación, Perfil y El Cronista, entre otros, "instigado por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno".
 
Adepa dio a conocer sus conclusiones en el Informe que la Comisión de Libertad de Prensa brindó hoy, durante la Asamblea Anual que se lleva a cabo en la ciudad de Bolívar.
 
# Texto completo:
 
La libertad de expresión no implica sólo poder decir lo que se piensa. Implica poder hacerlo sin represalias ni hostigamientos. Y, además, que existan medios donde poder ejercerla. Esa libertad, así concebida, es la que está en riesgo en la Argentina. Porque hoy informar, opinar, criticar e investigar al Gobierno es asumir el riesgo de la persecución estatal y de la inviabilidad de los medios que la ejercen.
 
Con ligeras variantes, los oficialismos de ciertos países de América Latina suelen repetir, como lo hace el de nuestro país: "La intensidad de la crítica es la medida de la libertad. Nunca se criticó tanto a un mandatario. Nunca hubo tanta libertad de prensa."
 
Estas son las premisas y la conclusión del silogismo oficialista. El carácter falaz de este razonamiento efectista se revela cuando analizamos con rigor sus componentes.
 
La intensidad del discurso que juzga a un gobernante o su gestión es un indicador incompleto y relativo. Debemos acompañarlo con un parámetro que establezca qué ocurre cuando un medio, un periodista o simplemente un ciudadano cuestiona los actos o las características individuales de un funcionario público.  
 
La gravedad de las represalias por ese tipo de manifestaciones constituye un parámetro más certero para medir la salud de la libertad de expresión en un país.
 
La segunda premisa del silogismo descuenta que nunca se criticó tanto a los gobiernos. Cuando sacamos una radiografía de los medios existentes en los países con gobiernos hostiles hacia el periodismo no oficialista, verificamos que los medios independientes, al menos en el campo audiovisual, conforman una minoría. 
 
Buena parte suele ser cooptada a través del reparto discrecional de fondos públicos, el otorgamiento de licencias o la adjudicación de contratos con el Estado relacionados con negocios paralelos de los propietarios de esos medios. 
 
Otros se autocensuran o tratan de evitar notas discordantes con la partitura oficial porque son perseguidos por los órganos de fiscalización, temen perder el acceso a insumos esenciales o que los anunciantes privados decidan migrar de sus espacios por presiones gubernamentales. 
 
Los medios que pueden resistir este tipo de presiones son los que han logrado mantener su autonomía económica. Por eso, la mayor parte de las represalias están dirigidas a quebrar esa autonomía, que es la que posibilita la independencia editorial.
 
Este tipo de ataques han crecido significativamente durante 2013 en nuestro país. Desde febrero, los diarios Clarín, La Nación, Perfil y El Cronista, entre otros, sufren un boicot publicitario instigado por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y configurado por la autocensura publicitaria de las mayores cadenas de supermercados y electrodomésticos.  
 
La pérdida de estos avisos genera una caída de ingresos publicitarios de un 20%, tanto para las empresas periodísticas mencionadas como para las pequeñas y medianas del interior que la padecen, y que lleva en ciertos casos a pasar del equilibrio al déficit operativo. Por otra parte, se trata de un avasallamiento al derecho de todo consumidor a contar con la información adecuada sobre los productos que pretende adquirir.
 
El otro lado de la moneda de esta medida ilegal es el creciente uso de la pauta oficial como instrumento de alineamiento y de sanción a los medios.  
 
Entre el segundo semestre de 2009 y el primero de 2012, de acuerdo a los datos de la Jefatura de Gabinete de la Nación, más del 40% de los 1.833 millones de pesos distribuidos en ese período fueron destinados a cinco grupos mediáticos dentro de un universo de 15.000 medios de comunicación. Ninguno de ellos lidera la audiencia en sus respectivos segmentos y en algunos casos la diferencia con el competidor que sí lo hace es de veinte a uno. 
 
En los últimos dos años se profundizó el desequilibrio en este reparto, con medios que directamente no recibieron ni un centavo a raíz de su línea editorial y otros que siguieron multiplicando sus ingresos. Es claro que el criterio para la distribución no se apoya en pautas objetivas ligadas a la eficiencia en la transmisión de los mensajes oficiales.
 
A estos montos hay que sumar los fondos, cientos de veces millonarios, destinados a nutrir un aparato estatal empleado para el proselitismo político. Se agrega a ello una estructura paraoficial conformada por medios que, como contrapartida de ciertos privilegios o concesiones, ofrecen una mirada acrítica, condescendiente, sobre el desempeño de ciertos funcionarios u hostil contra aquellos que proponen un enfoque diferente.  
 
Una característica común entre los gobiernos de la región que exhiben una marcada intolerancia hacia la tarea periodística es el uso instrumental o la aplicación selectiva de leyes generales o específicas contra los medios que intentan ejercer su función sin restricciones arbitrarias. 
 
En la Argentina, según se desprende de declaraciones o acciones concretas de funcionarios, normas como la que regula el mercado de capitales o la denominada ley antiterrorista se suman a otras como la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual o al proyecto para expropiar las acciones privadas de Papel Prensa, junto con otros hostigamientos y persecuciones de todo orden contra esa empresa y sus directivos.  
 
En algunos casos, el Gobierno impulsa con vehemencia la aplicación selectiva de normas, como la ley de medios, socavando en el camino los pilares que sostienen la independencia judicial. En otros, deja la amenaza instalada, configurando un escenario de riesgos e incertidumbre que afecta a cualquier empresa periodística que pretenda contar con un horizonte mínimamente previsible para su viabilidad. No es casual el incumplimiento de las promesas oficiales referidas a la búsqueda de herramientas para paliar la crisis de las pequeñas empresas periodísticas.
 
La ley audiovisual, al restringir y silenciar medios sin justificación tecnológica, ya que no usan espectro radioeléctrico, vulnera los artículos 14 y 32 de la Constitución Nacional y 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, lo cual afecta claramente la libertad de expresión. Lo mismo sucede cuando limita arbitrariamente la audiencia de los medios privados, excluyendo a la mayoría de la población de la posibilidad de acceder a esos mensajes.
 
Los regímenes mencionados suelen urdir campañas de hostigamiento constante contra un medio o grupo mediático de gran envergadura. El sometimiento de un actor de gran escala dentro del sector periodístico puede generar un temor que luego se disemine entre el resto de los medios y, por extensión, entre los periodistas y ciudadanos en general.
 
"El verdadero poder no lo tienen los gobiernos sino los medios", suelen afirmar los representantes de gobiernos que cuentan con extraordinarios recursos económicos que, como hace muchas décadas, no administraban los gestores de la cosa pública, y con contrapesos republicanos debilitados o neutralizados. Esa postulación es funcional a la implementación abusiva de dispositivos fiscalizadores o reguladores para los medios, aplicados por quienes, de acuerdo a la lógica de nuestras constituciones democráticas, deberían ser fiscalizados. 
 
Esos avances para encorsetar a la prensa se apoyan discursivamente en tergiversaciones semánticas. La usurpación lingüística de ciertos términos engendra procesos "democratizadores" que debilitan a la democracia, en la medida en que desmantelan sus presupuestos esenciales.
 
Hoy, en nuestro país, el gobierno sustituye las conferencias de prensa por entrevistas a medida o emplea reiteradas cadenas audiovisuales para un discurso pretendidamente liberador. Hay  funcionarios nacionales, y en algunos casos también locales, para los que "pluralizar" significa multiplicar la dependencia. Recurren de manera corriente a la calumnia y la difamación contra editores. Llevan adelante campañas estigmatizantes y señalamientos públicos contra periodistas y otros ciudadanos que se atreven a expresar una opinión diferente a la oficial. Rige un plexo normativo que se intenta manipular con el fin de someter la discrepancia, en el que el acceso a la información ciudadana es un derecho que duerme en proyectos ignorados por los bloques legislativos mayoritarios. 
 
Luego de tres décadas de que los argentinos retornáramos a la institucionalidad, los ataques a la prensa, la intolerancia ante voces disidentes y la dilación permanente a sancionar una ley de acceso a la información pública cuestionan dos principios básicos del sistema democrático: los derechos de los ciudadanos a expresarse sin represalias y a controlar los actos de gobierno.
 
Con el escenario descripto es difícil sostener que se atraviesa el mejor momento para la libertad de prensa.  
 
El solo hecho de que esa idea pueda ser esbozada, sin que se la interprete como una ironía feroz e inadmisible, indica que la salud de esa libertad está seriamente deteriorada.

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